A 8 de octubre del mismo año, Martes.
Acabo de despertar y volví a repetir mi rutina; lavarme los dientes, bañarme, ponerme el uniforme, despedirme de papá e ir a la escuela sin desayunar y con algo de sueño aún. Trataba siempre dormir antes de las 10, como por ahí de 9:40 y despertaba a las 7, dormía más porque pensaba que así descansaría mejor pero seguía sintiendome un poco cansado. Lo primero que hacía al llegar a las escuela era ir directo con mis amigos, y eso hice, no sin antes pagarle a mi amigo lo que le quede a deber de ayer, puse de mi propio dinero para poder pagarle, pero no importaba, solo quería ser buen amigo como él lo había sido. Veía a unos haciendo la tarea, otros jugando en la cancha y unos platicando entre ellos; pero yo solo estaba ahí, sentado sin decir nada, me veían pero, existía?; no socializaba tanto porque no tenía tema de conversación, casi nunca hablaba ni con mi padre porque se la pasaba en el trabajo y al llegar solo dormía. Tampoco me molestaba que no me hicieran preguntas, a veces no me gustaba tanto que me preguntaran tantas cosas, no me gustaría no saber qué responder por miedo de qué dirán por mis respuestas. Casa que veía a uno de ellos veía algo que a mí sentía que tenía pero no lo notaba; por ejemplo, Mark era bueno cantando, siempre ponía una canción como su propio soundtrack y la cantaba, entonaba muy bien; yo quería componer pero no era bueno, y tal vez, dirán que es porque no he ido a clases de canto, pero Mark lo hacía muy bien sin siquiera ir un día a clases de canto, no lo necesitaba. Francis, en cambio, era bueno en encontrar la lógica a las cosas; siempre que pensaba algo en lo que tenía duda, ya sean tareas simples que yo no entendiera, él se sabía esas respuestas y los demas masomenos, pero yo no; pense que era porque de seguro era muy tonto para eso, por eso nunca le compartia mis rudas a alguien, ya que tal vez, esa duda sea estupida y sin sentido; era inseguro en ese aspecto, por eso yo no participaba en clase. Mis demás amigos eran buenos en hacer reír a la gente, yo de vez en cuando les sacaba una sonrisa pero era por un chiste absurdo que solo a mí me daba risa, tal vez era bueno, pero decir el mismo chiste ya daría pena; en cambio ellos lo repiten y sigue dando risa.
Yo no era muy bueno en algunos aspectos, llegue a pensar en hablar con un psicólogo para que me ayudara en mi crisis de existensialismo porque no sabía qué hacer con mi vida, faltaba poco para hacer mi carrera pero, ¿Para qué era bueno yo? Nunca llame a un psicólogo porque mi padre a sido de crianza disciplinada y en su familia las dudas de qué hacer con sus vidas no llegaban ni a su mente ni a las conversaciones que hacían, ellos se disciplinaron a solo pensar y hablar del trabajo, así que para ellos, si no sabías qué hacer con tu vida era mejor trabajar; y yo no digo que no quiera trabajar, sino que no quiero vivir para trabajar, quiero vivir y ser feliz de lo que hice y que mi padre esté orgulloso de qué su hijo haya logrado algo en su vida. Él quiere que sea el mejor estudiante, que saque 10, pero cada que recogian mis boletas de calificaciones no eran 10, pero tampoco 5; aún asi él quería que me esforzará, lo hacia, pero él no lo veía, asumia que aquel número que sacaba era de irresponsable e incumplido, nunca pensó que pudo haber sido cansancio de hacer otras actividades de la escuela o que no le entendiera. Me estresaba por no entender una simple ecuación matemática o un trabajo de cualquier materia, por más que los profesores me explicaran yo no entendía y eso me ponía mal.
8:30AM, Clase de ciencias
Estaba en clase y nos había pedido la maestra que hiciéramos equipos para hacer una exposición la próxima clase, me había puesto ansioso ya que nosotros nunca escogiamos con quién nos tocaría, la maestra lo hacía, y cuando me tocó con algunos compañeros de mi salón me sentí excluido, mal. Eran 2 chicas y un chico, el chico empezó a contar chistes respecto a mí y yo me sentía mal por no saber qué decir ni cómo defenderme, las niñas solo se reían y yo fingia no escuchar para que de alguna manera creyeran que no me afectaba o no me importaba, no lo sé, tal vez era mi forma de evitar verlos a la cara sin decir nada. Voltee a ver a mis compañeros y cada uno estaba contento en su equipo, los veía sonreír y en ningún momento volteaban a verme. Yo me les quedaba viendo con la esperanza de que voltearan por unos segundos a verme, pero nunca pasó. Al poco rato pedí permiso para ir al baño; salí con la cabeza mirando hacia arriba para que las lágrimas no salieran antes de llegar al baño. Me encerré en un cubículo del baño tapandome la boca para no hacer ruido mientras lloraba, las lágrimas no dejaban de salir; no solo era por las burlas, sino por la impotencia de no defenderme o decir algo al respecto y era que yo nunca supe hablar bien, no porque no supiera el español, sino que me trababa al hablar por la ansiedad que de alguna manera tenía.
Para que nadie supiera que estaba adentro llorando, recogí mis pies y los puse junto a mi para que no me vieran los pies y pensaran que el cubículo estaba vacío. Después de un minuto me dí cuenta que era mala idea y decidí salir cuidadosamente por miedo que alguien me viera, mojé mi cara y me ví al espejo, ví mis ojos llorosos y entendí que no podía entrar a clases así. Estuve pensando si volver a esa clase, pero me quedé fuera. Acabada la clase me comentaron que se habían dado cuenta que había faltado y me tomaron un reporte, la maestra le había comentado a mi padre y él iba a ir a hablar con la maestra sobre mí.
Mis compañeros se acercaron a mí y lo primero que dijeron fue entre risas que lo que había echo estaba bien ya que ellos no les gustaba esa clase entre otras. Pensé que me preguntarían la razón por la que salí, pero la parecer, pensaron que era porque me había aburrido de la clase. Entre risa incomoda estuve de acuerdo con ellos. Pensé comentarle la situación a Ale pero seguramente le diría a los demás y no quería que tuvieran lastima de mí por lo que había pasado, así que no dije nada y solo tome mis demás clases. Las clases se pasaron rápido porque estuve pensando de nuevo, pensando en lo dura que seria la vida conmigo si no me comporto como el supuesto hombre que mi padre decia que era yo. Estaba apunto de salir de la escuela y hacer mi vida pero si no era bueno, la vida me revolcaria.