En la municipalidad había una costumbre que nunca cambiaba: el mate de la mañana.
Un lunes, todos llegaron temprano y comenzaron a trabajar. Pero al poco tiempo alguien preguntó:
"¿Y el mate?".
Todos miraron para un lado y para otro.
"Yo no lo tengo".
"Yo tampoco".
"¿Quién lo preparó?".
Después de varios minutos de búsqueda apareció debajo de una pila de carpetas.Uno de los compañeros dijo:
"Parece que el mate consiguió trabajo de oficina".
Todos comenzaron a reírse.La secretaria agregó:
"Ahora hay que anotarlo en la planilla de asistencia".
Las carcajadas se escucharon por toda la oficina.
Desde ese día, cada vez que desaparecía algo, todos preguntaban:
"¿También consiguió trabajo?".