La tierra aprende a beber sangre

.

—No mires —dijo alguien a su lado—. No puedes hacer nada.
Pero miró.
Porque todavía no estaba roto del todo.
El hombre alzó la cabeza.
Sus miradas se cruzaron.
Y en esos ojos no había heroísmo.
No había patriotismo.
Solo una súplica animal, primitiva.
No quiero morir aquí.
El chico dio un paso adelante.
—¡Puedo ir! —dijo, con la voz quebrada—. ¡Todavía respira!
La respuesta fue inmediata.
—Si sales, te matan.
—Si te mueves, disparan.
—Si cruzas, no vuelves.
El grito continuó.
Más débil.
Más lento.

<3



#265 en Thriller
#89 en Suspenso
#267 en Detective
#227 en Novela negra

En el texto hay: psicologico

Editado: 09.01.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.