La sangre maldita de la diosa

"Inicio de todo"

-Mientras llegaba del instituto llendo a casa esperando encontrarme con mi padre adoptivo pues mis padres habían muerto, pensaba en como Dallana se le podían ocurrir tantas idioteces, su cerebro a lo mucho podía calcular cuánto era 2 + 2 pero para la maldad si que era creativa, iba caminando escuchando música "Back To Black" hasta que un fuerte viento agito mi pelo-

- Un escalofrío me recorrió la columna sintiendo un mal presentimiento corrí a casa esperando que solo sea paranoia mía,y entre dejando caer mi mochila al suelo subí las escaleras y cuando entre a mi habitación vi en mi cama una extraña carta la iba a abrir hasta que un fuerte abrazo me detuvo y supe que era mi padre-

A ver peque antes de todo tienes que comer -Dijo la voz de mi padre y sonreí viendo su sonrisa tranquila y su cabello negro y sus pequeños colmillos que solo en casa mostraba, no podía hacerlo en público era un hombre lobo, una especie que era cazada por lo que eran y no eligieron ser-

-Mientras el me decía eso escuchamos un fuerte estruendo y bajamos, vi unos hombres extraños vestidos con túnicas negras largas y supe que algo andaba mal cuando un fuerte puñetazo me hizo tambalear hacia atras, una pelea de desató, mi padre luchaba y yo trataba de arrancarle los ojos a uno de los agresores pero tenía demasiada fuerza, conecte un cabezaso logrando retroceder-

¡Corre Alaska! -Grito mi padre con voz desesperada al ser vencido y sometido contra el suelo por tres de esos encapuchados-

-Estaba apunto de ayudarlo hasta que escuche un conjuro de parte de el, cuando me di cuenta estaba fuera de la casa y a traves de la ventana vi a mi padre ser atravesado por una daga de plata en el pecho y lo vi sonreírme una última vez antes de decir unas palabras que no logré distinguir, y quemar toda la casa y a el mismo dentro, y lo único que pude hacer fue recordar todos los entrenamientos de mi padre y correr, las lágrimas no dejaban de caer-

-Corri dentro de la casa con la mínima esperanza que estuviera vivo pero sabía que no lo estaba, ya era tarde el era solo cenizas, cuando salí de esas ruinas que eran mi casa antes, mis rodillas flacearon dejándome caer al suelo con fuerza raspandome, mientras aún lloraba-

-Cada fribra de mi ser deseaba que todo fuera una pesadilla, siempre tengo pesadillas, esperaba sentir a papá abrazarme para despertarme pero sabía que esto era real, aun con lagrimas pero ya no de tristeza sino de furia e impotencia por no poder salvarlo cuando mas me necesitaba era mi maldita culpa si tan solo el no me hubiera sacado de la casa lo hubiera ayudado.. si yo no fuera tan débil el viviría, si tan solo en la mañana no le hubiera insistido en quedarse en casa y no ir a trabajar tal vez estaría vivo y yo sería las cenizas.. pero eso era mejor, el respiraria...Este dia yo Alaska juro desgarrar con mis propias manos a la maldita escoria que mando a hacer este ataque aunque me cueste la vida aunque tarde años lo hare-

-mirando lo ultimo que me quedaba de mi padre un collar en forma de una luna que el me habia dado cuando tenia catorce, lo aprete con fuerza jurando volverme lo suficientemente fuerte como para nunca mas volver a ser tomada por sopresa.. para nunca mas nadie muera en mis brazos-

(Vengo a decir que soy nueva en esto de ser escritora, agradecería si me apoyan en esta nueva travesía)




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