La princesa de un familia mafiosa

— Capítulo 18 — (¿Secuestró?)

Narra Ayhan

Sentía que alguiene abrazaba mientras caminaba, empezaba a despertar pero no abrió los ojos. Supuse que era papá, así que lo abrace más fuerte.

—Papá, llegaste tarde por Ayhan —murmure

—…

Pero él no respondió.

—Ayhan perdonará a papá, si le compra algo dulce.

Esperaba que aceptará como siempre, sin embargo al abrazarlo sentí un leve aroma extrañó. Me di cuenta que no era papá, así que abrí los ojos de golpe.

Cuando iba a ver la cara de la persona, me lanzaron dentro de un auto y cerraron la puerta rápidamente.

—¡Ay! —Me quejó ya que me había golpeado.

Pocos después volvió a escuchar que otra puerta del auto se cerró.

Alcé la vista y noto que habían dos personas adelante.

—Vamonos, ¡ahora! —Alguien grito.

El auto empezó a ponerse en marcha.

No entendía que estaba pasando ni sabía quiénes eran.

«Creí que era papá que venía por mi»

Busqué a Donovan con la mirada, aunque de inmediato me di cuenta que no estaba, note que aquellas personas que estaban adelante eran un hombre y una mujer.

«Este auto es muy feo »Mire a hacia todos lados.

El auto solo tenía dos asientos que eran los de la parte delantera. Estaba oxidado y no tenía casi nada solo algo de tierra, algunas cuerdas, herramientas y ropa.

Seguí mirando hasta que mi vista se poso en un bulto. Me acercó un poco para verlo mejor y noto que era un niño. Creí que era Donovan y me acercó a revisarlo, aunque luego me di cuenta que no era él.

—Oye...

Lo movió un poco para tratar de despertarlo, sin embargo noto que él tenía muchos marcas, cortes en sus brazos y cara. Al ver que no respondía simplemente busque en mi mochila (que por suerte llevaba), y saco unos apósitos que Ebert había guardado.

«Si llega a lastimarse, usé esto »recordó.

Aunque su padre protesto, diciendo que si alguien le hacía daño él lo haría pagar muy caro.

Saco algunas de color rosas con dibujitos de flores y se las pegó por todos lados donde tenía heridas. Supe que la mujer nos estaba mirando, aunque no le di importancia y seguí con lo que hacía.

—¿Qué está haciendo? —Escuche la voz del hombre.

—Le está colocando algo en la cara —La mujer entrecerró los ojos. —No te parece rara.

—¿Rara?

—Sí, no es momento que esté llorando llamando sus padres.

—Ahora que lo dices es verdad. Está muy tranquila para ser la hija de alguien rico, ¿será que ya está acostumbrada?

—Entonces debe ser la hija de alguien que no la quiere, para que siempre le pase lo mismo.

La mujer asíntio.

—Ve y busca en sus cosas, debe tener algún número para que pidamos contactar a sus padres.

La mujer asintió, se sacó el cinturón y se acercó a nosotros. Yo seguí pegando apositos en la cara del niño, aunque la seguía con la mirada.

—Pequeña, puedes darme tu maleta. Nececito encontró el número de tus padres.

—Ayhan no tiene mamá, solo tiene un papá.

—Entonces me das el número de tu papá.

Ella asintió. —Es...

La mujer rápidamente lo anotaba, y después se lo repitió para confirmar.

—Sí ese es, ten —Busque en mi mochila y extendió mi mano.

La mujer confundida extendió su mano y le di una manzana.

—Buen trabajo —Me levanté y acerqué mi mano para acariciar su cabeza.

Hice lo mismo que papá, él lo hacía cuando aprendía algo nuevo. Acariciaba mi cabeza y me daba un regalo.

La mujer parecía sorprendida, se levantó y volvió a sentarse.

—¿Tienes el número?

~ ~ ~

Ella asintió, guardo su manzana y el nombre condujo hacia un edificio abandonado. Al bajar la mujer le dió la mano y camino junto a Ayhan hacia adentro, sin embargo el hombre llevo al niño en brazos para luego lanzarlo aún lado cuándo estuvieron dentro.

Los dejaron solos en una esquina, aunque Ayhan está algo preocupada por el niño, ya que no despertaba.

~ ~ ~

Saque algunos snacks que Fernando me había guardado antes de salir de casa. Empecé a comerlos mientras miraba al hombre y la mujer discutir, y al cabo de unos minutos escuché un quejido a mi lado.

Note que era del niño, así que voltee hacia él.

—Oye, ¿te sientes bien?

El niño algo desorientado me miró confundido, volteo como si buscará algo y luego solo suspiró. Caminó hacia otro lado tambaleándose y se sentó lejos de mí

—…

No dije nada, creí que debía seguirlo así que lo hice y me senté de nuevo a su lado. Él simplemente me miró extrañado.

—Oye, ¿sabes por qué estamos aquí? —pregunte—. ¿No recuerdo que paso? Estaba esperando a mi papá que llegó tarde —Frunci mi labio algo enojada—, pero después estaba dentro de un auto y ellos me pidieron el número para llamarlo.

Extendió mi bolsita de lo que estaba comiendo haciendo él.

—Espero que papá, llegué rápido —Movía un poco mis pies.

El niño me ignoro y volteo su cara.

—Te trajeron aquí para pedirle dinero a tu papá.

—¿Dinero? —Ladeo la cabeza.

—Te secuestraron, van a pedirle dinero a tú papá a cambio de tí.

—Eso no es verdad, ellos van a ayudar a Ayhan ir con papá. Ella me pidió su número para llamarlo —Señalo a la mujer.

El niño me miró con el ceño fruncido.

—El tío Alessandro dijo que si Ayhan se llega a perderme, debía decirle el número de papá para que lo llamarán y viniera por mi.

—Es para pedir un rescate, eres boba.

—Yo no soy boba.

—Si, si lo eres.

Apreté mi puños y me levanté, jamás me habían dicho así. Papá y mis tíos siempre me alagaban y decían cosas bonitas. Era la primera vez que alguien me había dicho algo así.

Él golpeó mi mano e hizo caer lo que comía.

Mis ojos empezaron a humedeserce y poco después empecé a llorar molesta.

—¡buaaaa!

Por primera vez, después de 5 años volvía a llorar.

—¿Qué pasó?

—Oye niña, cálmate.

Ambas personas se acercaron molestas.

—¿Qué pasa? Te duele algo.




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