La Prometida Gris

6. Puentes Heroicos

6. Puentes Heroicos

La razón por la que la capital llevaba ese nombre la comprendí antes de llegar: toda la ciudad parecía una aglomeración de puentes colosales. Había leído algo acerca de esta peculiaridad arquitectónica de la capital de Mixteia. En sus orígenes, la urbe se había levantado con edificios ordinarios, típicos de cualquier asentamiento. Sin embargo, al empezar a expandirse a lo ancho y a lo alto, se descubrió que yacía sobre una tierra en extremo extraña. ¡El suelo de Puentes Heroicos era sensible a la magia! Y dado que entre la población una de cada dos personas poseía dones mágicos, los flujos y fluctuaciones arcanas en las aglomeraciones urbanas bastaban para que el terreno bajo la capital comenzara a mutar: ora se volvía pantanoso y los edificios se hundían literalmente en la ciénaga movediza casi hasta el borde de los tejados, ora se erizaba y las construcciones simplemente se derrumbaban, se partían por la mitad, se agrietaban o se hacían añicos...

Aquello se convirtió en un grave problema para la capital, que por aquel entonces aún se llamaba Turmana. Los magos, en colaboración con los arquitectos, idearon una ingeniosa solución. En lugar de edificios ordinarios, erigieron puentes descomunales, auténticamente gigantescos. Los puentes se construyeron para la eternidad: se empleó piedra maciza, estructuras de unión creadas con magia, y multitud de artefactos y materiales arcanos necesarios para preservar la estabilidad y la durabilidad de semejantes obras.

Por descontado, todo aquello no se levantó en un año, ni siquiera en una década. Pero hoy en día la capital entera se asienta sobre puentes. Cada calle de la ciudad es larguísima. Comienza en los arrabales y se extiende hasta el extremo opuesto. Los amplios puentes-calle, a ambos lados de la calzada que ocupa el centro de la estructura, están flanqueados por edificios donde habitan los ciudadanos. ¡¿Pueden imaginar cuán anchos y firmes son esos puentes?! Existen seis puentes de semejante longitud, de un confín a otro de la urbe. Se alzan sobre la tierra en arcos ciclópeos, por encima de la parte antigua de la ciudad —la cual ya está casi del todo derruida, abandonada y en ruinas—, formando una especie de semiesfera arquitectónica... Existen también otros muchos puentes de menor envergadura, aunque no resultan tan imponentes como los monumentales primeros seis. En el más elevado de todos, al que llaman con acierto el Puente Real, justo en el centro y suspendido sobre la capital, se alza el palacio de la corona.

No es tan inmenso ni ostentoso como el de nuestro reino, pero resulta sumamente hermoso. Como es natural, un puente no puede soportar una carga desmedida, pero los magos locales sin duda tuvieron todo en cuenta para evitar que la estructura colapsara bajo el peso de un edificio colosal, de modo que levantaron el palacio más idóneo para semejante situación.

Hacia allí, rumbo al palacio real, se dirigía nuestro carruaje. Me prometí a mí misma que, de tener tiempo y ocasión, recorrería sin falta la capital de Mixteia para contemplarlo todo con mayor detenimiento. Resultaba un lugar insólito y fascinante. Una cosa era leer sobre ello y otra muy distinta presenciarlo con los propios ojos.

En cuanto al nombre, la capital pasó a llamarse Puentes Heroicos tras una antigua guerra contra los nómadas, quienes llegaron desde el sur con la firme intención de conquistarla. Jamás lo consiguieron, pues los estrechos accesos a los puentes brindaron una defensa formidable a los habitantes: los invasores jamás pudieron adentrarse en la ciudad a través de unas pasarelas atrincheradas y plagadas de trampas mágicas desde los mismos arrabales. Regresaron a sus tierras con las manos vacías. Así concluyó aquella contienda. Y desde entonces, la capital fue bautizada como Puentes Heroicos, pues ciertamente aquellas moles arquitectónicas fueron auténticos héroes al salvaguardar a los habitantes del enemigo...




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.