La Teoría de Tenerte

Capítulo 70

Un mes.

Podría decir que el tiempo avanzó demasiado rápido.

Hoy se presentarían las dos canciones y, como debía ser, todo estaría cubierto por mí.

Terminé de darle algunas ondulaciones a mi cabello y me maquillé un poco más de lo normal. El día lo ameritaba. Me puse una falda de gamuza color grava, una blusa negra de cuello alto y manga larga, y mis botines negros. Tomé mis cosas y salí de la habitación.

Preparé el desayuno mientras esperaba a Kate. Encendí la televisión y serví el plato de Thor.

—Buenos días —salió de su habitación y salude con mi cabeza— Estas muy linda hoy

—Hoy es importante —respondí, dando un sorbo al café—. Hoy al fin se conocerán los temas de los chicos.

Asintió rápido, con los ojos brillantes.

—¡Es verdad! Qué emoción —dio pequeños aplausos y reí—. Por fin todo está saliendo mejor que nunca.

Sonreí. Tenía razón. Me sentía en el mejor momento que había tenido en mucho tiempo.

—No me sentía así de feliz desde hace bastante tiempo —confesé.

—Parker está haciendo muy bien su parte entonces —dijo, pícara.

Reí de nuevo.

—¡Kate! —la regañé—. No ha pasado nada.

No era mentira.

—Hemos salido un par de veces, pero nada más —probé un poco de mi desayuno.

—No me digas que no se han dado ni un beso —la miré—. ¿Nada? ¿En serio?

Negué con la cabeza.

—Están muy lentos —rodó los ojos—. Si Ned estuviera aquí, ni siquiera llegaría a dormir.

Solté una carcajada.

—Vamos lento, ¿sí? —dije levantándome de la mesa—. Y mejor me voy, no quiero llegar tarde.

—Hoy tengo que ir a obra, llegaré tarde —dijo mientras tomaba sus cosas.

Asentí y cerré la puerta detrás de mí mientras caminaba hacia el auto.

Tal vez sí íbamos lento, pero no quería equivocarme. Todo estaba siendo tan perfecto que no quería que, por apresurar las cosas, todo se acabara. No esta vez.

—Jade, qué bueno que llegas —me saludó Christian apenas entré—. Parker te está buscando.

Asentí agradeciendo y seguí mi camino.

Fui en su búsqueda. Caminé hasta el elevador y, justo antes de que las puertas se cerraran, una mano las detuvo.

Mason entró.

Cruzamos miradas, pero no dije nada. Esta había sido nuestra rutina estas ultimas semanas.

Un fuerte golpe sacudió el elevador antes de quedar completamente a oscuras.

—Otra vez —susurré para mí.

¿Cuál era la posibilidad entre mil de que esto pasara justo ahora?

—De nuevo sin luz —habló al fin Mason.

Había pasado bastante tiempo desde la última vez que se dirigía directamente a mí.

—Espero que lo arreglen rápido —dije mientras buscaba mi celular en el bolso. Como era de esperar, no tenía señal.

—No espero lo mismo —dijo.

Lo miré confundida.

—Es la primera vez en semanas que podemos hablar.

Bajé la mirada.

—Eso fue tu decisión —respondí, serena.

—¿Estás con Parker? —preguntó, ignorando lo anterior.

—Estamos saliendo —dije—. Y es mejor así.

Se acercó. No me moví. Con su mano quitó un mechón de cabello de mis hombros.

—Te ves hermosa.

Sentí el rostro más cálido de lo normal.

—Podrás decirme que estas mejor con Parker, pero tus ojos no me dicen lo mismo cuando estoy cerca de ti.

Su rostro estaba demasiado cerca. De nuevo, mis piernas temblaban.

Otro golpe sacudió el elevador.

Aproveché para moverme a la otra esquina.

Apenas se abrieron las puertas, vi a Parker esperándome.

—Ven aquí —me abrazó por la cintura—. ¿Estás bien?

Tomó mi rostro con ambas manos. Asentí.

—¿Y tú, Mason? —preguntó.

—Todo en orden —respondió mientras seguía su camino.

—¿Me buscabas? —le pregunté a Parker, ignorando lo de antes.

—No exactamente, pero me hace feliz verte.

Lo miré confundida, pero lo dejé pasar.

—¿Cómo es que se fue la luz? —preguntó Martin.

Me encogí de hombros.

—Todo está arreglado, chicos, no se preocupen ahora por eso —dijo Christian mientras caminaba hacia Mason, quien lo miraba como si le reprochara algo.

—Esta noche tú y yo tenemos una cita —dijo Parker en voz baja, solo para mí.

Asentí.

—Vamos adentro entonces, tortolos —se burló Scott mientras tomaba mi cámara.

Los chicos se posicionaron.

—Bien, la primera es la que sacaremos nosotros —dijo Parker—. Se llama Retomar.

Me guiñó un ojo. Sonreí mientras Christian se sentaba junto a Fred.

La música comenzó. Era una balada. Las voces de Scott y Parker se unieron primero, luego Mason tomó la segunda parte, y los coros de Logan cerraron el conjunto.

Era hermosa.

—Esto es una joya —dijo Christian emocionado cuando terminó la canción.

Las fotos que había tomado me encantaban. Quería que ambas tuvieran una identidad distinta. Estaba segura de que no serían similares.

—Nicolás estará igual o más satisfecho que yo, chicos —añadió, su representante se la pasaba viajando de ciudad a ciudad, así que ahora mismo, no estaba aquí—. Muy bien hecho.

—Bueno, ahora esta es la de nosotros —comenzó Mason—. Dejaré el nombre hasta el final.

Me dio una mirada rápida.

Esta era más alegre. Era la esencia pura de Of Dream, pero con la combinación de ambas voces se volvía única. Solo cantaban Mason y Parker. Ninguna incluía la parte que habíamos escuchado antes, pero esta nueva versión me encantaba.

—Esto es a lo que me refería —Christian se levantó—. ¡Las dos son éxitos, chicos! ¡Muy bien hecho!

Aplaudió mientras yo terminaba de fotografiar.

—Díganme el nombre.

Hecho a tu medida —soltó Mason.

—Me encanta —Christian me abrazó emocionado—. ¿No te encanta?

Asentí, riendo por su entusiasmo.

—Cuéntanos, Jade —dijo Mason—. ¿Cuál es tu favorita?

Todas las miradas se posaron en mí.

Eso fue bajo, Mason.

Incluso para ti.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.