La Princesa Maldita (borrador)

Capítulo 5

•Asmodeo•

Estaba frustrado.
Las sensaciones en mi pecho no desaparecían, estuve a punto de matar a mi padre, de no haber sido por ella, lo hubiera matado. Su grito me saco de la neblina de la ira, claramente al ser Demonio de la Ira puede controlarla a su voluntad, sin embargo entre demonios eso nunca había funcionado, hasta ahora y solo ella puede hacerlo. Se está volviendo cada días más poderosa.

Necesitaba dejar de pensar en ella, dejar de desearla, esto no acabaría nada bien para mí, pero al paso que voy es muy probable que termine más obsesionado por ella o caer en la locura y todo a causa de ella.

—¡Maldita sea!

Necesitaba hacer algo para sacarmela de la mente, aunque sea por un instante. Fui directo hacia ese gran salon donde estaban todas las esclavas, sin embargo singuna era ella y para calmar mi mente enfermiza, escogi a la que mas se parecia a ella y la lleve a mi habitacion. Que patetico me veia.

Mi obsesion por ella no es normal, no desde la primera vez que la vi, la manera en la que me vio, como no le importo que fuera un principe, la manera en como su cabello se movia en cada entrenamiento que me permitia observar, cada vez descubria cosas nuevas en ella y me tenia sorprendido y al pasar los años esa sensacion de curiosidad y sorpresa se convirtio en obsesion.

—Mi Principe...

Habia olvidado que tenia una esclava aqui, no puedo hace esto.

—Vete.

—Pero...

—¡He dicho que te vayas! ¡Maldita sea!

La veo bajar de la cama y tomar su ropa y salir apresurada de la habitacion, todo el reino se dara cuenta que algo ha pasado, tengo que buscar la maldita manera de solucionar esto antes de que llegue afectarle a ella.

•Satn•

Estar cerca de ella es una maldita tortura, maldigo el dia en el que Jhon aparecio en su vida, mas bien el maldito arcangel azazel, llego a joderlo todo. Por su maldita culpa ahora ella tiene una maldicion y cree que el, es el amor de su vida. Si tan solo Lilith no hubiera huido nada esto hubiera pasado y ella seria mia.
Se que estoy jodido, obsesionarme con ella no me llevara a nada, pero ver en la mujer que ahora es, trae a mi sensaciones que nunca espere llegar a sentir. He tratado una y mil veces olvidarla, me he acostado con cada mujer que se me cruce enfrente, pero nunca seran ella.
Varias mujeres han quedado embarazadas y me he desecho de todos ellos, nadie puede tener a mi hijo si no es ella, solo una logro vivir y solo por que se me adelanto y se acerco a ella. Verla muy emocionada por el nacimiento de ese bebe fue la sensacion mas agradable que he sentido y solo por eso, ese bebé vivira, asi de facil, sin embargo su madre no tendra la misma suerte.

—¿Cuanto tiempo falta para que ese bebe nazca?

—Dos semanas, mi señor.

—Que sea en una y asegurate que ella no sobreviva.

—Como ordene mi señor.

Tengo que apresurar las cosas, de lo contrario esa mujer encontrará la manera de reclamar un lugar que no le corresponde, si bien mi hijo recibirá el trato que se merece solo para que Vanessa esté feliz, esa esclava no recibirá lo mismo, no será mi Mujer, ni ella ni Nadie más que no sea Vanessa.

—¿Que está pasando en la mansión?

—Llego esa Bruja, señor.

—Ah, Maldita sea, nada bueno va a salir de eso ¿Cuánto tiempo llevan?

—Una Hora, Señor y por lo que siento, La señorita Vanessa estuvo apunto de perder el control.

—Me lo imaginé, muy bien, adelanta el parto de esa esclava, necesito una distracción para la Princesa y que mejor que esto.

—Señor...

—Y no me importa si muere, solo que la Princesa no se entere de que fuimos nosotros.

—Como ordene Señor.

(••••)

Dos horas después la noticia se había esparcido por todo el Inframundo y había hecho justo lo que yo quería, que ella viniera a mi Castillo.

—Satn, me acabo de enterar ¿Como va todo?

—Siguen ahí adentró, pero por lo que me dijeron, es poco probable que ella sobreviva.

Ella solo pudo asentir y esperar junto a mi, no mentiría, tenerla aquí a mi lado hacia crecer mi obsesión por ella cada vez más. Toda la satisfacción que sentia se esfumó cuando Jos llegó y me robó su atención. Desearía haberlo matado yo con mis propias manos, desgraciadamente yo no podía estar en el mundo humano.

El sonido de la puerta abriéndose nos alertó, una esclava salió con un pequeño bulto en sus brazos.

—Mi señor, su Heredero ha Nacido.

Maldita sea.
Había tenido un Hijo varón, pero desgraciadamente no era de la Princesa.

Tome al niño en mis brazos y lo observé, bien, no había sacado nada de su madre, eso era bueno.

—Que maravilla Satn, tuviste un niño.

—¿Y la esclava?

—Mi señor, La esclava Vania no sobrevivió señor.

Solo pude asentir y concentrarme en el bebé ¿Que haré con él ahora?

—Dejame cargarlo.

La voz emocionada de Vanessa casi me hace sonreír, pero en su lugar puse una cara de fastidio y voltee a verla.

—Dejame disfrutar a mi hijo, maldita sea.

—Callase cabron, tu lo vas a tener siempre y yo solo estoy de visita.

Dicho eso se acercó y me arrebato al niño de los brazos y se fue a sentar. Jos y yo nos quedamos de pie solo, observándola.

Un llamado atravesó la tranquilidad del momento, aunque bueno, no podía quejarme, Mi padre estaba llamando a Jos.

—Cariño...

—Ve tranquilo Amor, yo me quedaré un poco más.

Lo ví salir con una maldita seguridad, que me hacía querer matarlo y ...

—Se lo que hiciste.

Sus palabras me desconcertaron, mi mente se quedó en blanco y toda mi atención fue hacia ella.

—¿A qué te refieres?

Sus ojos se posan en mi, dándome la sensación de frialdad en todo mi cuerpo, no puedo moverme, no puedo apartar la mirada de ella.

—La asesinaste, no directamente pero lo hiciste y no se con que propósito, solo espero que tú hijo no corra con la misma suerte que su madre.

—Mi hijo es mi sangre, mi heredero, no podría hacerle algo así.




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