La primogénita del Diablo

Parte treinta y siete. ¿Estas segura?.

Al otro día Ada me acompaño a Argentina a ver a Masen y Robert. Después de cruzar el portal y ser recibidas por Deucalion y Isaac, me presentaron los todos los chicos nuevos los cuales habían salvado Jackson y Ethan, los mismos que habían venido de Londres hacia algunos meses, y los cuales aun yo no conocía.
Algunos no superaban los dieciséis años, otros aun no cumplían mas de diez, realmente la cosa con los cazadores había empeorado pero al menos por ahora estaban calmados, supongo que por todo el revuelo que causaron los rumores de que el Diablo existía, que había vuelto y que tenia una hija que a su vez era la hermana del Alfa Real de Beacon Hills, el mismo que llevan años queriendo matar.
-Robert y Masen te están esperando en la casa principal, mi Alfa- me aviso Darrent-
Darrent era un lobo que mi hermano salvo hace algunos años de unos cazadores que habían matado a toda su familia, desde entonces es uno de los miembros mas importantes de la reserva, se encarga de las finanzas y de la administración de las cabañas.
-Gracias, ¿Como haz estado?- le pregunte mientras caminábamos hacia la gran casa-
-Muy bien de hecho. Encontré a mi compañera- me dijo sonriendo con orgullo-
-Felicitaciones. ¿Esta en la reserva?-
-Si, es Camila-
-¿La pequeña Camila Cage?-
-Ya tiene veinte mi Alfa-
-Ya tiene veint...¿Ya tienen veinte?. Espera, espera un segundo, ¿Cuando cumplió veinte, si yo la traje hace...un par de años?-
Estaba completamente en shock.
-La trajo cuando tenia quince, mi Alfa, hace cinco años-
-¿Cinco años?, ¿Fue hace tanto?. Mierda que pasa el tiempo-
-No tiene idea cuanto-
Ada me miraba con negando con su cabeza mientras llevaba a Amara en sus brazos. La pequeña no había querido quedarse con Helena ni con nadie mas así que no nos quedo otra que traerla. Mientras caminábamos divise un pequeño niño corriendo hacia gritando mi nombre y agitando sus brazos, era Thomas el pequeño al que su papa le pegaba a el y a su madre. Lo levante en brazos y lo abrace con fuerza.
-Hola precioso- murmure en su oído-
La mayoría de los que estaba alrededor estaban algo asombrados, no era común que un niño corriera así a mis brazos. No estaba prohibido para nadie pero por respeto no lo hacían, a excepción de algunos niños y adolescentes que les daba lo mismo las opiniones de los demás y cada que me veían los tenían prendidos a mi como garrapatas y al parecer Thomas no era excepción.
-Hola- me respondió algo tímido-
-¿Como estas, como esta mama?-
-Mami sigue en el hospital y yo me quedo cuidándola para que se ponga mejor- me contó con una mirada triste-
Mire a Isaac quien no hacia mas que mirar hacia los costados para no mirarme.
-¿Tara esta internada?- le pregunte poniéndome frente a el-
-Es mejor que hablemos en privado- aseguro-
-Bien antes de hablar con los chicos vamos al hospital quiero ver a la chica- le ordene para empezar a caminar hacia el hospital-
No era un hospital en si, mas bien diría que es como una casa convertida en hospital pero completamente amueblada para ser uno. No eran muy necesario ya que la mayoría eran seres sobrenaturales pero como había algún que otro humano nunca estaba de mas ser prevenidos. Cuando llegamos subimos directamente al segundo piso en donde estaba Tara. Le pedí a Darrent que se quedara con Thomas mientras Isaac, Ada y yo entrabamos para hablar con ella.
-Alfa- me saludo a penas entre-
-Tara, ¿Como estas?-
Me acerque para abrazarla y tuve una pequeña visión de dos chicas iguales, exactamente iguales.
-Me desmaye y el doctor dijo que fue por estrés-
-Entiendo. Tienes un buen guardaespaldas- asegure señalando hacia afuera-
-Si lo tengo-
La vi sonreír con tristeza para luego sentarse en la cama.
-¿Puedo preguntar algo que me da vueltas desde esa noche?-
-Lo que quiera mi Alfa-
-El tipo al que mate, te llamo Samanta, ¿Porque?-
-Samanta era mi hermana éramos gemelas idénticas-
De ahí mi visión.
-Entiendo-
-Samanta murió al dar a luz a Thomas porque Joseph no quiso llevarla a un hospital para que tuviera al bebe. Y como no pudo con la culpa me obligo a tomar el lugar de mi hermana y ser la madre el pequeño- me explico con calma-
-Mierda-
Mire a Ada que estaba igual de impactada que yo aunque note que Isaac estaba sereno, así que supongo que el ya lo sabia.
-Por eso quiero pedirle un favor- me pidió Tara sujetando mis manos-
-¿Que necesitas?-
-Irme-
La mire con incredulidad sin entender a lo que refería.
-No entiendo, ¿Irte?, ¿Con Thomas?, pero si acaban de llegar- le pregunte sin entender-
-Yo quiero irme...sola- murmuro-
-¿Sola?-
Seguía sin comprender la situación.
-Fui obligada por Joseph a dejar toda mi vida para ocupar el lugar de mi hermana y hacerme responsable de algo a lo que tuve mas opción que aceptar. Amo a ese niño pero...no intento ser mala persona pero quiero recuperar mi vida. Quiero volver a estudiar, volver a ver a mis amigos, necesito mi vida de vuelta- me explico entre lagrimas-
