La vigésima primera vida de la princesa

Cap#1: Una última oportunidad

NARRA: LYLIAN LORIEN

Normalmente, en las historias de reencarnación, los protagonistas siempre estaban acompañados de las personas que los querían y tenían una vida tranquila con su familia y amigos. Pero ese no es mi caso. Bueno, sí, pero no. Ya les voy a explicar.

Al principio, solamente era una chica normal que vivía en un país de Latinoamérica y soñaba con las fantasías y el amor verdadero. Pero sufrí tanto bullying que terminé quitándome la vida sin importarme nada más.

Y después desperté. Tenía cinco años y vivía en Europa, lo cual me sorprendió, pero me adapté. Así pasaron veinte años de mi vida, pero en mi cumpleaños número veintiséis, mi novio tóxico terminó matándome por sus celos. Y ahí se fueron todos esos años de mi vida a la basura.

Pero otra vez desperté en otro cuerpo, y en otro, y en otro, y en otro. Así sucesivamente hasta completar diecinueve vidas, muriendo por distintas razones, en diferentes lugares y distintas edades. Yo diría que la edad en la que fallecí más joven fue a los tres años, pero esa es otra historia.

Llegó un punto en que me acostumbré, pero después morí en mi vida número veinte y solo vi blanco. Pensé que ya no volvería a despertar hasta que vi a un ser. Me dijo que era un ángel y que me iba a dar una última oportunidad de vivir, pero esta vez sería en un mundo distinto, en un mundo mejor. Y yo acepté. ¿Qué podía pasar? Al fin y al cabo, ya había vivido veinte vidas.

En eso desperté y apenas abrí los ojos me di cuenta de que estaba en un lugar lujoso y me sostenía una mujer. Supuse que era mi madre, y que acababa de darme a luz. Tenía unos ojos rosa brillantes, el cabello rubio platinado y una mirada cálida, amable y tan dulce que parecía hecha de azúcar.

Después se acercó una niña y la mujer dijo:

—Brietta, mira a tu hermana menor. Conócela.

La niña se acercó más y me miró a mí. Tenía los mismos ojos rosa brillantes y dulces que la mujer. Y tenía el cabello negro azulado largo, muy largo.

En medio de eso entró un hombre con el mismo cabello azulado que la niña. Tenía unos ojos color zafiro que te atrapaban con la mirada. Llevaba una camiseta blanca holgada y unos pantalones ajustados negros, acompañados con un cinturón descuidado. Su presencia era tan imponente que causaba miedo.

Él miró a la niña, después me miró a mí y por último a la mujer, y dijo:

—Luciana de Siodonna, ya he decidido el nombre de esta niña.

La mujer lo miró y le dijo:

—¿Cuál es el nombre que le ha dado Su Majestad?

Él me miró y me dijo:

—Tu nombre es Lylian Lorien. Desde ahora ese es tu nombre no lo olvides o no serás nadie.

Y después de decir eso, solamente se fue.

Me quedé confundida, pero unos meses después escuché todo lo que decían a mi alrededor: la dama de compañía, las sirvientas e incluso mi madre. Me di cuenta de que soy la hija del segundo emperador, Benedict Lorien. Ese era el nombre del hombre al que había visto.

La mujer que me sostuvo en brazos era mi madre,ssd Luciana de Siodonna, hija de un Plebello de Sidonna, una de las capitales del actual Imperio Lorien en el que me encuentro. Y Brietta era mi hermana mayor por tres años.

Y ah este punto de la historia, no sé lo que me espera.

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Holiwis, me llamo Saray y espero que esta historia les guste, y respecto a que días voy a subir capítulos nuevos, serían los días que acabaria de escribir capítulos nuevos, y ese mismo día lo subiría y si me demoró un poco es porque me dio bloqueo.

Y eso todo de mi parte por ahora, que disfruten "La vigésima primera vida de la princesa" os quiero.



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En el texto hay: fantasia, magia, reencarnación

Editado: 21.04.2026

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