La Ultima Sangre Divina

CAPITULO 3 EL MANTIRIUM

*Se escuchan los pájaros cantar, la brisa más fresca que pueda haber en el campo, mientras estoy caminado agarrada de las manos de mis padres Edwar y Marissa. El día era perfecto para una tarde en el rio.

- ¿Que pasa dulzura porque tan triste? -Pregunta mi mami.

-No es nada. -Digo forzando una sonrisa

-Segura no es nada peq.- Me dice mi papi.

-Últimamente los he escuchado discutir, y a veces escucho mi nombre pienso que sus discusiones son por mi culpa. - Les digo con algo de tristeza. - ¿Es por mi culpa?

-Claro que no peq, solo que tu mami y yo hemos tenido algunas diferencias y sobre de las ocasiones que involucramos tu nombre es porque dice tu mami que es mejor que nos mudemos, pero yo pienso diferente no es así amor. -Dice papá

-Si amor, no es de lo que te queremos preocupar mi dulzura. -Lo dice mami con tanta tranquilidad- ¿Que pasa amor? -Pregunta mi madre cuando detuvimos de nuestro camino, volteo a verla y la noto muy preocupada observando a papá.

-Mira eso marsi.- Dice apuntando hacia una dirección.

-Como...nos encontró, pero cómo es posible a menos que... - Dice muchas más angustiada. -Ed que vamos a hacer tenemos que esconder a Marissa pero rápido.

-Si, vamos tenemos que regresar. -Lo dice muy apurado, agarrándome en brazos y apresurando el paso, agarra la mano de mami.

- ¿Qué pasa?, ¿porque vamos de regreso? -Pregunto confundida. -AAAAA...! ¿qué es eso?, se está acercando esa cosa fea.

-Mi peq, en casa te explicamos todo. -Dice papá

Llegamos a casa lo más rápido que pudimos, al entrar cerraron las puertas muy bien aseguradas, bajamos al sótano que es el lugar más seguro de la casa.

Y si el más seguro quien iba a pensar que pasaría ocho años hay oculta.

-Ahora me van a contar que pasa.

-Mi dulzura toda vía eres muy pequeña para entenderlo.

-Solo tengo cinco años puedo entender las cosas.

-Está bien ya estas grande, esa criatura que viste en el lago es un Mantirium, a tu papá y a mi nos viene asechando desde hace muchos años, mucho antes de que tu nacieras. -Dice haciendo una pausa. - Pero una cosa quiero que se te quede por mucho tiempo en esa mente hermosa, es que tienes que cuidarte mucho de él y del Groumgli que nunca te encuentren, prométemelo dulzura.

-Te lo prometo mami. *

-Marissa.

-Mmm...Un ratito más por favor.

- Marissa despierta ya es hora de seguir con el camino.

-Ya voy. -Me despierto algo adormilada, pero tengo que levantarme, tenemos que seguir con el viaje. - Abuela con que le ayudo.

-Solo ayúdame en recoger las cosas de anoche.

-Claro abuela ya lo hago.

-Está bien, pero apresúrate.

-Si. -En unos instantes termine de ser lo pedido. - Esta todo listo abuela ya nos podemos marchar.

Me subo en la carreta no antes de ir a ver a loto, ya todo listo mi abuela pone en marcha, pero algo apresurada.

En todo el camino estuvo silencioso, solo se escuchaban los cantos de los pájaros, se sentía una brisa suave del viento, deteniendo la vista en el camino noto una bola roja en el suelo.

-Abuela puedes detenerte. - Digo curiosamente

- ¿Que sucede Marissa?.

-Hay algo más adelante y quiero saber que es.

-Este bien, pero que sea rápido. - Dice deteniendo a loto.

Bajo de la carreta con cuidado de no lastimarme, acercándome lentamente a la bola roja puedo notar que es un animalito, pero está muy lastimado, lo tomo poniéndolo en mis brazos.

- ¿Qué es eso Marissa?.

-Es un pequeño animalito mira. - Le digo en señando la pequeña bola de pelo. -Está muy lastimado.

-Es una lástima, esa pequeña cría de zorro, su madre lo abandonado, sube y cúralo dale algo de comer para que sobreviva. - Noto algo de compasión en la voz de mi abuela.

-Si claro. - Me subo con el pequeño zorro. - Abuela donde están los vendajes.

-Están en mi bolso de viaje.

-A ya los encontré gracias, Abú.

Me apresuro para limpiarle las heridas, pero con cuidado para no lastimarlo, es tan pequeño y frágil que no puedo entender como alguien o algo puede lastimar tanto a un pequeño tan adorable.

-Terminaste ya Marissa.

-Ya casi. - Tras unos minutos, termino. - Así pequeño te sientes mejor. - Miro al pequeño como si me fuera a entender lo que le digo, lo alimento, dándole un poco de mora silvestre que recogí, toma agua fresca para darle de beber, cuando termino de comer se recostó en mi regazo. - Abu, se quedó dormido.

-Me parece bien.

-Puedo conservarlo. -Curiosamente digo

-Dado que esta solo está bien, hay que ponerle un nombre, no lo crees.

-Gracias abuela, un nombre perfecto para esta bola de pelos. - Pensando en un nombre. -Ya se cual podría ser el perfecto Etayah.

-A qué se debe ese nombre.

-Me gusta porque es único.

-Está bien, es bonito y creo que a Etayah le gustara.

De lo que queda de camino me quedo callada observando a mi abuela, siempre ha tenido una apariencia dura, pero es muy dulce conmigo, aun cuando perdió a su hija estuvo cuidándome para que el Groumgli y el Mantirium no me encuentren, no se la causa de ellos tenerme, pero no es nada bueno eso puedo asegurar.

-Abuela. - Hablo después de un largo rato de silencio

-Pasa algo.

-Ya vamos a llegar.

-Falta poco, dentro de unas cuantas horas más llegamos

-Bien, es lejos cierto.

-Sí, esta algo lejos a donde nos dirigimos, tienes que tener paciencia.



#1483 en Fantasía
#5218 en Novela romántica

En el texto hay: romance, darkfantasy

Editado: 03.08.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.