Dormitó unos minutos, y en ese breve descanso soñó que estaba enterrado vivo, con la boca llena de tierra, intentando gritar sin sonido. Despertó jadeando, empapado en sudor, con el corazón a punto de estallar.
La guerra ya estaba dentro de él.
Y supo, con una claridad aterradora, que nunca volvería a ver un cuerpo humano de la misma forma.
Porque a partir de ese día, los cuerpos dejaron de ser personas.
Y eso…
era el comienzo del verdadero horror.
<3