La Vida De Elisabeth 1º El retoño

Capítulo 6º El Destino

Al día siguiente, Adán llamo por teléfono, a una agencia de Adopción, para que se haría cargo de la pequeña, y fueran a recogerla.

El destino ya estaba echado….

Por la tarde, Adán llamo por teléfono a David.

—Hola buenas tardes David, ¿Como estas? Té llamo para decirte que mañana, quiero ir a la casa de Robert y su esposa, quiero hablar con ellos personalmente, es lo menos que puedo hacer.

—Hola Adán, me gustaría ir contigo—dijo David.

Se que, para ti, está siendo un palo muy duro.

Y aunque yo no tengo hijos, este bebé me ha tocado el corazón.

Y mira que a mí no me gustan los niños.

Madre de dios, me estoy haciendo mayor, y encima débil.

Al día siguiente David, paso a recoger a Adán.

Él lo estaba esperando en el porche de su casa.

Y monto en su coche.

—Hola buenos día David, ¿Cómo estás? —Dijo Adán.

—Buenos días, bien gracias —le contestó David.

Era sábado, un día en el que Robert no trabajaba, Adán había tomado la decisión de querer contárselo a los dos, cuando estarían juntos.

Les había llamado el viernes por la tarde, justo después de hablar con David.

Para que los dos estarían en casa, y no harían planes.

David aparco el coche, justo enfrente de la casa de Robert.

Natalie escucho el ruido de un coche, y se asomó por la ventana de la sala.

Vio a Adán y a David.

Robert estaba en el despacho, preparando unos papeles

—¿Robert, ya han llegado? — Dijo Natalie.

Los dos fueron, hacia la puerta de La calle, y la abrieron.

—Buenos días señora Natalie y señor Robert. —Dijeron los dos.

—Buenos días, Adán y compañía pasen, no se queden en la puerta —les dijo Natalie.

Los hombres entraron en la casa.

—Vamos pasemos a la sala, ¿Les apetece tomar un café un té, agua? —Les dijo Natalie.

—Los dos hombres le respondieron, al mismo tiempo. No gracias, —así está bien.

—¿Qué pasa, no tenéis muy buena cara, ninguno de los dos, sobre todo tu Adán? ¿Pasa algo malo? —Les pregunto Natalie.

Bueno…dijo Adán.

— Que pasa Adán dinos la verdad, por favor, esto es un sin vivir. —dijo Robert.

Entonces David, que vio que su amigo, tenía un nudo en la garganta, y no podía ni soltar una palabra, parecía como si se hubiera quedado mudo.

David empezó a hablar,  bueno señora Y señor Robert, como ya saben yo mismo me quede con la investigación, yo he estado recorriendo todos los hospitales sin resultado alguno.

Esa mujer no dio a luz en ningún hospital a la pequeña.

Me recorrí las afueras de Londres por si la mujer se hubiera alejado bastante de su casa para abandonar a la pequeña, y hubiera dado a luz en algún hospital de las afueras de Londres.

Después me fui a la BBC para tener más opciones, por si alguien podría haber visto a la mujer, hasta que una última llamada nos dio alguna pequeña pista. Claro está que la investigamos, la testigo vio a la chica de rasgos asiáticos con la pequeña, pero poco más nos dijo.

Ya no podemos hacer más. David hablaba en nombre de los dos, lo sentimos mucho de verdad, nos hubiera gustado encontrar a la madre.

A Natalie se le caían las lágrimas, ¿y ahora Adán? ¿Qué va a pasar con la pequeña?

—Ahora pasa a una agencia de adopción, —le contestó Adán.

—¿Pero, qué agencia es? — Le preguntó Natalie agitada.

—No lo sé, fueron a recoger a la pequeña, eso lo lleva otro departamento—le dijo Adán.

—¿Pero puedes averiguarlo no? —Le preguntó Natalie.

—Sí, claro puedo averiguarlo, me llevara un tiempo. —dijo Adán.

Bueno nos tenemos que ir ya señora Natalie, estamos en contacto, con lo que averigüe les llamo. Muchas gracias por atendernos. ¡Adiós! se despidieron los dos amigos de la pareja.

Natalie se quedó sentada en el sofá, triste y desconsolada mirando a Robert, en su interior todavía tenía esperanza de volver a ver a la pequeña.

Llego la tarde, habían hecho planes para ir al cine, el día anterior, Natalie no tenía muchas ganas de salir de casa, pero sabía que esa actitud no la llevaría a ningún sitio, si no lo contrario.

Era una mujer positiva, con carácter, siempre con una sonrisa en la cara, y fiel a sus principios.

Decidieron salir al cine, se montaron en el coche, para ir al centro de Londres, entraron en el cine compraron las entradas para una película, La milla verde de Stephen King, termino la película, y decidieron ir a cenar.

Dejaron el coche aparcado donde lo tenían, y decidieron caminar un poco, a cuatro manzanas vieron una avenida llena de restaurantes, se decidieron por uno, ella se pidió Salmon Wellington

Y Robert se pidió solomillo de ternera con salsa stroganoff.

Terminaron de cenar, y volvieron hacia donde estaba el coche aparcado, se subieron, dirección a su casa, ya era tarde

Y aunque al día siguiente era domingo, no tenían que madrugar.

A Natalie no le gustaba estar muy tarde por la calle, y ha Robert le gustaba acostarse temprano, al estar acostumbrado de todos los días.

Llegaron a casa se ducharon y se acostaron para descansar.

Natalie no podía dormir, se hacía muchas preguntas, y no encontraba respuestas, yacía el silencio de la noche donde las preguntas eran muchas y pocas soluciones, se dijo a ella misma que al día siguiente lo vería todo de otro color, cerro los ojos para quedarse dormida, al cabo de un buen rato se quedó dormida …

¿Que pasara ahora con la pequeña?

¿A qué agencia se la llevaran? ¿Se quedará la pequeña en Londres?

¿Volverá Natalie a saber algo de la pequeña?

 

 




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