La Razón Moral de Willa Thrimey

19

Salir de Elthïfssir fue un verdadero reto considerando el hecho de que habían muchas personas asustadas por la situación actual. No podía culparlos, pero tampoco podíamos detenernos. Necesitábamos urgentemente la manera de llevar esta guerra hasta su punto de quiebre para disiparla. La única salida era esta.

Éramos un grupo pequeño, pero con el número necesario para llevar a cabo una operación de rescate e investigación. Fisto era la cabeza, con él estaba Bran y dos de sus hombres; Kael y Theo. Luego está Reiyán, una de las comandantes del escuadrón galleta. Si, galleta. No sé por qué Bran y Fisto le decían así, supongo que era por estar relacionada al cuidado de los niños, en fin, Elörian y yo.

Elörian no ha querido dirigirme la palabra, pero al menos sé que ya no está enojado conmigo debido a sus constantes miradas, creo que más que molestia, parece contrariado al querer decirme algo y no atreverse a hacerlo.

Yo, por otro lado, necesito un enfoque diferente. Sé que quiere protegerme, pero tengo que hacer esto, no solo por mi bien, sino también por nuestro pueblo. Él lo sabe y sé que está de acuerdo, pero aún sigue presente esa tensión entre nosotros.

Ha llegado la noche y tenemos que acampar. No me alejé demasiado, pero dije que necesitaba alejarme un momento para conseguir algo de claridad… claridad que está siendo opacada por la constante angustia de que algo puede ir mal. Dejar a Hunter y Dorothea me hace querer regresar, pero tenía que dejarlos, de esa manera, Thea podría mantener vigilado a Hunter, que ha estado actuando extraño desde hace algún tiempo. No quise afincarme hasta que noté ciertas miradas de inquietud en nuestra reunión del consejo.

Necesitaba ir cubriendo espacio para dar con el traidor.

– Te estás desviando.

Pegué un brinco al escucharla – ¿Rea? – soltó una risita corta que me hizo fruncir el ceño con escepticismo – pero ¿De verdad estás aquí? ¿Cómo?

– Es una larga historia, pero admito que te he agarrado algo de cariño. No puedo dejarte a tu suerte.

– ¿Pero cómo es que estás aquí? Se supone que tu alma pertenece a Elthïfssir.

– Ya no más. – me levanté de la piedra en la que estaba para llegar a su altura.

– ¿De qué estás hablando? ¿Qué hiciste?

– Decidí… – dudó por un segundo. Temí por su respuesta. –... decidí vincular mi alma a la tuya.

¿Qué?

– ¿Eso… eso se puede?

– No entiendo cómo es que eres el cerebro de esta operación si haces este tipo de preguntas cuando es tan obvio, Willa. – me reí cuando la vi voltear sus ojos – Como te expliqué antes, las madrēslayerï tenemos la capacidad de ahondar en el alma. Tu conexión con nosotras se forjó en el momento en el que te casaste con Elörian para convertirte en reina de Elthïfssir. Tu deber recae en tu pueblo y tus decisiones alimentan la construcción de tu alma.

– Quieres decir que si nunca me hubiese casado con Elörian…

– Probablemente no serías una de nosotras. Correcto.

– Pero dijiste que todo ser viviente forma parte del Dimensiônimā.

– Pero no todos son conscientes de ello, querida. No todos le toman verdadera importancia a lo maravilloso que es cuidar el alma. Todos creen que solo se trata de algo espiritual, pero no comprenden que también tiene relación con la introspección en el que una sola decisión marca el rumbo no lineal de múltiples realidades. Múltiples formas de vida.

– Aún así, eso no responde mi pregunta del porqué decidiste vincular tu alma con la mía. No sabía siquiera que se podía.

– Yo tampoco.

– ¿Y bien?

Bufó y elegantemente se sentó en la piedra en la que anteriormente yo estaba – Bien sabes que el ojo humano es la ventana del alma, donde los ojos no mienten y la mirada revela… donde el alma no tiene voz pero la mirada traduce sin palabras. Si el alma es la esencia del ojo humano, entonces ella reconoce la belleza a través de la contemplación…

– Porque el ojo es el canal por el que esa belleza entra – ahondé recordando a Aristóteles.

– ¡Correcto! Se trata de un símbolo, la profundidad emocional que no se dice pero se siente.

– ¿Quieres decir que tu alma simpatiza con la mía? ¿Por eso decidiste hacerlo?

– Así es. Un acto de respeto, vínculo y verdad. En el transcurso de estos meses tú y yo hemos tenido eso. Nunca creí tenerlo con nadie, en realidad, pero una vez más, me has hecho adentrarme en aguas profundas debido a tu constante búsqueda de la verdad, querida niña. Deseas tantas cosas, poner fin a la guerra, amor, felicidad como cualquier otro, pero no solo te dejas llevar por eso, no. Eres valiente, impulsiva, emocional, siempre luchando por el honor y la justicia, pero piensas, conoces, razonas. Has creado un equilibrio en el alma tripartita, no te guías mucho de uno y tampoco te guías mucho del otro. Has logrado un balance, un equilibrio que te permitirá vivir en armonía contigo misma… Eres lo opuesto a mí en vida. Y con todo eso, has dejado que tu alma mire en la mía, Willa.

– ¿Rea?

– Un alma puede verse en otra alma ¿Recuerdas? Tu alma es la luz que iluminó a la mía en tiempos de oscuridad y juntas han danzado a lo largo del camino, se miran con el mismo valor. Se aman.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.