La prioridad de mi vida

Capitulo uno

Las vacaciones ya habían iniciado, lo que pronto empezaría su último año escolar. Para Evander, las vacaciones habían sido un gran alivio después de un año escolar tan exigente y uno en el que ponía su rendimiento escolar por encima de todo, tal cual como lo hizo hace varios años e incluso de si mismo ya que para el era lo único que realmente importaba en su vida.

Está vez, había logrado reunirse de vez en cuando con sus compañeros de escuela, quienes consideraba como amigos, pero a la perspectiva de los demás, Evander solo les era un compañero de escuela.

Lo habían dejado de considerar como un amigo desde que empezó a aislarse cuando apenas lo conocieron, generándoles cierta incomodidad que intentaban disimular. Pero solo una del grupo no pensaba mucho de la misma manera sobre el.

Ya se acercaba la semana del inicio de clases, y sobre todo, el fin de semana estaba por terminar. Al ser su último año escolar, se iba a proponer a exigirse todavía más que en los años anteriores. Conservaba, cómo siempre hizo cada año, la idea de que este sería un año perfecto y sintiendo emoción para volver, mantener su promedio intacto.

«No creo que vaya a faltar, seguro debe estar en otro lado»

Esperaba sola cerca de uno de los pasillos, en una esquina porque habían demasiados estudiantes pasando. Miraba su celular con impaciencia y el ceño fruncido, esperando la respuesta de su compañero.

A quien ella esperaba ya se había asomado, pero no había sido visto por su amiga que aún tenía su mirada enfocada en el teléfono-Ya llegué-menciono en unos segundos con una sonrisa media incómoda, recibiendo la mirada sería de la pelirubia.

-¿En dónde estabas?-cuestiono con un tono severo.

-Recien llego-contesto-habia tráfico y llegué un poco tarde, pero ya estoy.

-¿Traes la tarea?-era lo único que tenía relevancia en ese instante, ignorando por completo lo mencionado.

-¿Tienes el dinero?-borro su sonrisa ante la actitud y cambio su mirada a una más seria, tal como lo tenía ella.

No le contesto y solo del bolsillo de su mochila retiró cinco libras, enseñando los billetes al más alto sin darselo-Quiero ver mi tarea-exigio con voz firme.

Al sacar la mochila de su espalda, la dejo con cuidado sobre el suelo y quitó las hojas que dejó sobre un portafolio, al tenerla en la mano acomodo nuevamente su mochila dónde la tenía anteriormente.

Hicieron el intercambio, aún la chica permaneció allí para dejar la tarea en su mochila mientras que quien tenía al frente la observó por un tiempo corto.

-¿Y los demás no vinieron?

-No lo sé, estuve aquí esperándote-al responder siguió sin mirarlo, únicamente ordenaba sus cosas. Coloco su mochila tras su espalda y allí dirigió la mirada-¿Tu que harás ahora?-disimulo interés por su presencia, aunque no lo expresaba del todo.

-Me iré al salón, me quedaré allí un rato-comento con una leve sonrisa, media forzada.

-Bien, entonces te veré después-sin ánimos de seguir la conversación, se largo de esa zona de la escuela hacia el patio donde estaba el resto del grupo que la esperaba, ir allí la tenía ansiosa. La tardanza de aquel chico la había enfurecido ya que le había quitado tiempo antes de que inicie la clase.

Evander camino directo hacia el nuevo aula que le habían asignado, al llegar pudo notar que era el primero en llegar. Se sentó en uno de los asientos de adelante del ventanal, luego de haberlo hecho saco sus útiles de la mochila y por último su celular.

En la escuela, los primeros días escolares solían ser siempre de la misma manera, todos se reunían en los pasillos o en el patio junto a su grupo. Quien había estado hablando con Evander se dirigió hacia donde estaban sus amigos, estando cerca de ellos.

-¡Lydia, al fin llegas!-Hazel, una de las chicas del grupo, fue con emoción corriendo a abrazar a la que se acercaba, haciéndolo algo fuerte-¡Te he extrañado demasiado!

-Yo igual-la del cabello lacio sonrió ligeramente, devolviendo apenas el abrazo de su amiga. Poco después centro la mirada a los demás del grupo-¿Y ustedes cómo están? ¿Todo bien?

-Si, todo bien-respondio Addison por los demás, sin sacar sus manos del bolsillo de su campera-¿ Y tú? ¿Qué pasó que no te hemos visto en las vacaciones?

-He estado todo el tiempo en la casa de mi abuela, allí no tenía señal-menciono-Aun así la pasé bien.

-¿Y Evander no ha venido?-pregunto Wilden, el chico que estaba al lado de su amigo-Me parece extraño que no haya llegado aún.

-Si ha llegado, me entrego la tarea antes de que yo viniera aqui-aclaro con seriedad, quitando su sonrisa al hablar de esa persona-No quiso venir, se fue directo al aula.

-Todos los años son lo mismo-suspiro Jaycee, la restante del grupo, al escucharla. Cruzó sus brazos en ese momento -No se para que lo tenemos aún de amigos si ni siquiera se junta con nosotros o nos habla.

-Este será nuestro último año, luego no lo veremos mas-quien lo había comentado opino como si fuera un alivio-Igual saldremos como siempre sin el y así nos evitamos cualquier molestia.

-¿Pero no lo estaríamos excluyendo?-pregunto la que había abrazado a Lydia, sintiendose algo apenada por el tema-No estaría bien eso.

-¡Por favor, Hazel!-exclamo Jaycee-Si siempre que lo invitamos a nuestras salidas ha dicho que no por sus estudios, el solo se excluye.

El timbre del horario de clases ya había sonado, interrumpiendo la conversación de todos. Al sentirlo fueron hacia el aula, aunque avanzar por los pasillos les resultaba complicado por la multitud que había allí.

En el nuevo aula, la profesora ya estaba dando su clase en el salón. La mayoría de ellos prestaba atención, aunque algunos seguian platicando entre ellos. Evander, en cambio, estaba completamente concentrado y anotando cada cosa que había en el pizarrón, cada palabra de lo que la mayor les explicaba.

-¿Y si a la salida de aquí hacemos algo?-susurro Wilden, sonriendo al contar su idea-Y que Lydia nos acompañe.




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