Íbamos a llevar a cabo nuestro plan de ataque al amanecer.
– Ya no puede haber margen de error ¿Entendido? – todos asintieron, viéndome con determinación. Por mucho que hubiésemos dicho sobre solo defendernos, no podíamos permitir más muertes, sobre todo cuando el castillo dejó de ser un lugar seguro y el cuerpo de Hunter apareció con signos de tortura. Degradado como algo insignificante. No era justo. – Bran y Fisto conmigo en los túneles. Solo seremos nosotros tres para que el resto se concentre en la parte alta. Kael y Reiyán con su pelotón, puertas.
– Theo estará conmigo y quince hombres en las partes altas. – secundó Elörian señalando los árboles y luego los muros dibujados en el pergamino.
– ¿Qué hay de los aliados que dijeron antes? ¿Nos apoyarán? – Fisto preguntó con un ceño bastante fruncido. Antes de responder, vi a Elörian, compartimos una mirada de mutuo acuerdo y me volví hacia Fisto con determinación.
– Ellos creen que todo esto es una causa perdida. – respondí mirando los planos, sin querer levantar sospechas entre ellos. Al final muchas cosas no resultaron como esperábamos, pero esto era la guerra. No todo puede jugar a nuestro favor ¿no? – Tienen miedo.
Si Hunter no era el traidor, entonces dicho traidor tuvo que haberlo silenciado. Significa que está más cerca de lo que esperábamos. No puedo arriesgar a más gente.
No lo permitiré.
No, mientras esté en mi poder.
Aunque hay ocasiones en que la vida te regala una que otra sorpresa.
Solo esperaba no arrepentirme de esta decisión.
– Y aquí estamos nosotros arriesgando la vida por ellos. – su molestia fue notoria. Y con razón.
– Sé que lo estamos arriesgando todo, señores, pero no lo estamos haciendo solo por un par de personas. Lo estamos haciendo por todos, tanto por los que luchan como por los que no lo hacen. – argumenté con determinación, no queriendo echarme para atrás. – Estamos aquí por algo más grande que todos nosotros.
– Y las personas que no pueden hacer nada cuentan con nuestra causa. – afirma Elörian en mi apoyo – Una revolución no se trata solo de quiénes luchan y quiénes no. Se trata de lo que esperamos hacer y cómo hacerlo para cambiar todo aquello que no funciona, que nos daña, que nos mata y nos quita cualquier rayo de esperanza ¿Es eso justo?
– ¡No! – respondieron al unísono.
– ¿Por qué seguir jugando con la muerte, si tanto queremos vivir? Arriesgamos nuestras vidas para ver la luz del día o nos quedamos estancados en una cueva que tiene la salida justo enfrente. Dos opciones que definen nuestro rumbo dentro de una guerra que no comenzamos, que ha robado vidas, que ha masacrado a los nuestros como si no valieran nada o como si no tuvieran dignidad ¿Seguiremos permitiéndolo? – hablé.
– ¡No!
– Ya tenemos la estrategia, tenemos la fuerza y tenemos la capacidad para cerrar este ciclo enfermizo.
– Porque ninguna criatura en la tierra tiene el poder suficiente para hacer lo que quiera con nosotros. No nacimos para ser silenciados. No nacimos para ser esclavos. No nacimos para ser torturados o maltratados, ni para que nos manejen ni manipulen como si no tuviésemos el derecho de defendernos. ¡Me rehúso a ser el títere de alguien más!
– ¿Nos acompañarán a librar esta batalla?
– ¡Si!
Sonreí al ver cómo todos se ponían de pie y comenzaban a ajustar sus armaduras. Íbamos a dar el golpe al amanecer.
¡Por todos aquellos que merecían una vida digna y no la tuvieron!
¡Por todos aquellos que aún pueden tenerla!
– Así que… – me levanté de mi sitio con una sonrisa – ¿A qué estamos esperando?
#157 en Paranormal
#66 en Mística
#1332 en Fantasía
romance, filosofía existencial, fantasía drama misterio romance acción
Editado: 22.03.2026