La Razón Moral de Willa Thrimey

21

– ¿Se lo dirás? – me preguntó después de un rato de silencio espeso. Estuvimos parte de la noche y madrugada ocupadas con que la herida de Kael no se infectara. Perdimos a tres hombres y cinco están heridos. A pesar de que todo resultó de acuerdo al plan, en parte, aún siento la culpa bombeando en mi pecho de que probablemente pude hacer más por esas tres vidas.

La culpa se siente espesa en mi corazón.

– Es mi esposo, tengo que decirle la verdad. Es lo correcto. – miro sus hermosos ojos grises, sin poder creer aún lo que vi hace unas horas saliendo de su cuerpo. Esos hilos de plata que fueron capaces de romper varios huesos y aquí está ella, tan diminuta que nadie podría creer de lo que es capaz con solo un pequeño gesto de sus manos y unas palabras recitadas en una lengua extraña.

Me estremezco de solo pensarlo.

– ¿Decirme qué? – tiemblo cuando escucho la pregunta saliendo de sus labios en cuanto entra en mi campo de visión. – ¿Willa? – se acerca a mí cuidadosamente, como si tuviera miedo de que en uno de sus pasos, yo vaya a salir corriendo.

– Elörian, yo… no sé por dónde comenzar. – digo apenas veo que Phoebe se aleja de nosotros para darnos privacidad.

– ¿Qué sucede, Willa? Sé que algo ha estado atormentándote desde que salimos del palacio, pero hemos superado muchas adversidades ¿no es así? Sabes tan bien como yo que sea lo que sea, lo arreglaremos juntos.

– La cuestión es que no es algo que podamos arreglar.

– ¿De qué se trata?

– Rea ya no está – solo quise expulsar eso porque a pesar de todo, aún me dolía, pero a veces uno comete el error de encariñarse tanto con lo físico, que se nos olvida que hay cosas más allá de compartir palabras con la otra persona; se trata de algo más profundo, más complejo y más natural. Ella era más que pequeños fragmentos de alma ahora, convirtiéndose en una parte fundamental de mí.

– Lamento eso, querida.

– Mucho antes de irse me enseñó una conversación de Sÿlara y Leandro, tus padres. Fue así como obtuve la información sobre Hécate y que ella podía ayudarnos con todo esto, pero hay algo más, Elörian y no sé como te lo tomarás. Admito que por un momento no quise decírtelo para no dañarte, pero no puedo con este peso yo sola, no sabiendo que todo esto te corresponde.

– ¿Qué es, Willa?

– Tu madre le mintió al pueblo, Elörian.

– ¿Q-Qué quieres decir?

– Lo que dicen en mi mundo es cierto. Sÿlara si robó los talismanes de la concordia, ella consiguió el Thalassir porque Arturo le dijo dónde estaban ocultos y ella los robó. – veo como la noticia lo deja sin saber qué decir – Ella lo traicionó, Elörian y le dijo a los elfos que la ira de Arturo solo era porque se trataba de un hombre arrogante y ambicioso, pero ella desencadenó el odio más profundo cuando él se había enamorado de ella, pero lo rechazó y luego de eso le reveló quien era. Arturo odia a los elfos, pero la razón por la que sabe tantas cosas sobre ustedes es por tu madre.

– Mi madre… ¿Ella… le dijo sobre nuestra inmortalidad? ¿Rea te lo dijo?

– Si, Elörian. Cuando el rey la asesinó, ella ya le había entregado la mitad del Thalassir, uno de los pedazos del amuleto, el del mundo de los humanos a tu padre y él lo ocultó junto con tu identidad, pero alguien lo traicionó y estoy segura de que es el hombre que siempre ha demostrado sentir tanta ira por nosotros.

– Smith. Mi padre nunca me habló sobre sus amigos, pero siempre fue muy tajante cuando iba a visitarlo. No quería que me rodeara con ellos.

– ¿Tienes alguna idea de por qué?

– Antes creía que era para no levantar sospechas sobre mi naturaleza, pero ahora… ahora no sé qué creer.

– Tiene sentido que lo sea ¿Sabes? Los traidores saben cuándo utilizar sus cartas, eso me dijo Rea. Y ahora sabemos que él sabía sobre tu identidad, tiene que ser él. Mi madre siempre decía que había salido con los lores cuando preguntaba por su paradero y después de lo que escuché en el despacho del rey, creo que no hay otra persona a la que culpar. Él le dijo que ambos recibieron su merecido.

– Entonces lo que tratas de decir es que Arturo hizo todo esto porque mi madre le contó acerca de nosotros. Sin quererlo, ella nos llevó a la desgracia de ser perseguidos y cazados.

– Me temo que así es. – me dolía ver su expresión, se veía como si lo hubiesen traicionado. Aunque, tomando en consideración todo esto, así lo era – Después del rechazo y que le revelara su identidad, Arturo enloqueció, la buscó y la asesinó. El conde quedó a tu cuidado pero claramente no reveló lo que eras porque aparte de la promesa a tu madre, él te amaba. Rea dijo que se confió y un traidor espera el momento indicado para atacar. Smith no le dijo a Arturo sobre la relación de tus padres y mucho menos de ti porque no le iba a servir en ese entonces.

– Por eso esperó hasta nuestra boda. Para ese entonces, ya había mucho en juego, más de lo que pudo haber cuando yo apenas era un niño.

– Así opera en sus juegos, Elörian. Espera el momento indicado. Él es peligroso y si fue capaz de hacer todo eso, estoy segura de que ahora con todo el poder que le da el rey, nos va a querer despedazar en cualquier momento.

– Dos enemigos poderosos en un juego de poder.




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