La Viuda Roja.

Capitulo 2.

     Como era de esperarse cuando fui internada en el centro psiquiátrico, Cassandra fue quien se hizo cargo del manejo de la empresa familiar Hnad-Tecnologic la cual yo había manejado hasta mi repentino cautiverio. Por lo que veía ella había echo un excelente trabajo modernizando el edificio, era más imponente de lo que recordaba. Ahora parada frente a sus puertas no lo reconocía y los empleados tampoco a mi, era de suponer por mi cambio de apariencia. Mi pelo ya no era negro en su lugar un rojo carmesí lo cubría destacando mis ojos verdes y mi tez blanca como la porcelana fina, mis labios con una tonalidad rojo vino dibujaron una sonrisa cuando divise la espalda de Cassandra caminando hacia el ascensor acompañada de un hombre que la abrazaba cariñosamente. 

-Vaya hermanita, así que ahora tienes un pretendiente y me lo haz ocultado, bueno; en estos cuatro años has ocultado incluso tu presencia de mi persona por lo que no debería extrañarme esta situación. 

-¿Crees que es seguro estar parada frente a las puertas de la compañía? 

-¿Por qué no lo sería querido Patrick? 

-¿Qué harás si tu hermana te reconoce? Ella aún cree que estas internada. 

    Suspire un tanto divertida por su preocupación, creo que en cierto modo le recordaba a su hermana quién era una mujer bella y totalmente cuerda hasta que la llevaron a la locura y se quito la vida; él temía que yo actuara igual, pero yo tenía cuentas pendientes. 

-Esta bien, si te deja más tranquilo nos iremos de aquí, ya tendré oportunidad para un reencuentro familiar. 

    Eche un ultimo vistazo al gran ventanal que devolvió mi imagen borrosa y se acercaba más a un gran manchón rojo que a una persona. El pantalón rojo estilo Oxford envolvían las botas del mismo color al igual que el saco, el conjunto en sí llamaba la atención de los transeúntes que quedaban viéndome boquiabiertos e incluso unas cuantas mujeres abofeteaban a sus hombres por desviar sus ojos hacia mi más de dos veces. 

-¿Te puedo preguntar algo? 

-¿A caso podré evitarlo? De igual forma preguntaras, la cosa es si obtendrás una respuesta o no, por lo que tu pregunta debería ser; ¿Si te hago una pregunta, tu me responderías? 

    Patrick me miro con sus inocentes ojos color cielo y paso sus dedos por entre su cabello dorado como si estuviera desconcertado. 

-Vamos, intenta de ese modo. 

-¿Si te hago una pregunta, tu me responderías? 

-Depende. 

-¿Depende? 

-De cual sea tu pregunta, si esta a mi alcance la respuesta, entonces si. 

-¿Porque el rojo? 

-Oh, era eso. ¿Porqué cuando una mujer enviuda debe usar el negro? 

-¿Porqué esta de luto? 

-Exactamente, en cambio el rojo hace referencia a las vendettas. Y yo soy una viuda en busca de venganza. 
   
    Mis labios se ladearon en una sonrisa que lo dejo descolocado por un segundo antes de subirnos al auto. 

-Muy bien. ¿A donde? 

-A casa, tengo mucho que aprontar para esta noche. 

-Muy bien Diana, tus deseos son ordenes. 
 




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.