Fue extraño verlos a todos unidos de nuevo sin miedo de por medio, elfos y humanos estaban ante mí, mi antes y mi ahora estaban en el mismo salón para declarar el futuro de muchos.
Y eso me aterraba, pero el latido en mi corazón gritaba con todas sus fuerzas de que no perdiera las esperanzas.
– Hemos leído sus acuerdos – habló uno de los antiguos consejeros del rey – Al principio no estaba de acuerdo con todo esto, pero no podemos seguir viviendo en un reino tapado por el odio y la desdicha de un rey que hacía daño a su reino por intereses absurdos y egoístas que nunca escuchaba las sugerencias de su mano para el bien de todos. Hemos llegado a un convenio entre todos y el Consejo de Northdark declara estar a favor de la unión de ambos mundos. El Thalassir brilló por última vez para dar paso a la creación de un nuevo mundo y no somos quiénes para contradecirlo.
– Será un proceso largo – secundó una de las nuevas damas del consejo – pero valdrá la pena, teniendo en cuenta que los elfos y los humanos podremos convivir desde la razón moral.
– ¿Qué propone, mi señora? – sentí un gran nudo oprimiendo mi pecho.
– Entre todos hemos llegado a la decisión de tener los mismos reyes en ambos mundos ¿Qué mejor que un rey elfo y una reina humana que aparte de eso, están juntos como ustedes dos? – era maravilloso saber que no tendríamos que volver a separarnos, el aire volvió a mi pecho – Esta ley pasará de generación en generación y si tienen herederos, el primogénito, sea hombre o mujer y solo si así lo desea, tomará la corona respetando esta ley. Uniremos la razón, el orden y la libertad política y poética. Elfo y humano, si no se respeta esta ley, la decisión del nuevo rey pasará al pueblo.
– Aceptamos – Elörian y yo respondimos al unísono después de dirigirnos una larga mirada.
– Entonces daremos la bienvenida al nuevo reino, creado desde la esperanza y la libertad ¡Larga vida a Varethia!
– ¡Larga vida a Varethia!
No era el nombre de un rey.
Tampoco era el nombre de Elörian o el mío.
Se trataba de algo más grande, no de una persona o de un simple lugar, pero si de todas las almas que decidieron forjar un mundo mejor, no desde el odio, sino desde la lógica, la razón y por supuesto, el amor, tampoco fue desde el silencio, sino desde el poder de la voz y el pensamiento.
Éramos libres.
Y teníamos un mundo lleno de retos por delante.
El proceso sería largo, pero en memoria de todos aquellos que dieron su vida por una guerra que no les correspondía, llevaríamos su recuerdo en el corazón, por todo lo que arriesgaron y entregaron, no quedaría en vano su esfuerzo y fortaleza, pero más allá de eso, sus esperanzas de crear un mundo donde reinara la paz y no la guerra.
Ahora lo comprendía.
No todo puede ser bueno.
Tampoco todo puede ser malo.
Tal vez hay que conocer lo malo para valorar todo lo bueno que nos depara la vida, pero casi siempre, por no decir que siempre, hay una manera de contrarrestar todo lo malo y… con toda la ilusión, rogaba no ser la única en darse cuenta.
Aunque ver a Elörian con una sonrisa mientras caminaba hacia mí me lo confirmaba.
Aún hay mucho camino por recorrer y muchas cosas que cambiar.
Y tal vez de eso se trataba…
De ese constante proceso de transformación.
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Editado: 22.03.2026