A la mañana siguiente, me visto con un elegante vestido con corset de color beige, me miro en mi espejo acomodando mi cabello blanco en una coleta. En cuanto termino respiro hondo y salgo, veo a mis padres y mi hermano en el salón que da a la puerta, corro hacia ellos y los abrazo fuerte.
En los minutos que esperamos al carruaje conversamos de temas triviales con mis padres y mi hermano, quien ya está vestido con su traje de guerra. Me despido de mis más preciadas perlas, los reyes me abrazan, dejan un beso en mis mejillas y le dan paso a Marius
Doy media vuelta y camino al carruaje.
Veo por la pequeña ventana del transporte mirando el reino, sus hermosos paisajes, lleno de rocas y nubes, es casi como si estuviéramos arriba del cielo, pero no, estamos en la cima de la montaña Caelum, y sí, el viento es fuerte pero cálido y rara vez se muestra el sol. El tiempo pasa lento que en cuanto mis ojos se sienten cansados los cierro y me duermo. Al llegar a la frontera,, me despierto de golpe al sentircomo el calor llega a mi cuerpo, calentando todo mi ser y, sin duda alguna, sé que ya estamos a casi una hora de llegar a la ciudad Ignis, reino del fuego y pasión- montaña pico del fuego.
Cada vez que nos acercamos observo detenidamente el maravilloso paisaje. Es como si estuviéramos en el mismísimo infierno, todo es rojo, los arboles con hojas de fuego, las rosas rojas y anaranjadas, el cielo es una hermosa combinación de colores mágicos, rojos, verdes y azules. Ya es de noche y no sé cómo es de día, pero lo que me muestra este reino se queda en mi mente como la segunda maravilla. Media hora después, el carruaje se detiene en medio de unas inmensas rejas de color negras. Me ayudan a bajar y avanzo decidida hasta el guardia.
Al abrirlas, mis ojos se abren de par en par, el castillo del Reino Igni es una estructura imponente y majestuosa que se eleva sobre la ciudad como un símbolo de poder y grandeza. El castillo está construido con piedras de color rojizo y anaranjado, que por lo visto se han vuelto oscuras con el paso del tiempo, su estructura tiene una forma irregular, con torres y almenas que se elevan hacia el cielo como si fueran llamas. Observo cada detalle y es hermosa, sigo al guardia hasta las puertas doradas y al instante me doy cuenta que son de oro puro. Abre sus majestuosas puertas y juro que casi me desmayo al ver lo maravilloso que es.
El interior del castillo es lujoso y opulento, con salones y cámaras decoradas con tapices, alfombras y muebles de gran valor. El joven me guía por un pasadizo largo con candelabros incrustadas en las paredes hasta que llegamos a la gran sala del trono y es particularmente impresionante, con un techo alto y abovedado, y ventanas que se extienden desde el suelo hasta el techo. El trono del rey Lysander está situado en un extremo de la sala, y es un objeto de gran belleza y valor.
Me entretengo viendo lo irreal que se ve este castillo, el techo lleva diseños abstractos hechos a cristales negros y dorados, y en medio de esta cuelga un bello candelabro, ensimismada en aquella belleza no me doy cuenta de la presencia de una persona hasta que carraspea. Al enfocar mi vista en el trono todo mi cuerpo tembló, el rey Lysander es el hombre más guapo que haya visto nunca en mi vida. Con su cabello rubio fresa y sus ojos, ¡oh sus ojos! son de un celeste muy hermoso, tan claro como el cielo de mi reino, su piel blanca y sus largas pestañas lo hacen ver menos temible pero sin duda alguna la expresión que lleva más sus rasgo varoniles bien marcados lo hacen ver peligroso.
Respiro hondo y me inclino hacia adelante, realizando una pequeña reverencia
Al escuhar lo que dice siento el impulso de rogar pero en su lugar suspiro triste. Sé que utilizar mi mejor arma no es solo mi inteligencia ni belleza sino, es el arte de manipular.