-Te entiendo, y voy a ayudarte en lo que necesites pero necesito que hables con ese pequeño y le expliques porque te vas-
-No puedo hacer eso-
-Tienes que, el lo necesita. Aunque le duela, necesita saber porque te vas o va a pasarse el resto de su vida pensando que no es suficiente para nadie. Créeme lo que te digo, lo experimente en carne propia-
-Me va a odiar- aseguro-
-Es una posibilidad pero jamás sabes como pueden reaccionar las personas hasta que hablas con ellas. Además no voy a irme, se lo dirás frente a mi, yo voy a estar para el-
-¿Y cuando te vallas?, ¿Quien va a hacerse cargo de el?- me cuestiono Isaac-
-Lo voy a adoptar como mi hijo-
-¿Estas loca, verdad?- volvió a cuestionarme-
-¿Y que quieres que haga?. La persona que el considera su mama lo va a dejar, y se va a quedar solo, ¿Quieres que se quede solo?-
-En la reserva podemos cuidarlo-
-Isaac tu mejor que nadie sabe lo que es quedarse solo y yo mejor que nadie se que lo se siente ser insuficiente para todos. No voy a dejar que ese niño se sienta así-
El se quedo en silencio así que me acerque a el poniendo mis manos en su cara.
-Cuando paso lo tu padre y tu transformación. Nosotros prácticamente te adoptamos como nuestro nuevo hermano, mi mama y Chris te adoptaron como un hijo. ¿Te sentiste solo teniéndonos a nosotros?-
-No, jamás-
-Porque para nosotros a pesar de no tener la misma sangre somos familia, y ese niño ahora necesita una familia, y yo quiero dársela, se que puedo darle una buena vida a El y a Amara. Me va a costar un poco porque a penas estoy entrando al mundo de la maternidad pero hasta ahora lo voy haciendo bien-
-¿Estas muy segura?-
-Si, lo estoy- afirme-
Después de eso Ada e Isaac salieron y le dijeron a Thomas que entrara. Ya me sentía culpable de que un niño de cuatro años tenga que pasar por esto, ni siquiera podía imaginarme como iba a reaccionar.
Lo senté en la cama justo frente a Tara y yo que quede de pie a unos metros detrás de el. Mientras lo venia la visión de Paul acercándose con los niños se hizo presente y esta vez la visión de enfoco en el niño a su izquierda. Se veía mas grande pero definitivamente era Thomas. El era uno de los niños de mi visión y ni siquiera lo había notado.
Cuando Tara comenzó a explicarle la situación con lentitud pude percibir un pequeño olor a tristeza que cada vez se hacia mas y mas grande. Sentía como mi corazón se me iba a salir del pecho de tan fuerte que latía. Y la necesidad de abrazarlo para que deje de llorar me estaba desbordando. De a poco comencé a sentirme igual que con Amara, la necesidad de abrazarlo y no soltarlo era cada vez mas fuerte e imposible de controlar.
Apreté los puños con fuerza mientras lo escuchaba preguntarle porque no lo quería y porque quería dejarlo, sí Papi ya no iba a lastimarla. Pero Tara le hablaba mas y mas agresivamente y eso me estaba enojando a un nivel en el que tuve que enterrar mis uñas en mis palmas para controlarme y no matarla ahí mismo.
-¡Es suficiente!- exclame viendo como Tara estaba a punto de perder la paciencia con el pequeño-
Thomas no dejaba de llorar y de repente se salto de la cama cayendo de rodillas al piso para después pararse y querer salir corriendo pero lo tome del brazo y me arrodille a su altura para abrazarlo mientras el me soltaba golpe tras golpe tratando de soltarse.
-No voy a soltarte así que pégame todo lo que quieras- le dije mientras lo pegaba mas a mi cuerpo- No voy a soltarte- le repetí-
-Ella no me quiere- me grito entre lagrimas- Mi Mami no me quiere-
-Pero yo si. Yo si te quiero-
El detuvo sus golpes y se quedo quieto viéndome sin dejar de llorar.
-Yo si te quiero Thomas y quiero que te quedes conmigo. Yo quiero ser tu Mama-
-¿Porque?. Si ella no me quiere, ¿Porque tu si?-
-Porque lo siento acá- le dije llevando mi mano a mi pecho- Dame tu mano- le pedí-
Tardo varios segundo pero me dio su pequeña mano y la coloque en mi corazón.
-¿Sientes lo rápido que se mueve?-
-Si, late muy rápido-
-Es porque te quiero, y no me gusta verte llorar-
-¿Me quieres?-
-Mucho, tanto que me duele-
Presione su mano contra mi pecho.
-¿Te duele mucho?-
-Si pero es porque quiero abrazarte mucho y tenerte conmigo siempre-
Thomas me abrazo con fuerza por el cuello así que envolví mis manos alrededor suyo oliendo su perfume.
-Ya no quiero que te duela- murmuro en mi cuello-
-¿Entonces te quedas conmigo?- le pregunte parándome con el en brazos-
-Si-
Sonreí al sentirlo envolver sus piernas en mi cintura. Salí de la sala sin siquiera despedirme de Tara. Solo me importaba el pequeño que me abrazaba como si el mundo se fuera a acabar. 




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