No eres mío, pero yo sí quiero ser tuya, un susurro en la sombra, un llanto en la bruma.
Ella camina entre nosotros, un eco perdido, tejiendo con sus manos un destino compartido.
Tus ojos son estrellas que brillan lejanos, pero el horizonte se quiebra con sus engaños.
Ella es la brisa que roza nuestra verdad,mientras yo guardo en el pecho una dulce ansiedad.Deseo que las horas se plieguen a mi anhelo, que el tiempo se detenga en nuestro secreto vuelo. Mientras ella ríe, yo guardo mi tristeza,pues en este amor, hay más sombra que belleza.No eres mío, la vida entrelaza caminos,pero en mi corazón, añoro lo divino.
Quisiera arrebatarte en la noche estrellada, perderme en tus besos, en esta lucha callada.
Sin embargo, el destino es un juego divino, y entre el amor y el deber, yo soy solo un destino. Así que aquí estoy, en esta danza incesante,amando tu esencia, aunque sea distante. No eres mío, pero sí quiero ser tuya, en cada suspiro que mi alma acurruca. Aunque ella esté entre nosotros, en la penumbra, te esperaré siempre, aunque el tiempo se hunda