La venganza

Ideas perdidas

VÍCTOR

Todos quedamos en silencio después de que mi padre y el Flash falso desaparecieran a través de el portal.

Yo veía el frasco, Anthony parecía que perdía la paciencia en cada segundo. Marcos , el padre de Lila, estaba muy callado, pero sentía su mirada pesada encima de mí todo el tiempo. Es intimidante.

La madre de Lila fue quien rompió el pequeño silencio que se empezaba a convertir en uno grande.

—Muy bien, ahora vamos a centrarnos en mi hija, ¿Qué es lo que sigue?— Dice con una voz entre calmada pero con una orden en el fondo.

Sé que me lo dijo a mí, entonces levanto la mirada y los veo a todos un poco preocupado o nervioso, no lo sé.

—¿Qué es lo que necesitas?, el tiempo vuela y mi paciencia se va con él—Me dice Anthony y yo miro el frasco de Mateo en mi mano una vez más pensando.

Qué asco.

Que sirva como lección, no se debe urgar en las mentes de otros.

Agarro el frasco con más seguridad y cierro los ojos cuando bebo solo un poquito del contenido o puede que un poco más.

No tiene sabor,solo se siente como un líquido, de hecho, siento que no baja por mi garganta, solo se queda en mi boca y se integra en mí.

¿Será cierto que era carga o es un veneno?, si lo era, ya estoy muerto.

Siento algo extraño en mi cuerpo y miro mi mano, parece que mi sangre está circulando más rápidoy corazón está contento.

—¿Cuánto tiempo durará el efecto?—pregunto a nadie en específico.

—No tengo la menor idea niño, recuerda que mi hija tiene los minutos contados.—dice el señor Marcos , él está sentado en una silla y su esposa le está masajeando los hombros. Para calmarlo supongo.

Yo asiento con la cabeza un poco más intimidado.

O demasiado.

Mi cuerpo jamás se había sentido tan...enérgico, en realidad, no puedo ni decir la palabra, esto es alucinante.

Guardo el frasquito en el bolsillo de el pantalón.

En el momento en el que pongo mis manos sobre la cabeza de Lila, todo a mi alrededor deja de percibirse. Solo escucho mis latidos y respiración.

Otra vez vuelvo a tener los escalofríos que sentí el día que eliminé parte de su memoria, ella de verdad tiene un desorden de ideas en su cabeza.

Yo jamás creí que un simple borrón causaría todo este espectáculo.

Es una exageración, ¿Cierto?.

respiro profundo y dejo que mi mente se conecte más con la de ella, algo de aquí puede salir o muy bien...

O muy mal.

Me encuentro con todos sus pensamientos, son demasiados, al parecer le gusta reflexionar mucho. Yo solo ignoro todo eso, aunque la curiosidad me mata, pero el tiempo es oro y mi vida también está en juego y si me distraigo, podría causar un desastre en ella sin darme cuenta, tampoco quiero que la chica quede con una brecha, eso es lo malo que podría suceder...

Solo debo activar las células específicas en el hipocampo con la energía que Mateo me proporcionó.

Hay que aceptar que sin su energía no podría haber hecho absolutamente nada...

Mi conciencia está muy suela hoy al parecer, debería callarla antes de que haga un desastre y termine por afectarle la corteza prefrontal a Lila. Eso sí sería un verdadero problema.

No recordaba que habíamos estudiado optogenética, se te escucha profesional.

Cuidadosamente en su hipocampo estimulo las neuronas con impulsos eléctricos, para fortalecer las sinapsis en engramas...al momento de hacerlo solo espero un milisegundo, que equivale a un minuto en el que su mente recuerda o trae de vuelta ese pensamiento que se creía olvidado.

Lo hice más rápido de lo que creí.

Siento que de repente mi corazón se empieza a acelerar más de lo normal y me desconecto de ella, pongo mis manos en la cabeza y siento un mareo terrible.

TONY.

Mi mente está que estalla, el no poder tener control de lo que sucede me mata lentamente.

Tampoco hay que exagerar, aunque la situación de verdad es delicada.

Hace veinte minutos, casi media hora, que Víctor empezó a hacer lo que se supone debe hacer para estabilizar completamente a Lila, sabía que esto tomaría tiempo, pero no creí que sería tanto.

No vaya a ser que le cause un derrame cerebral a Lila o mucho peor, que él no logre hacer nada y tal vez pierda sus propios pensamientos.

Pensar en positivo, hay que pensar en positivo

Un pequeño Tic, Tic, sale del reloj de mi muñeca y yo frunzo el ceño. En la pequeña pantalla sale un corazón latiendo rápidamente, parece que hay alguien con el corazón súper acelerado, más de 100 latidos por minuto, y va aumentando, Dios, está a punto de llegar a 200 latidos, abro los ojos sorprendido.

Miro a mi alrededor pero todos parecen Tranquilos. Miro a Víctor y justo en ese momento él empieza a moverse...¿Qué está...?, puede ser ¿una convulsión?, ¿Qué?.

Me acerco rápidamente a él, sus manos están frías, miro mi reloj y su corazón está muy acelerado
...alzo mis manos y de ellas salen humos de color azul, susurro un hechizo sobre él.

—¿Qué está sucediendo?—escucho la voz de la señora Carla, pero se siente muy lejana.

Estoy tan centrado en lo que le está sucediendo a mi hermano que no respondo nada.

Puede que tanta energía dentro de su cuerpo por mucho tiempo le pudo haber causado esto. Ni hablar de el seguramente esfuerzo mental que hizo allí dentro.

Después de aproximadamente un minuto, noto que los latidos de su corazón se estabilizan y su temperatura corporal empieza a recomponerse. Suelto un suspiro de alivio. Pongo una mano en su pecho .

—Lila...—escucho la voz del señor Marcos.

Me giro para ver qué pasa y justo en ese momento la susodicha se está levantando y parece perdida. Miro a mi hermano, y luego la miro a ella. Lila me mira y se sorprende.




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