Durgan
Han pasado bastantes días desde que los niños se fueron, nos ha llegado una carta hace relativamente poco, advirtiéndonos de que no salgamos porque nos están buscando de forma desesperada. Hace un día que salió uno de los enanos de la aldea de Rundar pero a las pocas horas volvió sin ningún tipo de problema, la barrera sigue funcionando como de costumbre y eso nos hace estar tranquilos, sin embargo, no dejamos de estar alerta ya que nunca sabemos que es lo que puede pasar.
No es que se hayan ido demasiados animales, pero eso puede hacer que la barrera no sea tan robusta como al principio, eso nos hace poner el mismo mecanismo que cuando quisimos encerrar a los seguidores de Egiras, esta vez lo hacemos de forma que no pueda entrar ningún ser mágico, ya sea bueno o malo, que no sean los animales del valle en el que estamos.
Estamos mucho más seguros con eso y los animales no están tan tensos, como no saben cómo funcionan, no pueden romperla, aunque, teniendo en cuenta de que no es algo que hayan hecho ellos con magia tampoco es algo que puedan ni romper ni quitar.
Después de hacer eso, hago un anuncio para que nadie salga de la isla y también advierto de que no van a poder hacerlo porque lo he configurado de una forma especial, yo soy el único que sabe cómo cambiarlo y no es la típica barrera de siempre.
En la aldea de los enanos, en la época de mi abuelo, cuando todavía no habían tantos problemas, pero las tensiones estaban emergiendo de lo más profundo de las sombras, me enseñó una barrera que no era, ni es, común entre los nuestros, es una barrera que se pasa de generación en generación, es como un mito entre los nuestros ya que se inventó por accidente pero ha sido muy útil en los momentos más difíciles de las aldeas de los nuestros y es lo que nos ha mantenido con vida después de la gran caída.
Eso hace que la gente no esté muy contenta, pero no me puedo arriesgar que los niños, después de arriesgar sus vidas por salvarnos a todos, por culpa de unos inútiles de los míos se jueguen en vano la vida ya que tiene lo que necesitan para seguir con sus planes.
Conforme van pasando los días, me doy cuenta de que la gente casa vez está más inquieta por no poder salir, por más que lo explico creo que no son capaces de entender todo lo que conlleva poner en riesgo todo lo que han conseguido los niños simplemente por dar una vuelta fuera de lo que es la barrera. Al cabo de unos pocos días más las quejas cesan y eso me hace sentir un poco más aliviado, lo que no sé es cuánto va a durar esa tranquilidad.
Caelum
No entiendo muy bien cuál es la necesidad de contar lo que nos atormenta, no tengo muy claro que vaya a ser la solución para que todos podamos acercarnos a eso y puede que también nos lleve tiempo que se gaste en vano si no soluciona el problema que tenemos.
-Por mucho que lo intentemos, no creo que vaya a servir de nada, si son cosas que llevamos en nuestros hombros desde hace mucho tiempo como esperáis que se solucionen con una charla.- creo que entienden el punto, pero me da que no va a ser tan fácil dejar esta chorrada de lado.
-No es una chorrada, que sé que lo estás pensando, se trata de quitarte ese peso de los hombros, no de solucionarlo, es de que contando lo que te atormenta puedas estar mucho más tranquilo.- sé que Lyra intenta encontrar una solución, pero no lo entiendo.
-¿Por qué estás tan reticente a probar?, que sepamos tus problemas no te va a matar.
Cuando dicen eso me doy cuenta de que llevan razón, no entiendo porque me pongo tan a la defensiva, es algo que en realidad no tiene sentido.
-No lo tengo claro, pero bueno vamos a hacerlo de todas formas así que, ¿por qué no empezamos?.- ya que no entiendo que me pasa pues voy a probarlo.
-Bien a mí me atormenta mi familia, es decir, no me despedí de ellos, ni de mi amiga Kaila, más bien de nadie, no sé cómo están y tampoco como pueden estar llevando mi ausencia y eso hace que no lo piense y me siento aun peor.- vale puede que sí que nos venga bien hacer esto.
-A mí lo que atormenta es el cómo hubiera sido mi vida si la piedra no hubiera brillado, si eso hubiera hecho que mi familia me despreciara, o si solo soy una herramienta que hace que la reputación quede bien.- joder, me doy cuenta de que los problemas que nos pesan puede que sean mayores de lo que nosotros nos creíamos por no tener tiempo para nosotros.
-También hay otro, pero ese no creo que pueda decirlo.- eso me hace palidecer, puede que ese sea el motivo por el que no estaba muy dispuesto a decir nada, yo también tengo algo que no puedo revelar.
-Entonces no tendríamos que haber empezado esto, además, nosotros no somos como ellos, no tenemos esas diferencias, al menos yo no, os considero mis amigos y diría que tranquilamente os considero parte de mi familia.- Keixas puede que lleve razón, no somos como los ancianos y el resto de gente.
-Mientras Lyra piensa como decir eso, yo voy a decir algo – me miran expectantes y eso me pone nervioso – sé que no soy el más expresivo de todos, pero no solo es el hecho de que toda mi educación se basara en ser guardián y que, si no lo hubiera logrado, a la vista de mis padres hubiera sido como fallar en la vida, sino que me he enamorado de alguien de quien a la vista de todos no debería estarlo.- puede que esto sí que siente mejor de lo que pensaba, sobre todo con gente en la que confío.