La Princesa De Todo Y El SeÑor De Nada

Capítulo 11 — El regreso

Interminables días pasaron desde que Shun había encontrado una posible respuesta, desde que había descubierto su poder e internarse dentro del bosque nuboso oscuro. Todos los días su misión era sobrevivir a las bestias que residían dentro del bosque, usando su habilidad de supresión no podía sentir nada, pero de igual forma esa habilidad era un arma de doble filo. El hecho de no sentir nada, al suprimir sus emociones su actitud cambiaba por completo. Miedo, terror, preocupaciones, alegría, odio eran deshechas. Lo que lo hacían alguien completamente ajeno al peligro, su poder iba en aumento, pero todavía no era suficiente para vencer a las bestias del bosque nuboso oscuro.

En la mañana hasta el medio día o más allá del medio día, todo lo que hacía era sobrevivir no sin antes de salir no sin antes preparar a su mente dándole una orden que pudiera recordar bien. Sobrevive. Huye del peligro. Eran las palabras que se decían antes de salir para la parte oscura del bosque. Una vez dentro activaba la supresión eliminando a sus emociones y podía sentir esa sensación de vacío, como si hubiera encontrado la forma de ser uno con ella. Como si hubiera alcanzado la perfección, a un nivel bajo, pero era perfección.

Un ave de fuego oscuro apareció delante de Shun, esta se empezó a comportar hostil. Shun había ingresado dentro de su territorio y por lo que veía estaba cerca de su nido. El ave lanzo un graznido de advertencia, prendiéndose en llamas. Shun provoco al ave dando dos pasos hacia delante, el ave agito sus alas lanzando una brisa de fuego, que Shun repelía con una fuerza invisible capaz de contener las flamas. El ave alzo el vuelo y presiono más fuerte haciendo que Shun saliera disparado hacia atrás, sus ataques continuaron lo que podía hacer era esquivar y bloquear con aquel vacío. La batalla llamo la atención de otras bestias, un lobo lunar apareció seguido de un ciervo de cuernos infernales, un oso oscuro, un águila escarlata gigante. Todas estas bestias atacaron a Shun que solo podía esquivar y bloquear con el vacío, pero su fuerza todavía era muy inferior a la de ellos. Debía escapar.

—¡Maldición! Todavía no puedo con ellas —dijo cuándo salió disparado hacia atrás, perdiendo la supresión de sus emociones y el dolor que sentía se apodero de todo su cuerpo. Las bestias rugieron juntas.  —¡Maldición! Rápido —dijo volviendo activar la supresión, pero esta vez con el razonamiento de escapar.

Corrió por todo el bosque, saltando hacia una de las ramas movilizando por estas a gran velocidad siete meses dentro del bosque practicando esta habilidad, le permitió tener la misma habilidad física de los usuarios de energía. Ya no solo corría, como un humano normal. Ahora corría como si fuera un leopardo de fuego el ser viviente más rápido de la tierra. Ahora podía dar grandes saltos. Todo esto mientras se defendía de los ataques de las bestias.

El oso oscuro rugió levantando la garra, para golpearlo cosa que Shun se defendió del ataque saliendo disparado, pero se recompuso de inmediato siguiendo su viaje hasta la cascada donde salto al vacío como todas las veces. Solo el ave de fuego oscuro lanzo un potente ataque de fuego, que Shun apenas pudo bloquear impactándose fuertemente contra el poso de agua formado por la cascada. Ocultándose bajo el agua nado, colocándose detrás de la cascada evitando ser visto. Espero ahí hasta que se marcharon.

—¡Ah…! Todavía estoy muy verde. Pese a tener este poder. Todavía no puedo usarlo correctamente, pero… —sonrió apretando sus puños —no puedo creer que un poder como este resida en mí. —se mostraba satisfecho consigo mismo, pero esa felicidad que sentía contrarrestaba con su poder y su respuesta encontrada. Dentro del reino humano y espiritual ningún ser poseía esta clase de poder de eso estaba seguro. Nadie en el mundo sabía cómo usarlo y él apenas estaba comenzando a comprenderlo. Salió detrás de la cascada, colocándose bajo ella sobre, ya podía levitar como muchos maestros inmortales, pero a diferencia de ellos que usaban la energía. Shun usaba el vacío. En profunda meditación intentaba buscar una forma de poder usar completamente su poder y a la vez dominar aquel golpe que estaba entrenando.

Desde hace siete meses intento replicar la explosión causada por la pelota que los hijos de Nazli hicieron, pero por más que trataba de encontrar una respuesta no lo lograba. Su fuerza, velocidad aumentaron mucho además del vacío que desarrollaba todavía no lograba replicar esa explosión de aire para derrotar a sus oponentes. Paso mucho tiempo entrenando, golpeando troncos de madera y nada funcionaba.  

~ ¿Cuál es la respuesta? ¿Cómo logro hacer eso? ~se cuestionaba y finalmente se dio cuenta ~claro el aire.

Salió de su meditación, —el aire se encuentra comprimido dentro del vacío. Todo lo que tengo que hacer, es generar un vacío dentro de mi objetivo y atacar con fuerza para hacer que explote.

La respuesta estaba ahí y recordó lo que su maestro comento hace mucho. ~la respiración es muy importante para cada técnica. Domínenla llenen sus cuerpos de aire y podrán mejorar todas sus habilidades ~fueron las palabras de su maestro.

—Respirar —dijo sombrío —es bueno y es la clave para mi técnica definitiva.

En otra parte los dos generales espirituales Chai y Ryu seguían en su ardua búsqueda de Shun sin poder encontrarlo, exploraron varias gobernaciones y nadie de ellas tenía la ubicación o por lo menos lo hayan visto. Desde esa última vez, no lo han vuelto a ver, era como si la tierra lo hubiera devorado por completo.

—¿Qué hacemos Chai? —dijo el dragón Ryu.




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