—Yo empecé desde pequeño a tocar —dijo Scott, apoyando los codos en las rodillas—. Participaba en concursos, muchos. Siempre pensaba que esta vez sí… pero al final los ganadores terminaban siendo bandas.
Sonrió con resignación, sin amargura.
—Daniel y yo nos conocemos desde niños —continuó Gustavo—. Él con el bajo, yo con la batería. Los concursos no eran lo nuestro… ninguno de los dos cantaba. —Las risas aparecieron— Pero tocábamos en un restaurante para amenizar—agregó—.No era gran cosa, pero para nosotros bastaba.
Mark se encogió de hombros cuando le tocó hablar.
—Lo mío es más simple. Piano. Nunca concursos. Era solo… mi pasatiempo favorito.
—Yo era parecido a Scott —cerró Parker—. Una guitarra, una libreta llena de intentos de canciones. —Soltó una pequeña risa
—¿Y cómo coincidieron todos? —preguntó Logan.
Parker levantó la vista hacia mí. Dudó apenas un segundo. Asentí.
—Conocí a Jade.
Todas las miradas cayeron sobre mí.
—Si alguien me dio motivación fue ella —añadió—. Un día la acompañé a una feria. Tenía que tomar fotografías para un proyecto.
El recuerdo me golpeó de frente.
—¡No tardo!
Le di un beso rápido a Parker y corrí hacia el escenario. Mi proyecto exigía capturar a una banda tocando en vivo. Lo había escrito así, planeado así. Solo necesitaba… una banda.
Fui detrás del escenario y ahí entendí el problema.
No había ninguna.
—Hola, disculpa —me acerqué a la chica que acomodaba números—. ¿Se presentará alguna banda hoy?
Revisó sus papeles.
—Ninguna inscrita. Aún puedes hacerlo si quieres.
Negué con una sonrisa educada.
Iba a reprobar.
Todo mi proyecto dependía de algo que no existía.
Miré la fila de participantes. Uno de los chicos tocaba su guitarra mientras tarareaba, ajeno a todo su alrededor.
Y bueno... no necesitaba una banda real. Era fotografía, no video.
Si fingían tocar… funcionaría.
—Hola —me acerqué—. ¿Estos concursos siempre son tan aburridos?
El chico rió.
—Siempre. A menos que tengas una banda.
—Soy Jade.
—Scott.
Mis ojos brillaron.
—Tengo un proyecto escolar. Necesito fotos de una banda… y hoy no hay ninguna.
Pensó unos segundos.
—¿Y qué vas a hacer?
—Tal vez formar una ahora mismo.
Bromeé.
—No es mala idea —sonrió—. Si consigues a otros, yo me apunto.
—¿De verdad? —asintió— ¡Trato! No te muevas, ya regreso
Corrí de vuelta con Parker.
—¿Ya elegiste banda?
—Sí. Tu serás mi banda.
Lo jalé del brazo sin darle opción a replica. Era loco, sí. Pero veamos, ¿Reprobar? No es opción
Presenté a mi novio ante Scott y regresé con la chica.
—Tengo una banda.
—Excelente, ¿Necesitan instrumentos? —parecía apuntar algo en su libreta
—¿Qué hay disponible?
—Por ahora, batería y piano, ¿Funciona?
Asentí.
—¿Nombre de la banda?
Veamos... ¿Algo fácil de recordar? ¿Llamativo? Dude unos segundos antes de responder
—The Kings.
—Bien, serán los últimos en salir. En cuarenta minutos.
Solté el aire acumulado
Busqué entre el público. Reconocí a los chicos que tocaban en el restaurante de Ana y José. Bajo. Batería.
—Hola ¿Cómo están? Soy Jade los he visto tocar en el restaurante —Hablé tan rápido que seguramente apenas y me entendieron — Estoy juntando a unos chicos para participar en unas fotos en el escenario... ¿se animan?
— Lo siento yo no traigo la... — Lo interrumpí jalando a cada uno del brazo y los arrastré conmigo.
Ya tenía a cuatro, me faltaba alguien que tocara piano... o que fingiera hacerlo
—Jade, esto va a ser un desastre —dijo Parker, divertido—. No daremos una nota bien.
—No importa —le guiñé el ojo—. Finja hacerlo, y con eso será perfecto
Asintió resignado. Gané.
—El chico de allá —dijo uno de ellos señalando hacia el público—. Toca el piano, pero dudo que se anime a hacerlo en el escenario
Me acerqué al puesto de peluches donde señalo, eso ya lo veremos
—Hola... ¿Tocas el piano? — solté apenas estuve frente a él
—Hola, si... por pasatiempo. —me miro dudoso, ¿Y como no? Si una chica desconocida se acercó como si policía fuera.
—Te propongo algo —comencé— Te he visto intentar ganar en este puesto, si yo logro hacerlo al primer intento, ¿Subes con unos amigos al escenario?
Sonrió burlón
—Trato. Pero no te ilusiones, no lo harás.
Sonreí. Este juego es el favorito de mi papá, y por tanto, me confeso sus trucos.
Tres tiros, tres aciertos. Me gire hacia el triunfante
—Escoge tu peluche y vamos
Mi rostro era de felicidad genuina, ya tenía la banda. ¡Y no voy a reprobar!
—Bien, ahora que estamos completos, ¿Sugerencias de canción? — comenzó Parker —No saldremos a hacer el ridículo allá afuera
—¿La Bamba? —sugirió Gustavo, todos lo miramos —¿Qué? Es una canción que todos se saben —Bufó —Bueno... entonces no sé
Los próximos diez minutos fueron una practica intensa con una canción que —según Scott—es un clásico que gusta a todo público, pero que jamás tocaba solo porque es una mezcla de instrumentos... que justamente coincidían a los que teníamos
Y fue una aprobación de canción unánime
Bajé del escenario para posicionarme en mi lugar, con cámara lista.
El presentador apareció, animando al público para después realizar la siguiente presentación
—Con ustedes… The Kings.
Comenzó a sonar el piano y levanté la cámara casi por reflejo. Parker tomó aire y empezó a cantar; su voz llenó el espacio con una seguridad que no esperaba. Me guiñó un ojo desde el escenario y sonreí detrás del lente. Scott se unió en los coros, la batería entró un segundo después y, de pronto, todo encajó.
Sonaban… reales. Demasiado. Como si no fuera la primera vez que tocaban juntos.
Disparé una foto tras otra, moviéndome entre el escenario y el público. La gente empezó a acompañarlos, primero con palmas, luego cantando. Subí de nuevo al frente y capturé ese instante: luces, manos en el aire, sonrisas.
Editado: 31.01.2026