La nueva grabación comenzó lentamente.
La pantalla parpadeó varias veces antes de estabilizar la imagen.
Elara se acercó un paso más.
Su corazón latía con fuerza.
El rostro que apareció en la pantalla era inconfundible.
Era su padre.
El mismo rostro que recordaba de su infancia.
La misma mirada tranquila.
Durante unos segundos nadie habló en la grabación.
El hombre parecía observar directamente a la cámara.
Como si supiera exactamente quién vería ese mensaje.
Finalmente habló.
—Si estás viendo esto… entonces el proyecto ya ha salido de control.
Elara sintió que su respiración se volvía irregular.
El sujeto 26 observaba la pantalla con atención.
El hombre que estaba con ellos permanecía en silencio.
El padre de Elara continuó.
— Elara … si lograste llegar hasta este punto, significa que tus recuerdos están comenzando a regresar.
El nombre resonó en la sala vacía.
Elara apenas podía moverse.
El mensaje estaba dirigido a ella.
El hombre en la grabación respiró profundamente antes de continuar.
—Sé que para ti todo esto debe ser confuso.
—Toda tu vida ha sido construida sobre una mentira.
Elara sintió que las palabras atravesaban su mente.
El sujeto 26 la observó con preocupación.
Pero ella no apartaba la mirada de la pantalla.
Su padre continuó hablando.
—No quería que esto ocurriera.
—Intenté detener el proyecto muchas veces.
—Pero cuando descubrí lo que realmente planeaban hacer contigo… ya era demasiado tarde.
El hombre detrás de ellos frunció el ceño.
—¿Planeaban hacer?
La grabación continuó.
—El Proyecto Lumen no solo quería una mente capaz de recordar todo.
—Querían una mente capaz de controlar el futuro.
Elara susurró lentamente.
—Controlar…
La voz de su padre se volvió más grave.
—Si una mente puede predecir lo que ocurrirá, también puede manipular decisiones.
—Gobiernos.
—Empresas.
—Sociedades enteras.
El silencio en el laboratorio era absoluto.
La grabación siguió.
—Por eso escondí los archivos dentro de tu mente.
Elara sintió un escalofrío.
El sujeto 26 habló en voz baja.
—Él fue quien lo hizo.
La imagen en la pantalla mostró al padre de Elara inclinándose ligeramente hacia la cámara.
—Si estás viendo esto… significa que alguien intentará encontrarte.
Hizo una pausa.
Luego dijo algo que hizo que el aire de la sala se volviera aún más pesado.
—Y probablemente ya saben dónde estás.
La grabación continuó unos segundos más.
El padre de Elara parecía cansado.
Pero su mirada seguía siendo firme.
—Hay algo más que debes saber.
Elara se acercó aún más a la pantalla.
Cada palabra ahora era importante.
—El Proyecto Lumen no terminó.
—Solo cambió de forma.
El sujeto 26 frunció el ceño.
—Eso significa que todavía están activos.
El hombre que estaba con ellos asintió lentamente.
La voz del padre de Elara continuó.
—Las personas que ahora dirigen el proyecto no son científicos.
Elara sintió que su mente intentaba comprender.
—Entonces… ¿quiénes son?
El hombre en la grabación respondió.
—Personas con mucho poder.
—Personas que quieren controlar lo que ocurrirá en el futuro.
El silencio volvió a llenar el laboratorio.
Pero la grabación aún no había terminado.
El padre de Elara respiró profundamente antes de decir la última parte del mensaje.
—Si quieres detenerlos… debes encontrar el segundo laboratorio.
Elara frunció el ceño.
—¿Segundo laboratorio?
El sujeto 26 miró la pantalla con atención.
—No sabía que existía otro.
La grabación siguió.
—El laboratorio original fue solo el comienzo.
—El verdadero centro del proyecto fue trasladado años después.
Elara preguntó en voz baja:
—¿A dónde?
La respuesta llegó inmediatamente.
—A un lugar donde nadie pensaría buscar.
La imagen comenzó a distorsionarse.
El archivo estaba llegando a su final.
Pero antes de que la grabación terminara, su padre dijo una última frase.
Una frase que dejó a todos en silencio.
— Elara … si llegaste hasta aquí, significa que ya comenzaste a ver el futuro.
Elara sintió un escalofrío.
—¿El futuro?
La grabación terminó con una última advertencia.
—Entonces sabes lo que ocurrirá si ellos te encuentran.
La pantalla se apagó.
El laboratorio volvió a quedar en silencio.
Pero en ese mismo instante…
un sonido metálico resonó en el túnel.
Alguien estaba abriendo la puerta exterior.
El sujeto 26 reaccionó inmediatamente.
—Nos encontraron.
Elara sintió que el miedo regresaba.
Pasos comenzaron a escucharse en el pasillo.
No eran uno.
Eran varios.
El hombre que estaba con ellos miró hacia la entrada del laboratorio.
—No son guardias normales.
Elara preguntó con tensión:
—¿Cómo lo sabes?
El hombre respondió con una voz baja y preocupada.
—Porque los conozco.
El silencio duró apenas un segundo.
Luego terminó la frase.
—Son los agentes del Proyecto Lumen.
Editado: 18.03.2026