En la penumbra de la noche oscura,mi pecho arde en un fuego callado,dolor que corta, ansia que murmura,extraño tu amor, de dulzura sembrado.Oh, fantasía que en sueños me abriga,tu risa, un eco que aún resuena en mí,
pero esta sombra, en mi alma se anida,dulce traición, como un veneno sutil.Cada lágrima, un susurro en silencio,cada latido, un eco de desvelo,ansiedad que danza en el aire tenso,
como un bandido que roba mi anhelo.Tu mirada, un faro en la tormenta,pero el naufragio es mi triste destino,aunque en mi pecho la esperanza se asienta,cada recuerdo se vuelve un camino.En este laberinto de espejos quebrados,te encuentro a cada paso, en cada rincón,mas el amor que era luz, hoy es pesar pesado,tus caricias son cadenas, prisión de mi corazón.Pero aún en medio de esta cruel prisión,donde el deseo se entrelaza con el dolor,hay un destello de paz en la confusión:
extraño tu amor, mi dulce traición.