La princesa de un familia mafiosa

— Capítulo 3 — (Cleo)

Cuando el jefe de la familia Arawn estaba por llegar a su mansión, todos sus subordinados prepararon una “fiesta de bienvenida” a su pequeña señorita que tanto habían esperado. Tenían globos, rosas y cintas, etc.

Llegaron en media hora, todos estaban fuera de mansión emocionados, recibieron con alegría a su señor y señorita. Querian verla y saludarla, pero Garrett se los impidió diciendo que era peligroso.

—Ustedes estan sucios, deben estar a un metro de distancia de ella si quieren verla.

Sorprendidos y un poco decepcionados aceptaron de mala gana ya que querian verla, pero lo primordial era no arriesgarla y mantener a su señorita a salvó. Todos quedaron encantados al verla (de lejos), se parecía un poco a su señor y a la señora, era un combinación de ambos, pero más bonita.

Garrett le dió a su bebé a su nana, Marlen. Una mujer que rondaba en los 60 años, alta y con el cabello canoso, pero que aún caminaba de manera firme y seguía trabajando como si fuera joven.

—Cuidala por mi, tengo que hacer algo.

Su nana asintió tomando a la bebé para llevarla a su nueva habitación.

—Vamos señorita —Sonrió mientras tarareaba una canción.

Mientras caminaban por los pasillos, Marlen le contaba un poco de la historia del lugar.

—La mansión fue construida hace más de doscientos años. Al principio toda la familia vivía aquí, pero después de algunas cosas ahora solo vive el jefe.

La bebé no le entendía nada y solo se limitaba a observar en silencio, aunque casi no veía.

Caminaron por unos minutos, al llegar y entrar Marlen sonrió. Toda la gran habitación estaba pintada de un tono rosa pastel, había una cuna y al lado una cama, además de muebles y demás artículos que hacían ver elegante el lugar.

—Espero que le guste, el señor se esforzó mucho en decorara este lugar —Se acercó y la acostó.

Le puso un móvil para cuna, este tenía alguna estrellitas, pero también gemas.

—Creo que Garrett exagero en esto —Marlen está apunto de quitárselo pero noto que la bebé lo seguía con la mirada—. Creo que lo dejaré por un rato.

Empezó a cantar una canción de cuna, una canción que trataba sobre las estrellas y pájaros. Esperaba que ella se durmiera y después de unos minutos lo hizo.

—Me preguntó que nombre le darás Garrett —La observó por varios minutos.

Marlen estaba encantada al ver lo parecía que era a Garrett, la hacía recordar cuando él era bebé.

—Dulces sueños, señorita —susurro.

~ ~ ~ ~

Después de que Garrett viera como Marlen se llevó a su bebé, ordenos a todos regresar a sus trabajos.

Él decidió ir hacia el sótano de la gran mansión acompañando de Ebert y dos escoltas más.

Ellos bajaron en silencio, era un silencio muy incómodo para todos excepto Garrett, él solo pensaba en la persona que tenían ahí, encerrada en un calabozo.

El lugar estaba casi oscuro, solo unas pocas antorchas alumbraban el camino, no se escuchaba nada y tenían un extraño aroma húmedo y metálico.

—¡Abrelo! —ordenó Garrett al parecer al frente de una pequeña habitación.

Ebert hizo un seña y a uno de los escoltas se acercó, abrió la puerta y ahí encontraron a una mujer desaliñada, delgada y con grandes ojeras, muy pálida y sucia. Ella estaba en un esquina balbuceando cosas mientras se movía un poco hacia adelante y atrás.

—Wow —Se burló Garrett—. Y así creías que eran invencible, Cleo.

Su esposa al escuchar su voz rápidamente volteo a mirarlo.

—¡Otra vez estás aquí, solo vienes a burlarte!

—…

—…

Garrett miro a Eber y este nego, ellos no sabían a qué se refería Cleo ya que desde que la encerraron nadie había ido a verla.

—Crees que mi padre se quedará de brazos cruzados. Puede ser que nos hayamos casados obligados y para obtener más poder de nuestras familias, pero aun si él no puede abandonarme.

Garrett camino unos pasos hacia ella.

—Tu padre te vendió a mi, después de que tú padre se aprovechar de nuestra familia y nosotros de la tuya. Mi abuelo lo elimino, así que es mejor que recuerdes que ya nadie te sacará de mi.

Cleo parpadeo varias veces y vio que Garrett no estaba solo si no que estaba acompañado y además que había un poco de luz y se sorprendió.

—¿E-eres tú, de verdad? —susurro.

Cleo después de ser encerrada y pasar tanto tiempo sola había empezado a alucinar con su esposo. Él iba cada cierto tiempo a decirle que la haría sufrir, que su bebé era más importante y que su padre la había abandonado.

Al darse cuenta de que si era el verdadero, rápidamente se arrastró hacia él.

—Y-yo lo-lo siento —Tomo su pantalón y lo miro—. De verdad, no sabía lo que hacía y estaba confundida —Empezó a golpear su cabeza contra el suelo—, no sabía lo que hacía.

Garrett se hagacho hasta estar a su altura y la tomo fuertemente de cabello.

—¿De verdad estás loca?

Cleo vio la mirada de Garrett y se asustó aún más, él podía no tener expresión en su rostro, pero con su mirada podía decir todo. Y ahora esos mismo ojos que siempre la habían ignorado ahora la miraban, como diciéndole que quería matarla.

—¡Perdóname!, ¡por favor, perdóname! —Estaba desesperada—. Sácame de este lugar y prometo no volver hacerle nada, me convertiré en la mejor madre y la amare —Cleo empezó a llorar.

Garrett solo la miro, pensó que era patética y soltó su cabello para levantarse. «Y ese fue el final de la amada señorita Cleo Lambda »pensaba sonriendo para sus adentros.

—¿De verdad, crees que te permitiré estar cerca de mi hija? —Saco una pistola y apunto a Cleo—. Jamás lo permitiré.

Cleo se horrorizoa, tenía mucho miedo y empezó a temblar. —¡Por favor! —rogaba—, no quiero morir, ha-hare lo que sea, desaparecer de su vida. Me divorciare de ti, no pediré nada y-y re-renunciaré a mis derechos co-como madre —Sonrió de manera extraña—. Me iré... Sí, me iré muy lejos y jamás me volverán a ver.

—Recuerda lo que te dije cuando nos casamos —Acercó el arma a su frente.




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