Fecha: 12/05/2021
La vida disfruta de nosotros cuando nos amargamos, cuando le hacemos daño a los demás o cuando estamos pendientes de criticar. Disfruta de nuestra mente y de nuestro tiempo; tiempo en el que podríamos estar contemplando la existencia y amándonos.
Debemos reír y hacer reír a nuestro alrededor. A veces olvidamos que el tiempo y su factura son fijos; andamos por la vida como vientos huracanados y no como una brisa suave. Gozaré mi vida con mis escrituras, con mis pensamientos y con cada detalle que me motiva a escribir. Quizás no llegue nunca a ser famosa, ¡quién sabe!, pero lo intenté y lo disfruté.
Reflexión
A menudo olvidamos que somos los administradores de nuestra propia energía. Cuando elegimos el juicio sobre la contemplación, le entregamos nuestro poder a la negatividad. Vivir con la ligereza de una brisa nos permite apreciar la belleza de los detalles y encontrar en nuestra pasión —en este caso, la escritura— una recompensa que es suficiente por sí misma, independientemente del reconocimiento ajeno.
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Editado: 16.04.2026