Recuerdo que todo
empezó cuando tenía aproximadamente 7 años , en ese entonces vivía en una
pequeña ciudad en el estado de Guanajuato en la casa que construyó mi padre ,
como era costumbre en los fines de semana veíamos películas en las tardes
disfrutando de algunas botanas y la compañía de mi familia, todo era perfecto,
mi padre buscaba una película familiar mientras mi madre preparaba palomitas y
mis hermanas y yo esperábamos con ansias en la sala , pero ese día; algo
parecía diferente, algo en el ambiente no se sentía bien, de pronto
Pensamientos oscuros empezaron a invadir
mi mente. ‘¿Qué pasaría si…?’ ‘¿Y si…?’ ‘¿Cómo puede ser que…?’ Me sentí como
si estuviera al borde de un abismo, mirando hacia abajo sin poder evitarlo.
‘¿Qué pasaría si un tsunami nos golpea
ahora mismo?’ ‘¿Y si un terremoto nos traga?’ ‘¿Cómo puede ser que estemos tan
felices, sabiendo que todo esto va a terminar algún día?’
Mis padres, mis hermanas… todos iban a
morir. Y yo también. La muerte era inevitable, y la idea de perder a los que
amaba me consumía.
Me sentí como si estuviera ahogándome en
un mar de pensamientos negativos. No podía respirar, no podía pensar. Solo
podía sentir el miedo y la ansiedad creciendo dentro de mí.
No entendía qué estaba pasando. Solo
sabía que quería que se detuviera. Quería volver a la felicidad de antes,
cuando no sabía que la muerte estaba esperando a la vuelta de la esquina
de pronto sin darme cuenta, lágrimas se derramaron de mis ojos y
resbalaron lenta mente por mis mejillas como una cascada, no podía parar de
llorar.