La Razón Moral de Willa Thrimey

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Creí que sería más madura para este tipo de noticias, pero realmente estoy tan anonadada que el peso de esta información no me deja respirar con tranquilidad. No puedo, me temo que no puedo hacerlo.

– ¿Todo esto es cierto? – sentía en lo más profundo de mi pecho como comenzaba a propagarse la traición. Tal vez Rogers no era el responsable directo de esto, pero lo ocultó. En todos estos años me ocultó la verdad ¿Qué hubiese pasado si yo no hubiese ido esa noche a pedir su ayuda? ¿Me lo habría contado?

– Si, majestad. .. el tono en su voz me daba más certeza de que no lo habría hecho ¿Qué cambió? Supongo que el hecho de venir a verme todo este tiempo arriesgando su vida le dio el valor para decírmelo. Y aún así, no sé si sentirme furiosa, traicionada o triste.

Saber que mi verdadero padre me odia ¿Siquiera él sabe que soy su hija? ¿Me hubiese amado tanto como amó a Ava? ¿A Olivia? ¿La historia hubiese sido diferente?

– ¿Por qué no me lo dijiste?

– El duque pensaba que usted era su hija, quería mantenerla alejada del barón. El señor Smith nunca ha sido de confianza, señorita Willa. Yo estuve cuando usted nació, yo ayudé a las parteras ¿Cómo dejarla a su suerte? El duque me había dicho tantas veces que no confiaba en el Barón y yo tenía que hacer algo para mantenerla a salvo. Se lo había prometido al Duque y él siempre fue bueno conmigo.

– Así que tú fuiste el que le dijo a todos que yo era hija del Duque ¿Cómo es que hay rumores sobre que mi madre fue infiel? Yo tuve que pagar por eso y ni siquiera sé por qué.

– Su madre sí fue infiel, señorita. Eso no es un secreto. – eso lo comprobé en las cocinas del rey – En su matrimonio con el Duque, no fue muy prudente que se diga, pero su relación con Smith fue la que más marcó todo. El Duque se enteró y a pesar de no tener la certeza de si usted era su hija, aún así, quiso protegerla del mundo. No le importó.

– Mi madre siempre me había dicho que lo amaba.

– Me temo que… – tragó con fuerza, como si estuviera pensando fuertemente de si era conveniente decírmelo. Después de una mirada hacia mí, decidió enderezarse con valentía y alzar la mirada con confianza, aunque esta estuviese impregnada de una tristeza que me desarmó – Gran parte de las cosas que le ha dicho su madre son pura falacia, majestad. Y siempre estuve aterrado por este momento, pero si estoy luchando con usted para tener voz, una de las cosas que tengo que hacer es esto. No pienso volver a quedarme callado y mucho menos con algo que siempre debió salir a la luz. Ahora ya no tengo miedo y haré lo que tenía que haber hecho desde hace años. Lo que yo siempre vi correcto. – por un segundo, lo vi reflejado en mí. En mis miedos. – Su madre odiaba al Duque, a pesar de que él fuese una persona grandiosa, ella lo detestaba porque el Duque, años antes había estado enamorado de otra mujer. Fue una mala decisión, pero él escogió a su madre y a la vida que habían establecido, aunque, claramente ella nunca lo perdonó, cosa que no está mal. Lo que estuvo mal fue lo que vino después en el que ella no fue prudente con nada e hizo con el ducado lo que le vino en gana.

– Considerando que siempre fue tan regia conmigo, eso no me lo esperaba.

– El Barón hizo de todo para tratar de quitarle esa mala fama una vez que se casaron, pero por mucho que quieras, no siempre puedes taparlo todo con mentiras. No todo el mundo te las compra. Cuando el Duque murió, su madre no esperó ni un segundo para casarse con el Barón, con su amante de ese entonces y aún así, se vería mucho peor decir que su hija era de él. Entonces todos los rumores serían confirmados y eso a ella no le convenía, tampoco al Barón.

– ¿El Barón sabe todo esto?

– Sinceramente, no lo sé. Por mucho tiempo creí que sí, pero por cómo la ha tratado desde que apenas era una niña, lo dudo mucho. Su madre, a pesar de todo, siempre jugó muy bien sus cartas. Aún así, la promesa que le hice a su padre sobre mantenerla alejada del Barón parece que sí funcionó, lo malo es que nunca la estimó, pero al menos usted no fue corrompida por su maldad y eso es algo de lo que si estoy orgulloso. Perdóneme, por favor, por haberle ocultado la verdad, pero necesitaba hacerlo. Protegerla fue lo que siempre quise y decir todo eso… ¿Qué mejor manera de protegerla? Yp… era la única forma que conocía. A su madre le convenía decirle a todos que usted era del duque para que nadie supiera que le había sido infiel a su esposo con el Barón. Para que no se afincaran los rumores sobre ella.

– Aún así, todos piensan que soy una bastarda. Creí que solo lo decían porque no entendían la realidad, pero ahora veo que la que siempre se equivocó fui yo. Si soy la bastarda de Smith porque mi madre engañó a mi padre con él.

– Y… – resopló, frotando sus cabeza con frustración – eso no es todo, mi señora.

– ¿Hay más?

– Me temo que si. El… el duque no murió por causas naturales, comprobamos su cuerpo amoratado y partes de su cuerpo no estaban en buen estado… Por esa razón es que siempre estaba tan decaído las últimas semanas antes de morir. Creíamos que era por el peso del ducado, pero me temo que todos nos equivocamos. – tomé su mano en la mía, tratando de darle la fuerza que yo no poseía para continuar – Él fue envenenado, señorita Willa.

– ¿Crees que lo hizo el Barón?

– No, sé que no fue él.

– ¿Entonces quién?




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