En la penumbra de un suspiro,donde el eco grita por tu nombre,dolor que nace del olvido,
un amor que, ardiente, no se esconde.Traición, sombra del alma herida,como un ladrón en la bruma oscura,susurra al viento la despedida,
rompiendo el lazo que nos asegura.Tus labios prometieron estrellas,mientras yo soñaba en tu mirada,ahora las lágrimas son centellas que iluminan una senda helada.Recuerdos flotan en la brisa,como hojas secas en otoño,mi corazón, prisionero en la risa,se ahoga en esta pena, en este sueño. Quisiera olvidar y seguir adelante,
borrar las huellas de tus caricias,pero el dolor es un amante que me abraza, que no se desquicia.Traición, amor mío, dulce engaño,
en tu traición encontré mi condena,un amor que se quiebra en el desengaño,en el silencio que grita y envenena.Así, en el laberinto del recuerdo,donde el tiempo no borra el pasado,
guardaré como un fuego certero el dolor de un amor traicionado. Con cada latido, una ceniza,
con cada suspiro, un adiós,traición, dulce y amarga brisa,mi amor, en ti, hallaré mi voz.