Capítulo 22: La confesión, la cigüeña y un pacto entre hermanos
Elena contuvo el aliento. Estiró el brazo sobre la mesa y tomó la mano de Marcos, acariciándola con suavidad.
—Es que ese es un tema que queríamos tocar contigo, mi amor —dijo Elena—. Es verdad, con tu padre tenemos algo que hemos mantenido en secreto, pero es porque yo no quiero que te sientas pasado a llevar... o que pienses que estoy ocupando el lugar de tu madre, Marisol. Yo sé perfectamente cuál es mi lugar en el corazón de ustedes, hijo, y no puedo llegar a instalarme en un sitio que no me pertenece. ¿Me entiendes, cariño?
Marcos la miró fijamente y apretó la mano de Elena con fuerza.
—Por favor, mamá —le dijo Marcos—. Ese lugar es tuyo desde el día en que me rescataste de la tormenta. Mi mami Marisol estaría feliz de vernos así como estamos hoy. No te menosprecies por no tener la misma sangre; somos madre e hijo, y eso nadie lo puede decir lo contrario. Tú eres mi mamá, ese es el lugar que te corresponde, y ahora te corresponde ser la pareja, novia o esposa de mi papá. Pero ya no se comporten como niños... que yo ya sé que los hijos vienen del sexo, no de la cigüeña.
Elena se tapaba la boca entre la timidez y la risa por la espontaneidad del muchacho. Bruno miró a su esposa, recibió un asentimiento con la cabeza y luego volvió a mirar a Marcos de forma seria pero orgullosa.
—Bueno, es que la verdad, hijo... —dijo Bruno—, no habrá que esperar mucho. Porque tu mamá ya lleva a tu hermana en su vientre. Ya no seremos puros hombres en esta casa.
Marcos abrió los ojos de par en par. La sorpresa se transformó de inmediato en una alegría desbordante. Se levantó de la silla de golpe y se arrojó a los brazos de Elena, abrazándola con fuerza. La llenó de besos, se separó un poco y luego giró la cabeza hacia la repisa principal. Miró fijamente el cuadro que resguardaba el pequeño dinosaurio de plástico verde y le habló con total naturalidad:
—¿Viste, hermano? Tendremos una hermanita. Desde el cielo me vas a ayudar a cuidarla, ¿vale? No seremos puros hombres, Matew.