La Soberbia De Almoraz (enlazados1)

Treinta y Ocho

Octavio

Decir que me sentía mal, era poco, después de leer los papeles que me dio Gael, todo me quedo claro, pero sigo sin entender porque no me lo dijo a mí, yo creo que había cierto grado de confianza entre nosotros, en fin, quien no quiso escucharla fui yo y esta mas decir que no la trate muy bien que digamos.

Todo a mi alrededor esta con un aire a nostalgia y gris, a Ivana se le hicieron los últimos exámenes y el cáncer esta superado gracias al trasplante de médula; no tengo cara para hablar con Kailam tras haberme comportado tan soberbio, pero sé que hoy los chicos tienen una llamada con ella por Skype, así que me pasaré por el cuarto como quien no quiere la cosa.

Escucho risas de Ivana y Rafael, estoy en la puerta parado como un tonto, sin más se abre y mi hermana sonríe y me deja entrar; los chicos tienen la cabeza literalmente metida en el computador.

-¡Pa! Saluda a kai – me dice Rafael, y es cuando me deja ver la pantalla del computador –

-¿Hola, como estas? - le digo y veo que sonríe –

-¿Bien y tu cómo vas? - bajo la mirada –

-Digamos que bien, necesito hablar contigo, pero más tarde

-Ok, ¿por este medio o por teléfono?

-Por Skype, si te parece bien – sonríe otra vez –

-Si ... claro, bueno... mas tarde hablamos, te dejo con los chicos

No escucho respuesta y salgo del cuarto, esperando con ansias que sea más tarde para poder sacarme esta sensación tan rara que tengo.

Ya la hora se va acercando, estoy en mi despacho, ya remodelado después de que lo destruyera casi por completo, enciendo el computador y espero un poco, ni en mi época de juventud me había sentido así tan nervioso, cuando conecta siento mi corazón fallar

-Hola Kailam

-Hola Octavio pensé que no te ibas a conectar

-Estaba ocupado un poco- mentiras –

-Ah ya, te entiendo, bueno te escucho que necesitas hablar conmigo – he aquí mi terror-

-Bueno... Kailam quería disculparme, dije muchas cosas sin pensar, no tenía por qué hacerte una escena de esas, simplemente me cegué porque no me gusta que me oculten las cosas y actúe así – no tengo el valor para levantar la mirada –

-Octavio déjame decirte que tienes un problema con tu ira, no escuchas y si utilizaste la palabra correcta te cegaste

-Tienes razón

-Mírame – levantó la mirada y me enfoco en la pantalla donde esta ella – ambos cometimos errores; yo no te oculte nada, simplemente no vi el documento a tiempo y ese día, recibí una llamada de Ian, indicándome que el plazo se había vencido y que tenía que regresar lo antes posible, Octavio yo no quería irme de Londres, pero las circunstancias me obligaron

- Te entiendo Kailam, sabiendo todas las cosas, reitero mis disculpas

-Estas disculpado, pero con la condición de que trates de manejar tu ira y que no escuches conversaciones ajenas – le sonrió por primera desde que estoy hablando con ella –

-Te lo prometo Kailam y olvida todo lo que dije – frunce el ceño-

-Si tú quieres está bien, ¿entonces amigos?

-Amigos Kailam – mmm no la quiero como amiga, pero aja – quería decirte que lleve a Ivana al médico para ver como va evolucionando

-¿Sí? Que le dijeron Octavio

-Nuestra hija esta libre del cáncer, gracias a ti

-¡¡Oh enserio!! Dentro de tantas malas noticias una buena, soy su mama, hasta mi vida se la daría

-Lo sé Kailam

-Bueno Octavio acá es bastante tarde, estaremos en contacto, mañana podemos seguir hablando

-No se va a poder- su rostro cambia – tengo que viajar a Italia, tengo que ponerme al frente de la situación del sistema de seguridad que le vendió la empresa al conglomerado Damiani

- Umm ya recuerdo, me comentaste de la chica encarcelada

-Exacto kailam, independientemente de todo, Fabricio Damiani es mi amigo; no esta de mas echarle una mano

-La verdad que sí, bueno que te vaya bien y te cuidas por allá – me sonríe y me desarma –

-Gracias por lo buenos deseos, y si necesitas algo no dudes en llamar, estaré ahí para ti, Gael se esta haciendo cargo de tu caso desde acá y cuídate también

-Gracias

Me quedé ahí viendo la pantalla del computador pensando en que ahora soy el "amigo" sonrió para mí, Kailam me ha mandado para la friendzone literal.

El viaje fue relativamente rápido ni dos horas, al llegar me recibe un clima agradable; el chofer me esta esperando para llevarme a el hotel y de ahí a encontrarme con Fabricio en un restaurante lujoso en el centro de Milán

-Hey Fabricio – se levanta y nos fundimos un abrazo –

-Señor Octavio como vas

- Bien, deja de decirme señor, no estoy tan viejo – reímos los dos-

-Ok, y tus hijos, supe que la niña no estuvo bien

-Si estuvo enferma, con favor de dios y un trasplante de médula ya está curada

-Que bien, y ¿el trasplante quien lo dio?

-La madre – empiezo a mirar para los lados-

-Espérate ahí, cómo así que la madre Octavio; que yo tenga entendido tu alquilaste un vientre- frunce el ceño-




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.