La Silaba Del Cielo

Capítulo 19: Las vueltas del destino y un pacto de inocencia

Capítulo 19: Las vueltas del destino y un pacto de inocencia

Bruno dejó su taza sobre el mostrador. Desvió la mirada hacia la repisa y contempló el juguete verde que descansaba dentro del marco de madera. Con una voz suave, cargada de respeto, rompió el silencio.

—¿Era de tu hijo? —preguntó Bruno.

—Sí —respondió ella, asintiendo despacio—. Hoy él habría cumplido cinco años. Murió cuando tenía cuatro —respondió ella con total calma pero con el nudo en la garganta—. Por eso, cuando vi a tu hijo afuera, bajo el temporal, fue como ver al mío. Es una dicha que tú puedas tener a tu hijo a tu lado. Aprovéchalo, porque nunca sabes las vueltas que da el destino.

—¿Qué pasó? —preguntó Bruno—. Si es que no te molesta hablar de eso...

—No, para nada —dijo ella—. No lo sé con exactitud. Un día amaneció con fiebre. Los médicos nos dijeron que era algo viral, nada grave, pero nunca mejoró. A los pocos días, falleció sin saber el motivo exacto. Así como Dios te da, también te quita. Yo pude aprovechar a mi hijo cuatro años. Espero que tú lo puedas aprovechar aún más.

El silencio que siguió fue un silencio lleno de empatía profunda. Sin embargo, la madurez de la conversación fue interrumpida por la lógica más pura, dulce e inocente del mundo. Marcos, que había estado escuchando todo atentamente con su carita manchada de chocolate, dejó su tenedor sobre el plato, miró a Elena con sus grandes ojos y le dijo con total inocencia:

—Si tú tanto extrañas a tu hijo, y yo extraño tanto a mi mami... ¿por qué tú no eres mi mami y yo tu hijo? Así ya no los extrañaremos más



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En el texto hay: amor, amor dolor, perdidahijo

Editado: 19.08.2026

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