—Pues ese tal Mason es un grosero. No debió hablarte así.
Kate ya sabía toda la historia. Se la conté completa: desde la presentación hasta la pelea. Cuando iba de regreso a casa, me llamó para decirme que iba a comer y no dudé en acompañarla. Necesitaba hablar. Sacarlo todo.
—No tengo de otra —dije, soltando un suspiro largo—. O aprendo a llevarme bien con él… o vuelvo a encerrarme en mi estudio a buscar otro empleo.
—O volver a la revista —añadió Kate, jugando con el popote de su bebida.
Sabía que no le emocionaba la idea de que regresara a ese mundo de bandas, y mucho menos después de lo ocurrido con Mason.
—Esa no es una muy buena idea —respondí—, pero te prometo que si me siento incómoda o algo parecido, renunciaré y volveré a For You.
La miré a los ojos al decirlo.
—Entonces tenemos una promesa —sonrió.
Tomó mi mano y me dio un pequeño apretón. De esos que no dicen nada, pero sostienen mucho.
Después de un rato más de plática, regresé a casa. Thor me recibió como si hubiera estado fuera días enteros, eufórico, saltando, recordándome que ahí todo seguía siendo simple.
El resto de la tarde la pasé viendo videos en internet. Me encontré con una serie que había visto cuando era más chica. No vi capítulos completos, solo fragmentos, pero fue suficiente para recordar cuánto me gustaba. Me divertía ver a los protagonistas pelearse todo el tiempo, siempre acelerados, siempre chocando… sin darse cuenta de que ya se querían.
Iba a seguir viendo más cuando mi celular comenzó a sonar.
Marco.
—Hola, Marco. ¿Cómo estás? —respondí mientras me levantaba del sillón.
—¡Prima! Muy bien, y espero que tú también —se le escuchaba demasiado animado—. Bueno… como sabes, llevo mucho tiempo saliendo con Miranda —hizo una pausa—. ¡Nos vamos a casar!
—¡¿En serio?! —exclamé—. ¡Felicidades! Me da muchísimo gusto por ustedes.
—Gracias, Jade. Todos acá están igual de emocionados —se escucharon gritos a lo lejos—. Les acabamos de dar la noticia, como podrás notar.
No pude evitar reír. La felicidad se escuchaba incluso a la distancia.
—Me alegra tanto escucharlos así —sonreí.
—Queríamos invitarte a la boda. Es dentro de dos meses y esperamos que puedas darte un tiempo en tu trabajo para acompañarnos.
—Claro que sí —respondí sin dudar—. Gracias por tomarme en cuenta. Y si necesitan ayuda con algo, no duden en llamarme.
—Gracias, Jade. Te haremos llegar la invitación por correo. Y puedes llevar a quien gustes.
—Perfecto. Por favor, dales mi saludo a todos. Nos vemos pronto.
—Claro que sí. Hasta pronto, Jade.
Colgué con una sonrisa que tardó en irse.
Me emocionaba saber que estaban por comenzar una nueva vida juntos. Me emocionaba, también, la idea de volver a ver a todos.
Apagué la laptop y fui a mi habitación, con Thor siguiéndome como una sombra fiel. Mañana dedicaría el día a limpiar la casa; aún no la había acomodado del todo y tenía pendientes acumulados.
Me cambié a pijama, recogí mi cabello en un moño y me metí en la cama.
El día había estado cargado. Hubo incomodidad, dudas, tensión… pero también risas, promesas y buenas noticias.
Y, al final, lo bueno había pesado más.
Estaba cansada.
Y dormir, esa noche, era exactamente lo que necesitaba.
#368 en Joven Adulto
#5229 en Novela romántica
fotografia, musica drama bandas musicales, musica romance y amor
Editado: 20.01.2026