La Venganza Del Fantasma

Capítulo 5: Una Alianza Inesperada y Búsqueda del Artefacto

Marcos y Marta pasaron la noche revisando la grabación y planificando su próximo movimiento. Con el diario y la confesión grabada, estaban más cerca de lograr su objetivo. Sin embargo, sabían que simplemente entregar las pruebas a la policía podría no ser suficiente. Necesitaban un aliado dentro del sistema, alguien que pudiera asegurarse de que la justicia se cumpliera.

—Conozco a alguien —dijo Marcos de repente—. Un viejo amigo de la universidad que ahora trabaja en la policía. Tal vez pueda ayudarnos.

—¿Cómo te llevabas con él? —preguntó Marta, flotando cerca.

—Bueno, éramos compañeros de estudio. Siempre fue un poco… peculiar, pero tiene un fuerte sentido de la justicia —respondió Marcos, recordando a su amigo.

Al día siguiente, Marcos se dirigió a la comisaría para encontrarse con su amigo, el detective Daniel Torres. Daniel era un hombre de mediana estatura con una barba desaliñada y un gusto peculiar por los calcetines de colores. Cuando Marcos llegó, Daniel estaba en su escritorio, absorto en un crucigrama.

—¡Marcos! ¡Cuánto tiempo! —dijo Daniel, levantando la vista y sonriendo—. ¿Qué te trae por aquí?

—Daniel, necesito tu ayuda con algo muy serio —respondió Marcos, sentándose frente a él—. Es sobre un asesinato.

Daniel dejó de lado el crucigrama, su expresión volviéndose seria.

—Cuéntame todo.

Marcos le explicó la situación, omitiendo por el momento la parte de Marta siendo un fantasma. Le entregó el diario y la grabación. Daniel los examinó con cuidado, su rostro reflejando una mezcla de asombro e incredulidad.

—Esto es… sorprendente. Pero no puedo usar una grabación sin contexto ni un diario sin pruebas adicionales. Necesito algo más sólido —dijo Daniel finalmente.

—Eso es lo que temía. Pero te juro que esto es real. Si nos ayudas, podemos conseguir más pruebas —insistió Marcos.

Daniel se frotó la barbilla pensativo.

—Está bien, pero esto tendrá que hacerse extraoficialmente. Si mis superiores se enteran, podríamos estar en serios problemas.

—Gracias, Daniel. No sabes cuánto significa esto para nosotros —respondió Marcos, aliviado.

Cuando Marcos regresó a casa, le contó a Marta sobre su encuentro con Daniel. Aunque al principio estaba escéptica, decidió confiar en el juicio de Marcos.

—Espero que tu amigo sea tan bueno como dices —comentó Marta.

—Lo es. Solo necesitamos ser cuidadosos y reunir más pruebas —respondió Marcos.

Con la ayuda de Daniel, Marcos y Marta comenzaron a investigar más a fondo el pasado de Javier. Descubrieron que había más en su historia de lo que imaginaban. Javier había estado involucrado en actividades oscuras mucho antes de conocer a Marta.

—Parece que Javier tenía un interés en lo oculto —dijo Daniel, mostrando a Marcos y Marta algunos archivos que había conseguido—. Hay rumores de que estaba buscando un artefacto antiguo que, según la leyenda, otorgaba poder sobre los espíritus.

—Eso explicaría su comportamiento. Tal vez pensó que podía controlarme incluso después de la muerte —dijo Marta, su voz llena de indignación.

Decidieron seguir las pistas sobre el artefacto, con la esperanza de encontrar algo que pudieran usar contra Javier. Daniel les dio la dirección de un antiguo anticuario que, según los rumores, podría tener información sobre el artefacto.

El anticuario, un hombre mayor con una barba blanca y ojos astutos, los recibió en su tienda llena de objetos extraños y antiguos. Mientras navegaban por los estantes llenos de polvo, Marta no pudo evitar hacer comentarios sarcásticos sobre algunos de los objetos.

—Mira eso, un amuleto de la buena suerte. ¿Crees que funciona para los fantasmas? —dijo, flotando cerca de una vitrina.

Marcos sonrió, apreciando el intento de Marta de aligerar el ambiente.

—Vamos a enfocarnos en lo que vinimos a buscar —respondió, tratando de no reír.

Finalmente, encontraron un antiguo libro que mencionaba el artefacto que buscaban. Según el libro, el artefacto estaba escondido en un lugar remoto, en una cueva fuera de la ciudad.

—Esto se está poniendo interesante. ¿Listos para una aventura al estilo Indiana Jones? —bromeó Marcos.

—Siempre he querido ser una arqueóloga fantasma —respondió Marta, su tono lleno de humor.

Al día siguiente, Marcos y Marta, con la ayuda de Daniel, se dirigieron a la ubicación mencionada en el libro. La cueva estaba en una zona montañosa, accesible solo a pie. Mientras caminaban, Marta flotaba cerca de Marcos, observando el paisaje.

—Hace tiempo que no salía de la ciudad. Este lugar tiene algo de mágico —dijo Marta, disfrutando del entorno.

—Es hermoso, aunque un poco espeluznante —respondió Marcos, tratando de no mostrar su nerviosismo.

Llegaron a la entrada de la cueva justo cuando el sol comenzaba a ponerse. La luz del atardecer proyectaba sombras largas y siniestras sobre la entrada, aumentando la sensación de misterio. Con linternas en mano, se adentraron en la cueva, sus pasos resonando en la oscuridad.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.