La verdad de la vida

El viaje hacia la luz

‎Respiro suave.

‎El aire no pesa aquí. No duele. No aprieta. Es ligero, como el primer suspiro después de un largo llanto.

‎Veo una luz. Ni es el sol. No es una lámpara. Es algo más antiguo, más cálido, como la promesa de un abrazo que nunca llegó.

‎Camino hacia ella.

‎Mis pies no tocan el suelo, pero avanzo. Cada paso me aleja del peso que llevaba. Cada paso me acerca a algo que no se nombrar.

‎Quizás despierte. Quizás regrese a la vida.

‎O quizás encuentre la paz que siempre busqué.

‎Mientras más pasos doy, mas olvido. El cansancio se disuelve. El miedo se deshace. El nudo en la garganta se desata. Las ganas de llorar se convierten en brisa.

‎Llegó a la luz.

‎No me ciega. Me envuelve. Es tibia como una mano que sostiene la mía.

‎En el suelo, algo brilla. Una piedra. Parecida a una gema, pero no lo es. No es valiosa para nadie más, pero para mí lo es todo en este momento.

‎La recojo. La guardo en el bolsillo.

‎Me da seguridad.



#1471 en Fantasía
#1868 en Otros

En el texto hay: fantasía dolor locura

Editado: 05.07.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.