En la penumbra suave del anochecer, dos ojos cafés brillan, reflejando el querer.
Cálidos destellos, susurros del alma, invitan a soñar en su mágica calma.Esa mirada profunda, de un mundo tan pleno,habla sin palabras; sus ojos son veneno.Cafés con aroma, la brisa a su lado, dibujan un cuadro de amor deseado. La luna asomando, testigo silente, acaricia la noche con su luz envolvente. Tus ojos, dos estrellas, en un cielo dorado, iluminan mi ruta, jamás deshabitado.
El sabor del café, en tus labios se asienta,como un dulce abrazo, la vida se siente. Amor en el aire, susurros y risas, anochecer eterno, perdemos las prisas. Así en el ocaso, nos fundimos sin prisa, con ojos cafés, el latir de la brisa. Un poema en silencio, un canto en la piel, bailamos entre sombras, en un mundo de miel. Ojos que despiertan pasiones y sueños, un universo en calma sin miedos pequeños.
Anochecer en café, amor en el aire,sigamos escribiendo este bello arte.