La versión de mí que te amó

PRÓLOGO

Si esa primera vez que lo vi, con su 1.93 de altura, las manos metidas en los bolsillos de su short beige, su camiseta verde y esos mechones de cabello rubio oscuro cayendo sobre sus ojos, me hubiesen dicho que un día se enamoraría de mí, me habría reído. Si me hubiesen dicho que yo me enamoraría de él, no lo hubiese creído.

Era demasiado perfecto, demasiado guapo para ser verdad, no el típico chico guapo del colegio en el que me habría fijado, sino un tipo de belleza totalmente distinta, un rostro tan perfecto que no parecia real, y ese tipo de belleza perfecta no era lo mío.

Si me hubiesen dicho que un día, incluso años después, aún lloraría por él… tal vez aun así lo habría elegido.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.