La Ultima Sangre Divina

Capitulo 4 La Llegada

La muerte de mis padres es uno de los temas que no me gusta tocar, es muy triste recordar algo así, a un que hubiese sido muy pequeña, cuando sucedió, lo recuerdo con lujo de detalle, en el momento que el Mantirium los atravesó causando que empezaran a desangrar, formando un rio de rojo de sangre, mientras ellos deliraban diciendo cosas sin sentido acerca de una cueva que tenía que regresar un objeto al parecer un relicario de ahí no entendí mucho.

Cuando los escuche mi abuela me agarro de la muñeca llevándome muy lejos de ese lugar.

En momentos he pensado lo que me trataban de decir, no sé si el colgante tiene algo que ver e intentando bastantes veces en abrirlo creyendo que eso me dirá alguna pista sobre esa cueva, pero e fracasado, tiene una pequeña ranura donde se supone va una pequeña llave sin ella es imposible abrirlo.

-Marissa, llegamos.

Observo una ciudad bastante poblada.

Cruzando unas enormes compuertas hay demasiadas casas que muy familiares se me hacen, un mercado inmenso, flores que donde quiera que mire hay en ventanas, puertas, en el suelo adornando todo el camino, hay casas con grandes ventanales donde se puede mirar adentro con ropa y muchas personas.

-Abuela, que hace todas esas personas en esa casa con grandes ventanales. -Le digo confundida, no entiendo cómo puede haber tantas personas en un solo lugar.

-Eso mi niña es una tienda de ropa.

-Tienda de ropa, pero si es una casa de tienda no tiene nada. -Digo sin entender si las únicas tiendas que he visto son las del pequeño pueblo que pasamos hace dos días.

-A qui en la ciudad y en algunos pueblos las tiendas de ropa son así, no las recuerdas así no venias muy seguido, tus padres preferían tu seguridad, no querían arriesgar tu vida a manos de…

-El Groumgli y el matirium.- Termino por ella

-Si, pero cuando eras muy pequeña venias, además que tenían un hogar a qui en Aninet.

-Enserio, no lo recuerdo. - Una casa a qui, entonces es ahí donde madre quería que nos viniéramos. - podemos ir a ver.

-Lo siento mi niña, pero no, ya estamos cerca de nuestro destino, tal vez hay si te puedan llevar a la antigua casa de tus padres.

-Si abuela. - Decepcionada por no ir a ese hogar del que no recuerdo, espero sea posible ir tengo que ver si encuentro algo relacionado con lo de la cueva, por qué nos persiguen los monstros, y encontrar el objeto.

Al pasar de unos minutos llegamos a una colina donde hay una enorme casa, demasiado grande de las que, he visto en toda la cuidad.

Ya es muy tarde.

-Es el final de nuestro viaje mi niña. - La noto decir con cierta inquietud en su vos.

-Este es el lugar de que no me podías contar abuela.

-Si, mi niña.

Al detenernos en esa enorme casa, que solo he leído en los libros, nos adentramos con la carreta, un grupo de personas se acerca todos vistiendo igual, admiro todo lo que hay a mi alrededor, unos enormes árboles que casi podía jurar tocan el cielo, todo el suelo está adornado con amatistas, cuarzos blancos y una que otra esmeralda.

-Señora Gloria permítanos llevas sus pertenencias a las habitaciones. - Le contesta una joven, de una complexión alta, pelo negro como la noche misma, unos ojos azul zafiro, morena, labios carnosos con un leve toque de rojo carmesí.

-Gracias Mariel.

-Le comunicare a su majestad sobre su llegada. -Dice Mariel dando una mirada hacia a mí, de disgusto.

-Claro, y le puedes decir que me espere en el jardín.

-Enseguida señora. - Dice antes de marcharse no sin antes volver su mirada a mí.

-Marissa, sígueme te voy a llevar a la habitación que ocuparas tu estadía por el momento. -Dice, la sigo no sin antes sujetar a Etayah en mis brazos que sigue dormido.

-Abuela como que, por el momento, nos marcharemos en un momento cercano. -le digo confusa.

- Algo así. -Me responde seria.

-Que trata de decir con algo así, no entiendo.

-Significa en un momento me iré, pero tú tienes que quedarte. - Con la vos más seria que puede hacer me lo dice.

-Pero ¿porque me tengo que quedar yo solamente y tú te vas? - Le respondo si entender nada.

-Es complicado.

- ¿Que es complicado que no me puedes decir? -Frustrada por no entender nada. -Necesito una explicación abuela

-Y te las daré solo dame un poco de tiempo.

-No puedo esperar.

-Siempre impaciente como tu madre, está claro te lo dire. -Al pasar de una caminata incomoda, llegamos a una puerta que al abrirla mostraba una hermosa habitación...

Hola!!!

Estoy de regreso, espero que esten bien, y sobre todo que esten disfrutando leer sobre Marissa.

Me encantaria leerlos, conocer que opinan, a demas no olviden darle mucho cariño a este proyecto.



#1483 en Fantasía
#5218 en Novela romántica

En el texto hay: romance, darkfantasy

Editado: 03.08.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.