La Vida De Elisabeth 1º El retoño

Capitulo 25º Bello jardín

Era lunes ya habían pasado dos meses, del accidente de Robert, tenía cita para ir al hospital.

Su padre lo acerco al hospital en un momento.

El doctor le quito la escayola de la pierna.

—¡La tienes muy bien la pierna!, Ahora necesitas rehabilitación, ¡La puedes hacer aquí! O donde tú quieras, ¡Eso sí busca un buen fisioterapeuta! Dentro de un mes vuelves para que te haga una radiografía a ver cómo va, y ya está Robert, ¡Nos vemos dentro de un mes ¡Hasta pronto! —Dice el doctor.

Natalie estaba con sus clases, no había podido acompañar a Robert, las clases habían empezado con nuevos alumnos, y algunos habían repetido curso.

Melody había empezado a salir con Jake, lo conocía hacia dos años, que había empezado a trabajar con su padre, se llevaba muy bien con Daniel y lo quería mucho, y lo más importante que aceptaba a su hijo, eso era lo más era importante para ella, había pasado mucho tiempo desde que falleció su esposo y no había estado con ningún otro hombre más.

Habían terminado las clases, y Natalie estaba en el jardín con sus flores, podando las plantas y quitando las hojas secas, ya estamos en primavera y el jardín se ve hermoso, cuando sonó la puerta, era Robert.

—¡Natalie amor! Estoy en casa ¿Dónde estás? ¡Ha llegado, tu hermoso esposo! —Dice Robert.

Natalie se empezó reír.

—¡Estoy aquí, amor! ¿No vas a cambiar nunca? ¡Ven aquí estoy en el jardín! —Dice Natalie.

Robert se acercó al jardín, y se sentó en un sillón de jardín un Moorea Maron.

—¡Que bien se está aquí sentado! En el sol, este año parece que la primavera va a ser buena, así me podre poner moreno, ¡Ven aquí conmigo un rato! ¡Qué pena que no puedes, sentarte encima! —Dice Robert con picardía.

—¡Estate tranquilo, amor! ¡No puedes hacer esfuerzos! —Dice Natalie.

—¡Quien ha dicho que no! Es lo primero que me ha dicho el doctor, ¡Que estaría el más tiempo posible haciendo gimnasia intima! Que lo cura todo jajá ¡Y yo soy, muy obediente! ¡Cómo no le voy a hacer, caso al doctor! —Dice Robert.

—¡Así te dijo eso! Mira que eres...Siempre pensando lo mismo—dice Natalie.

—¡No seas así mujer! ¡Consiénteme un poquito, solo por hoy! —Dice Robert.

—¿Por hoy solo? Será por casi todos los días, ¡Amorcito! —Dice Natalie.

Subieron a la habitación, Robert empezó a quitarle la camiseta a Natalie, y a besarla suavemente, mientras sus manos bajaban hacia bajo....

Hicieron el amor, durante un buen rato, se quedaron tumbados abrazados, mirando hacia el techo....

Al día siguiente Robert cogió el metro, para ir a Boots Physio ,está en Virgin Active Gym en Kensington, en el tercer piso, de 17a, son unos de los mejores, había oído hablar muy bien de ellos, estuvo allí un par de horas, llamó por teléfono a Richard para que pasaría a recogerlo.

—¡Hola papa! ¿Cómo estás? Estoy muy cansado, para volver en el metro, me han dado una buena paliza hoy—dice Robert.

—¡No te preocupes! No tenía que hacer nada ahora ¡Por cierto, te traigo trabajo para esta tarde, son unos documentos, me hacen falta para mañana por la tarde sin falta ¡Te dará, tiempo hacerlo! —Dice Richard.

—¡Si claro papa! Me pongo esta tarde, cuando termine te los mandó por email, sin ningún problema —dice Robert.

Lo acerco hasta su casa, Natalie estaba en el jardín delantero, cortando unos tulipanes, para poner de adorno en la cocina.

—¡Hola Natalie! ¿Qué haces guapa? Aquí ¡Te traigo a tu esposo, destrozado! Les vas a tener que hacer unos masajes, ¡Hoy se lo ha ganado! —Dice Richard guiñando un ojo a Robert.

—¡Hola suegro! ¿Cómo estás ?¡Qué tal el trabajo! estoy cogiendo unas flores ... ahora le hare un masaje doble jajajaj—dice Natalie.

—¡Bueno guapa! Voy ver si llego a casa, y Betty me quiere dar de comer jajá, ¡Adiós pareja! —Dice Richard.

—¡Ve con cuidado! ¡Adiós Richard! —Dijeron los dos.

Natalie y Robert se entraron dentro de la casa, era hora de comer, sé había dejado hecha la comida, Bangers and mash es un plato de salchichas de Cumberland que se sirve sobre una base de pure de patatas. Las Salchichas pueden ser de cerdo con manzana, tomate o ternera.

Terminaron de comer y Robert se fue a su despacho, con los documentos que le había entregado su padre.

Natalie fue a su despacho, toco la puerta.

—¡Si amor ,puedes pasar! —Dice Robert.

A Robert no le gustaba que entraría nadie al despacho sin llamar, le parecía una falta de respeto, a veces podía estar hablando con algún cliente.

—¿Recuerdas que mañana tenemos que ir a ver a la pequeña? ¡Lo digo por si tienes que ir al fisio! Llamare ahora a mi madre para ver si nos puede acercar —dice Natalie.

—¡No se me había olvidado! Me acuerdo siempre de mi princesa, ¡Además mira lo que le he comprado! No te lo había enseñado...—Dice Robert.

Cogió un paquete que tenía guardado en el cajón, de la mesa de la oficina, venia en una cajita envuelto en papel de regalo con un lazo rosa.

—¿No te acuerdas amor? ¿Qué día es mañana?, ¡Un día muy especial cielo! ¡Fuiste, eres y serás mi más hermosa casualidad! —Dice Robert.

Mañana es el quinto año de matrimonio, que se representa con la madera, en forma de metáfora, como un árbol que crece y necesita una base sólida para continuar.

Al cabo de un rato Natalie preparo dos cafés, uno se lo llevo a Robert, ella se salió del despacho y se fue a sentarse, en un butacón que tiene junto al enorme ventanal del comedor, cogió el teléfono.

—¡Hola mama! ¿Tienes que hacer algo mañana? Mañana tenemos que ir a ver a la pequeña, ¡Me preguntaba si querrías venir con nosotros! ¿Te gustaría conocer a tu nieta mama? —Dice Natalie.

—¡Hola hija! Claro que me gustaría conocerla, ¡Tengo muchas ganas! ¿De verdad me lo estas diciendo, en serio? Que tú eres muy bromista —dice Lisa.

—¡Mama claro que sí! Pues nos vemos mañana a las once ¿Te parece bien? ¡Hasta mañana mama! —Dice Natalie.




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