NICOL
NICOL
Anoche no pude dormir bien, me preocupa la discusión que anoche presencie por unos minutos, además no sé si ya Camilo les dio la notificación y lo que quiere que se haga, probablemente ya no continue estudiando donde recién llegue, aunque siento que fue demasiado fuerte esa discusión para ser por mi culpa.
Bajo al comedor y me encuentro con que nadie esta, de razón mi padre no me despertó esta mañana, así que con preocupación le pregunto a Rita.
- Buenos días Rita, sabes ¿dónde están mis padres? —Rita niega
- Mi niña, ellos no están porque tenían unos compromisos desde temprano y tu padre recibió anoche una llamada del señor Cristopher
- El papá de Camilo —pregunto de nuevo
- Si señorita —responde Rita y me siento, creo que me desmayaré, siento como todo me da un poco de vueltas y mi vista se nubla.
Despierto y estoy sobre el sofá, quizás han pasado horas y Rita sonríe aliviada, le dice a Mateo que ya reaccioné para que me den un poco de agua estoy un poco confundida, así que pregunto qué pasó.
- Mi niña, te acabas de desmayar, vamos a desayunar antes de ir a estudiar, anoche te saltaste la cena y eso sabes que es malo para tu salud —dice Rita con mucha amabilidad, a veces no sé yo que haría sin ella en mi vida
- Levántese despacio señorita —dice Mateo quien me ofrece un vaso de agua—, por favor bébalo con calma
- ¿dónde están mis padres? —pregunto de nuevo—. Olvídenlo ya recordé que no están —respondo un poco triste
- No llevas mucho tiempo inconsciente —responde Rita y no se como lo hizo para resolver mi duda sin haber dicho ni una sola palabra.
Una vez Rita me sirve el desayuno, volteo un par de veces la porción de fruta que me sirvió y como unos trozos, sin más apetito salgo para el colegio y sigo pensando en por qué Cristopher necesitaba la asistencia inmediata de mi padre.
Me despido de Mateo cuando me bajo del carro y cuando entro al colegio, Isaac me da un volante, es para participar en el cine foro y ese tipo de actividades nunca han sido de mi gusto; llego a mi casillero y a penas abro mi casillero se me acerca Luisa, la chica drogadicta.
- ¿Qué es eso? —pregunta y me quedo muda, no me esperaba que ella me hablará y más tan de repente, me rapa el volante y lo lee—. Gracias —dice cuando finalmente lo devuelve, puedo evidenciar que tiene un cuerpo bastante voluminoso, pero con tantas capas de ropa es difícil de reconocer.
- No hay de que —respondo finalmente cuando ella se ha ido, en el otro extremo del pasillo veo al grupo de Jenny mirándome fijamente mientras se van acercando—, chicas yo…
- No digas nada —responde Jenny y coloca un dedo en su boca, mientras se alejan veo como contonean sus caderas, lo cual no es necesario para que lo exageren. Saco mis libros y voy a clase.
Tan pronto terminan las clases voy a la cafetería por alguna razón quiero tomar algo caliente, no es de mi agrado, pero quizás sea producto de mi desmayo y antes de buscar asiento las chicas me llaman para que me siente con ellas.
- ¿Cómo estás Nicol? —pregunta Valentina— acaso no comerás nada más —pregunta y me quedo observando mi bebida
- Estoy bien así —sonrió y Lucía añade
- No se como le haces para no tener hambre y verte tan pálida, segura ¿no te maquillas?
- No chicas —respondo con una sonrisa, es lindo que lo noten
- Dejen de molestar a la hija del señor Rodrigo —dice Jenny y se me queda mirando fijamente, yo no puedo creer cómo lo descubrieron
- De nada —añade Javier a Jenny y ahora entiendo todo, su asistencia al club tenía un trasfondo.
- Quisiera saber por qué nunca nos dijiste nada y por qué le respondiste a Luisa, si ya te había advertido de su reputación
- Yo…—balbuceo, es increíble lo rápidas que fueron en investigar mi vida
- Habla —replica Lucia y veo que Isaac hasta me mira
- No quería que supieran la verdad porque es complicado, además no sé como lo descubrieron si eso solo lo sabe la secretaría, ¿cómo lo hicieron?
- Me encanta esta chica —dice Isaac, Jenny lo mira mal—, me explico nena, ella se le olvidaba que yo soy el personero y permanezco mucho tiempo en la secretaría para ejecutar todas mis propuestas
- Eso no te da el derecho —respondo y siento malgenio, este chico con cara linda termino siendo un atrevido que ni valor tiene
- Lo sé, pero no nos gusta estar con cualquier aparecido y menos a nuestro grupo —lo que dice me hace pensar en que tan retorcidos son todos para hacer un tipo filtro de seleccionar quien si pertenece o no al grupo.
- Igual ya pasaste la prueba reina, no te preocupes, ya sabemos de ti así que no hay problema —dice Jenny con amabilidad y miro a Javier que esta en estos momentos serio, aparto mi chocolate caliente y me levanto
- Saben, les agradecería a todos que no le digan nada a nadie, aunque ya me puede dar igual, ya no quiero pertenecer a este grupo —lo menciono entre comillas—, porque ni la fama ni nada de lo que ustedes son y hacen me parece correcto, la vida privada de una persona es privada y eso que hicieron esta del asco.