Ese fue el momento exacto en que entendió algo que nadie le había dicho:
la guerra no comienza cuando disparas…
comienza cuando tu cuerpo aprende a vivir con el miedo constante de morir.
Ese día no vio sangre.
No vio cadáveres.
Pero cuando cayó la noche, ya no era el mismo.
Porque el miedo había encontrado un hogar dentro de él.
Y sabía que no se iría.
<3