La versión de mí que te amó

CAPÍTULO 13

Llegando al boulevard del colegio, unos días después, comienzo a notar miradas raras. Ya no son sólo miradas de que les caigo mal sin razón, sino miradas de que algo pasó y yo tengo algo que ver. Lo que me parece una completa locura porque no tengo ni idea de que está pasando. Así que camino lo más rápido que puedo para buscar a mis amigas, que hoy casualmente, no las veo por ninguna parte.

Entro al colegio y la sensación de ser observada empieza a volverse asfixiante, así que cuando veo a uno de mis compañeros le pregunto rápidamente dónde están las chicas. Cuando me dice que ya están en nuestro salón, casi salgo corriendo hacia allá.

Al entrar las veo reunidas en un rincón del salón, hablando en voz baja. Algo totalmente fuera de lo común porque normalmente son muy ruidosas. Así que me acerco caminando lento, y con una creciente sensación de nervios en el estómago, sin saber muy bien por qué. ¿Qué rayos está pasando?

—Por fin llegaste— dice Ana un poco aliviada de verme, pero mucho más seria de lo normal.

Me acerco a ellas y en vez de saludarlas como siempre lo hago, voy directo al grano.

—¿Que está pasando, por qué todos se me quedan mirando raro? — mi voz delata lo nerviosa que me siento —¿Qué es lo que me estoy perdiendo? ¡No entiendo nada!

Todas se quedan calladas viéndome por un momento y eso solo consigue ponerme más nerviosa, cosa que creía imposible.

—Mm es que hace como media hora pasó algo en el boulevard— dice Dayana —Fue bien incomodo la verdad, y vergonzoso…

—Pero, ¿eso qué tiene que ver conmigo? ¡Yo ni siquiera había llegado! Y no me digan que no tiene que ver conmigo porque hasta ustedes están raras

—Bueno tampoco fue algo del otro mundo— dice Liliana, en tono tranquilo —Solo que si alguien tenía dudas de que la que le gustaba a Joaquín eras tu, ahora ya nadie lo duda…

—Sigo sin entender nada…

—¡Ay bueno ya! De verdad no sé por qué tanto misterio— dice Dayana volviendo a su estado natural —Lo que pasó fue Yanis. No se que se habrá fumado antes de venir al colegio, llegó directamente al grupo de sus compañeros, donde también estaba Joaquín, y le entregó una carta ¡Una carta! ¿Hay algo más infantil y cursi que declararse en una carta? No creo.

—Si bueno, pero olvídate de si la carta es cursi o no— la interrumpe Ana que no puede aguantarse más tiempo callada —Resulta que la muy tonta se quedó allí parada esperando no se que. Y él, todo incómodo, con la carta en la mano. La iba a guardar en su bolso pero uno de sus compañeros se la arrebató de las manos y la abrió

—La pobre se puso tan roja como un tomate y comenzó a tratar de quitársela de las manos pero no pudo. El idiota ya la estaba leyendo casi a gritos— interrumpe Liliana hablando tan rapido que casi no se le entiende —todos los que estábamos en el boulevard escuchamos lo que decía…

—¿Joaquín no hizo nada?

—¿Qué podía hacer? Todo pasó muy rápido, no tuvo tiempo ni de pensar. Estaba pálido, como si tuviera ganas de vomitar. Creo que se sentía mal por ella— me responde Lili.

—La cosa no acabó ahí…— suelta Ana.

—¿Hay más?

—¡Pero si solo te hemos contado el comienzo!— esta vez es Dayana la que responde.

—Cuando todos pensamos que se iría, ella se acercó a él y le dijo que ya sabía lo que ella sentía, que si tenía algo que decir al respecto— continúa Liliana

—No se como pudo caer tan bajo y humillarse tanto a sí misma— murmura Dayana negando y poniendo los ojos en blanco.

—Yo no la juzgo, o sea, yo jamás haría una cosa así, pero pues, no sé, quizá ella pensó que tenía alguna oportunidad con él— la refuta Ana —Joaquin se quedó callado, creo que no quería responderle, al menos no allí delante de todos. Pero ella insistió.

—¿Qué dijo él? — pregunto sin pensar, y me arrepiento apenas hago la pregunta ¿por qué debería importarme?

—Allí fue cuando él le dijo delante de todos, que él solo la ve como una buena amiga…— continúa con la historia Ana.

—¿Y qué más?— siento que las manos me comienzan a sudar frío.

—Le dijo que a él le gusta otra…— casi grita Dayana, sobresaltandome —¡Y allí fue que se puso bueno todo!

—¿Cómo? No veo cómo esa situación podría tener algo bueno, más allá de generar chismes para el resto del año…

—¡Es que Yanis se puso a gritar como loca y a llorar!— interrumpe Ana —Todavía no puedo creer todo lo que vi…

—Le preguntó si la que le gusta es la chica del cuarto año, con la que siempre se la pasaba— me dice Lili haciendo un gesto exagerado con su cara y sus manos señalándome. Yo decido ignorar esto.

—Aja y ¿entonces?— respondo, mi voz suena mas aguda de lo que me gustaría —¡Yo sigo sin enterarme que tiene que ver todo eso conmigo!

—¿Por qué eres tan tonta?— Dayana resopla torciendo sus ojos —¡Sigo preguntándome por qué somos amigas! ¿De verdad eres o te haces? Dime que solo te haces las estupida por favor…

—¿Qué? ¡Es que nada de esto tiene sentido!— digo gritándole.

—Si… para mi desgracia, si eres…— responde ella más para sí misma, totalmente exasperada.

—Es que ella preguntó directamente por ti Mady… — dice Ana —Me quedé tiesa cuando escuché tu nombre…

—¡Yo tampoco podía creerlo!— agrega Liliana —Ella se ve, bueno, normal. ¡Pero tiene que estar loca para hacer algo así!

Mientras más escucho sobre lo que pasó, más vergüenza ajena siento por Yanis, y lastima, esa es una escena que no deseo que la viva ni mi peor enemigo.

—¡Joaquín estaba super rojo! El pobre parecía querer que la tierra se lo tragara…

—Yo lo vi más bien demasiado pálido, como a punto de desmayarse— le contradice Ana. Cosa que Liliana ignora.

—La cara que puso no te la puedo describir con palabras… Se veía súper incómodo— termina diciendo.

—Pero ella comenzó a ponerse cada vez más loca— vuelve a hablar Ana —porque él no le decía quien era la que le gustaba, y de repente él le gritó: ¡Si! ¡Me gusta Madeline! No tengo porque darte explicaciones sobre mi vida y mis gustos, pero solo para dejar las cosas claras, sí, la que me gusta es Madeline…




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.