Cómo duele el silencio en la noche,cuando el eco de tu risa se aleja,adiós a los días de luz compartida,mi vida se siente vacía, deshecha.
Las sombras recorren el sendero,donde tus pasos solían danzar,mi alma clama por un consuelo,pero solo encuentra el vacío de amar.
Extrañar es un peso que arrastro,camino descalzo sobre espinas,los recuerdos son fuego que desgasto,en el frío río donde el amor termina.Alejarse es un arte en la tristeza,donde un beso se vuelve un adiós,mi corazón se ahoga en la certeza,de que nunca más serás mi sol.Cómo sufre el alma en su laberinto,donde el dolor se asienta tenaz,mi vida se aferra a un rincón distinto,cada lágrima es un grito fugaz.
Cómo, si el eco de tu nombre resuena,en el viento que acaricia mi piel,adiós a un sueño, una luna plena,un susurro que se pierde en el ayer. Y así, en la bruma, te busco,mi vida es un río que fluye sin fin,la distancia se vuelve un muro,pero en cada latido, siempre estás en mí.