La princesa que murió...no soy yo

4. Día de té.

Elara

—Lady Elara—dijo Seraphine con suavidad—.Nos alegra verla recuperada.

Las demás asintieron.

Algunas observaron.

Algunas sonrieron. Otras ... Solo observaron.

—Gracias—respondi, manteniendo la voz firme—Aprecio su preocupación.

Aunque no lo crea

Tome asiento.

El silencio no fue incómodo.

Fue... Medido.

Como si cada palabra que se fuera a decir

Ya estuviera pensada de antemano.

—Ha sido un alivio saber que despertó—comento una joven de las jóvenes , de cabello castaño y ojos cálidos—Muchos estaban... preocupados.

Su voz era sincera.

Demasiado para ese lugar.

—Soy Livia— añadió con una pequeña sonrisa.

Asentí.

—Elara.

Como si no lo supiera.

—Yo soy Mariel—intervino otra, de cabello oscuro y mirada más reservada—,Me alegra verla de pie nuevamente.

Su tono era correcto.

Ni cercano... Ni distante.

Neutral.

Antes de que pudiera responder, otra voz intervino.

—Debió ser un momento difícil para su familia.

La frase cayó con suavidad.

Pero no lo era.

—Despues de todo—continuó,—perderla habría sido... Una tragedia.

Sonrió.

Demasiado.

Bajé ligeramente la mirada hacia la taza frente a mí.

—Lo habría sido—respondi con calma.

—¿Su padre ya a sido informado de su recuperación?—pregunto otra.

Ah

Ahí estaba.

Mi familia.

Un vacío incómodo cruzó mi mente.

Mi familia.

La había olvidado.

—seguramente estarán ansiosos por la boda—añadio alguien más.

La palabra cayó como un golpe suave.

Boda.

Cierto.

—Debe ser un evento esperado por ambos reinos—continuo otra voz.

—Dicen que será dentro de tres semanas—murmuró una joven, con curiosidad apenas disimulada.

Tres semanas.

La información llegó.

Como si siempre hubiera estado ahí.

Como si lo recordará.

—Un tiempo... Bastante cercano—añadió Mariel con cuidado.

—Pero adecuado— intervino Seraphine, finalmente—Despues de todo retrasarlo más podría generar... Incertidumbre.

Sus ojos se posaron en mí.

Su sonrisa no cambió.

Pero había algo más detrás.

Algo afilado.

—Estoy segura de que será un ceremonia hermosa— dijo Livia con seguridad—sin duda—añadio otra—aunque organizar algo así en tan poco tiempo... Debe ser complicado.

—Especialmente en su estado reciente.

Murmuró alguien más.

Ahí estaba.

La duda... Disfrazada de preocupación.

Tomé la taza de té con calma.

Mis manos no temblaron.

Mi postura...tampoco.

Todo salía natural.

Demasiado natural.

—No será un problema—respondí.

Levanté la mirada.

Directo a Seraphine.

—Despues de todo...—Hice una pequeña pausa—,ya estoy aquí.

El silencio fue breve.

Pero suficiente.

Algo cambio en las miradas.

Interés

Curiosidad.

Y en el caso de Seraphine...algo más.

Algo que precisamente no es aprobación.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.