La puerta del misterio #1

Capítulo 11: Lía.

CHRISTOPHER TENDER

Llegué a la plaza, después de haber colgado esa llamada de aquella persona.

Ella y yo nos conocimos en el campo de entrenamiento policial. Yo en ese momento me encontraba haciendo mi máster de policía y trabajando como bombero, por tanto mi fuerza era bastante buena.

Ella era una estudiante nueva que no conocía prácticamente casi nada del ámbito policial u oficial, ella sí que quería ejercer su trabajo como policía. Al principio yo dudaba mucho de sus posibles capacidades. Al ser una chica pequeña y en mi punto de vista bastante delgada, no llegué a pensar que pudiera llegar a ser policía. Con el paso del tiempo descubrí que me estaba equivocando, porque a pesar de ser pequeña y delgada, su capacidad de memorizar las cosas era inmensa. También, entrenaba duro cada día en el mismo gimnasio que yo. Supe que entró en él, después de poder entrar a la carrera para ejercer el trabajo como policía. Ella estaba en el grado de universitaria y yo en un grado de máster. La mayoría de las clases nos veíamos, hasta tal punto que los dos nos sabíamos el horario del otro de tanto vernos en las clases. Ella y yo nos hicimos amigos a las pocas semanas de habernos conocido. Porque coincidimos en muchas cosas en cuanto a los gustos. Había días que por el trabajo no podía asistir a las clases, por tanto le pedía ayuda con algunos ejercicios que no podía escuchar presencialmente.

Un día, después de tanto tiempo juntos estudiando y pasando el rato, nos convertimos en pareja. Vivimos alegremente cinco años como pareja. Pero hubo un día que rompió todo lo que habíamos vivido juntos como pareja feliz.

(años atrás)...

-Amor, ¿me acompañaras a la prueba hoy, verdad? -preguntó Lía.

Ella llevaba mucho tiempo esperando este momento y los dos juntos ansiabamos mucho para que llegara este día. Por fin llegó el día en el que ella podría asistir a una prueba supervisada, para determinar si era una cadete indicada para el puesto al que se quería postular.

-Claro que sí, mi vida. -respondí enorgullecido. -Seguro lo harás fantásticamente y lograrás mucho en el futuro, cualquier cosa que te plantees lo lograrás.

-Awww, eres lo mejor que me ha dado la vida, Christopher. -me dedicó una de sus mejores sonrisas mientras pronunciaba esas palabras.

Al mediodía, ambos nos ayudamos a hacer la comida. Queríamos comer algo casero así que opté por hacer una pizza. Mezclamos todos los ingredientes y después de poner el último toque la metimos en el horno. Media hora después la sacamos y nos sentamos a comer en la mesa del salón aprovechando para seguir viendo nuestra serie favorita, Dr. House. Al terminar de comer, nos quedamos charlando un poco sobre cómo nos iba a ambos estos días. Recogimos la mesa juntos, Lía se ofreció a lavar los platos ya que había cocinado yo.

Más tarde, ella empezó a practicar posibles ejercicios que le podrían pedir hacer, yo en cambio me quedé sentado en el sofá observando la obra maestra que tenía frente a mis ojos. Cada movimiento lo hacía con tanta fluidez que podría estar horas y horas viéndola sin cansarme. Media hora después, Lía empezó a cambiarse y ponerse el uniforme que le otorgaron, con la petición de ponérselo para el día de la prueba. Minutos después de que Lía se cambiara de ropa, me llegó una llamada al teléfono.

-Tender, ¿quién habla? -pregunté como siempre. Era la costumbre al recibir una llamada, siempre respondía eso menos los contactos que tengo guardados en el teléfono.

-Tender, ocurrió un incendio a dos manzanas de su lugar de residencia. Necesitamos su asistencia inmediata. Nosotros llegaremos en nada, pero usted llegará antes que todos. -informó la persona a la que asumí que era el capitán del parque de bomberos.

-Sí señor. A la orden. -respondí casi de inmediato al conocer la situación que pasaba cerca de donde me encontraba.

Me levanté y fui corriendo a mi habitación para ponerme el uniforme que tenía por si sucedían situaciones urgentes como ésta. Cogí mi tarjeta de identificación como policía y bombero, la guardé y salí al salón a por mi teléfono y llaves.

-Amor, ¿qué pasa? ¿Por qué tanta prisa de repente? -preguntó Lía, dudosa.

-Mi vida, no podré asistir a tu prueba como espectador. Surgió un incendio a dos manzanas de aquí. El capitán me acaba de llamar, necesito acudir rápido. -respondí de la mejor manera, mientras me movía por toda la casa recogiendo el material necesario para estos casos.

-¿Cómo que no vendrás? Me prometiste que vendrías conmigo. -me dijo Lía. Su voz se empezó a entrecortar y su mirada empezó a cambiar.

-Lo siento, me tengo que ir. -dije, lo más rápido que pude.

Al acabar de recoger todo lo necesario, me acerqué a la puerta de salida y abrí.

Escuché a Lía gritándome desde dentro de la casa, pero por mucho que quisiera ir, no podía desobedecer una orden del capitán.

Sabía que después de ese momento, todo cambiaría.



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En el texto hay: enemistad, muerte odio, traición y dolor

Editado: 27.03.2025

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