La princesa de un familia mafiosa

— Capítulo 2 — (¡ELLA ES MI HIJA!)

Cleo noto que las visitas y la atención iba disminuye, al poco tiempo se enteró que toda la familia ya sabia de la bebé.

—¡Maldita niña! —grito, estaba sola en su habitación.

Cleo seguía en el hospital ya que aún seguia recuperándose de las secuelas del accidentado. Paso toda la tarde pensando en que debía deshacerse de ella, hasta que llegó la noche.

Sabía la hora de cambio de guardia, así que se escabullo en silencio fuera de su habitación y camino descalza por el lugar buscan la habitación donde estaba su bebé.

Ella había escuchado conversaciones de algunas enfermeras y demás personas hablar de su bebé, así descubrió en dónde. Y al encontrarla, espero hasta que todo el personal no estuviera para ingresar.

—Eres muy fea —susurró—. Creí que me había librado de tí, pero eres muy resistente. —Veía con odio a la bebé.

Comenzó caminar alrededor de ella y ver las máquinas a las que su hija estaba conectada.

—¿Cómo puedes ser tan resistente después de 5 intentos? —se preguntaba—. Bueno, no importa... Su suerte acaba aquí.

Empezó a descontar a su bebé de todas las máquinas y estás empezaron a hacer un fuerte ruido.

Cleo con una extraña sonrisa en su cara de nuevo miro a su hija. —Pequeña tienes que morir para que mamá pueda ser feliz —Acercó sus manos al pequeño cuello de la bebé para asfixiarla.

—¡Muere de un vez! —grito.

Pero para mala suerte de ella, el doctor y su esposo, junto a demás escoltas llegaron a tiempo, escucharon el ruido y se sorprendieron al ver a Cleo.

Todos se quedaron en shock, la propia madre están trataba de matar al pequeño ser que luchaba para mantenerse viva. Garrett rápidamente reaccionó saco su arma y le disparo en el brazo a la mujer haciendo que está soltara a la bebé.

—¡Aaaagh! —Volteo y vio a su esposo muy serio—. ¡Cómo te atreves, soy tu esposa!

—¡Y ella es mi hija! —Seguia con el arma en la mano, pero ahora le apuntanba a la cabeza.

Garrett se había casado con Cleo porqué su padre lo obligó, no por amor, no obstante ahora que tenía a algo que de verdad quería mucho e importaba no iba a permitir que alguien la dañara. Él la protegería como sea sin importarle los enemigos que hiciera en el caminó ni la familia que debía eliminar.

—¡Todos salgan! —Ordeno el doctor

El doctor juntó a algunos enfermeras rápidamente trataron de estabilizar a la bebé. Garrett se acercó a Cleo la tomo de su brazo herido y la saco de la habitación.

—¡Suéltame! —gritaba mientras se quejaba de dolor.

La sangre salía de brazo Cleo mientras manchaba la mano de Garrett y caían lagunas gotas en el suelo.

Él muy molesto apretó su muñeca hasta que dejó una gran marca para después empujarla hacia un pared haciendo que ella se golpearla la espalda y cabeza.

—¡Agh! —Jadeo, sus heridas se habían vuelto a abrir.

Cleo se sentó en el suelo muy adolorida.

—¡Te atreviste a tratar de matar a mi hija! —gruño Garrett.

—Co-mo te... Atreves... A... Hacerme esto. Yo soy Cleo de Arawn, la mujer... ¡Más importe de esta familia! —Lo miro con odio.

Su esposo ya cansado solo acercó sus manos manchadas de sangre al cuello de ella.

—Eras la más importante, pero ahora solo eres un loca asesina desquiciada. Y jamás volverás a gozar del dinero de esta familia —Sonreía mientras apretaba más su hagarre.

—¡No!, la-la familia... peleara por mí... Ellos...

—¡Recuerda! —La miro fijamente—. Solo eres alguien desechable, nuestro matrimonio se acabó hace muchos tiempo.

La cara de Cleo estaba morada y estaba a punto de desmayarse por la falta de aire.

—¡Garrett! —Ebert lo detuvo sosteniendo su mano—. Estamos en el hospital.

Garrett lo fulminó con la mirada, pero soltó a Cleo quien ya se había desmayado.

— Llevensela, encierre la en su habitación. Después me encargaré de ella—Saco un pañuelo y se limpio las manos—. Si vuelve a escapar, lo pagarán caro todos ustedes.

Los escoltas solo tragaron saliva, dos se acercaron a ella para llevársela.

Garrett muy molesto y preocupado solo se recostó en la pared esperando que saliera algún médico.

Después de un rato las enfermeras y doctor salieron, junto. Los bebés que estaban dentro de la habitación, tenían que llevarlos a otro lugar.

Garrett preocupado vio como se llevaban a su hija. —¿Qué están haciendo? —preguntaba mientras iba hacia su hija.

El doctor lo detuvo.

—Debemos trasladarlos. El lugar fue contaminado.

Garrett asintió y recordó lo que había hecho, se detuvo y suspiro.

—¿Cómo está mi hija?

—Ella... no está bien —hablo serio y con un poco de miedo el doctor—. Está muy delicada... Creo que, tendrán que prepararse para lo peor.

El capo estaban devastados, su amigo estaba en shock y sus escoltas solo podían sentir mucha lástima por ellos y más por la bebé.

Apretó su puño con tanta fuerza que sus nudillos se pusieron blanco, para después golpear la pared fuertemente haciendo sangrar su mano.

«Dije que te protegería, y no pude hacerlo »se decía internamente frustrado.

Ebert estaba apunto de llamar a toda la familia Arawn a decirle las malas noticias, pero Garrett se lo impidió.

—No es el momento, esperemos... Esperemos a ver qué sucede —No tenía expresión en su rostro pero su amigo podía notar la tristeza en su voz.

Llegaron a la nueva habitación donde estaba la bebé, y lo primero que él hizo fue pedir entrar a la nueva habitación para hablar a solas con su bebé, las enfermeras aceptaron con un poco de miedo. Le pidieron de nuevo que se quitará sus anillos, reloj y que se lavara las manos, para después ayudarle a ponerse una bata junto a unas carilla.

Respiró hondo y entró, camino mirandola fijamente y al llegar empezó a hablarle

—Hola mi bebé —murmuraba sintiendo triste e impotente—. Disculpe por no protegerte cuando lo prometí, te amo, eres y serás siempre mi princesa, desearía que te quedarás más conmigo, quiero que conozcas a tus hermanos.




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