La Viuda Roja.

Capitulo 8.

-Debo admitir que estoy un poco decepcionada, cuatro años encerrada en ese maldito lugar y ni una sola vez recibí una visita de mi tan querida hermana. ¿Sabes? Si tan solo te hubieras dignado a visitarme una vez, yo no habría comenzado a sospechar y por supuesto no habría investigado nada. Bueno, miento; igualmente lo habría hecho. 

-Diana, siempre fuiste muy inteligente es por eso que me enamore de ti. 

-¿Tanto qué tuviste que fingir tu muerte, hacerme pasar por loca y así encerrarme? ¿Y todo para qué? Para casarte con mi pequeña y rencorosa hermanita junto con el plus de heredar toda la franquicia familiar. 

-¿Cómo lo supiste? 

Sonreí ante la pregunta de Cassandra, pero en lugar de responder avancé hacia una silla para tomar asiento y así poder hablar más cómoda. 

-¿Qué de todo? ¿Tu engaño y traición o el hecho de que nunca estuve realmente casada con Henry o quizá el plan que armaron para quedarse con Hand-Tecnologic? 

-Todo. 

-Bien, desde pequeña sentiste envidia de mis logros, pero cuando nuestros padres fallecieron y en el testamento apareció que quien se haría cargo del negocio familiar al cumplir los 18 sería yo la cosa empeoro ya que lo querías todo para ti. Por ese motivo fue fácil descubrir tu papel en el plan, luego estaba Henry con quien Salí durante un año y en ese tiempo jamás me presento a su familia ni habló mucho sobre su pasado o sobre él, algo que decidí pasar por alto en nombre del amor. Entonces llegó el gran día de la boda, un evento que sería fuera de lo tradicional ya que nos ¨casamos¨ o así lo pensé yo, en un yate y fue un juez amigo de Henry quién nos caso, pero él no era un juez en realidad y nuestro casamiento nunca fue valido. Además ese amigo suyo ya lo había ayudado en el pasado para estafar a otras dos mujeres igualmente ricas aunque con la Sra. Forter si se casó oficialmente ya que necesitaba tener al menos un año de casados para acceder a su fortuna. ¿O me equivoco? Entonces ustedes dos tortolitos unieron fuerzas para fingir el robo, el asesinato de Henry y de paso dejarme como una loca, porque una loca encerrada en un manicomio no puede dirigir una empres. A si, también mataron al pobre de George porque no les alcanzaba con tomar la empresa si no que querían el dinero de la caja fuerte, pero él lo escondió y al no lograr sacarle la información lo mataron para que no los delatara. 

Henry comenzó a reírse al tiempo que aplaudía, pero sabía que él estaba ocultando un movimiento, lo podía leer en sus ojos. Me puse de pie ya que al estar sentada sería un blanco fácil. 

-Me sorprende lo lista que eres Diana. 

Desde el exterior llegó el sonido de las sirenas indicando la aparición de los patrulleros; Francisco se puso nervioso y corrió hacia la puerta. 

-Yo me largo de aquí, no quiero ir preso. 

-Oh, pero lo iras. 

Él se volteo hacia mí preguntando porque iría él preso. 

-¿Recuerdas nuestra cita para contratarte? Bueno, resulta que la grabe y la policía la utilizó como evidencia en tu contra al igual que toda la gran revelación que se acaba de hacer en este momento ha llegado a manos de los oficiales. En pocas palabras, todos ustedes están jodidos. 

Francisco corrió por la puerta tratando de huir mientras que Cassandra grito de frustración lo cual me causo gracia la verdad. 

-Di la verdad Diana, todo esto no pudiste haberlo hecho tu sola. ¿Dónde esta tu cómplice? 

-Justo aquí pedazo de idiota. 

Patrick emergió de entre las sombras con una sonrisa ladeada que provocó escalofríos en mi vientre. Henry comenzó a reír mientras sacudía la cabeza. 

-Valla, valla. Esto si que no me lo esperaba. ¿Así que me cambiaste por eso? 

-No es ¨eso¨ él es mi pareja y para que sepas es mucho mejor que tu; en todos los sentidos. 

-Apuesto a que no es tan bueno en la intimidad. 

-Te sorprendería saber lo bueno que es en la cama. 

Los pasos de los oficiales llegaron desde el otro lado de la puerta haciendo que me distrajera y ese momento fue el que aprovecho Henry para intentar huir por una puerta lateral que no había visto. Cassandra quizá correr para escapar con él, pero Henry la empujo al suelo. 

-Tan caballero como siempre Henry. 

Él se volteo un momento y me miro directamente a los ojos con una sonrisa diabólica dibujada en su rostro mientras llevaba su mano hacia atrás. 

-Lamento que esta sea nuestra despedida querida Diana. 

Entonces elevó su mano, pero ya no estaba vacía si no que sostenía en ella un arma y jalo del gatillo mientras apuntaba directo a mi pecho sin darme tiempo a reaccionar más que cerrar los ojos esperando lo inevitable. Escuché dos tiros y el impacto fue más grande de lo que había pensado ya que aterricé de espaldas en el suelo, pero tenía un gran peso sobre mi. Cuando abrí los ojos entendí que el peso se debía a Patrick postrado inmóvil protegiendo mi cuerpo, entonces comprendí que las balas nunca me habían derribado, Patrick se interpuso entre nosotras. El pánico apareció de repente cuando al sacudirlo no obtuve respuesta de su parte, la policía entro de golpe y unos cuantos oficiales se dirigieron a la puerta por la que Henry había huido mientras que uno en particular que yo recordaba de unos años atrás, corrió en mi dirección y en sus ojos había miedo. 

-Patrick, amor. 

    La voz me temblaba mientras repetía su nombre una y otra vez, pero él no daba indicios de vida. El oficial quitó a Patrick de encima de mío para colocarlo con suavidad en el suelo y yo me senté de golpe para ver su rostro angelical, el oficial abrió el saco y la camisa en busca de algo. Entonces comenzó a reír mientras suspiraba de alivio pasando su mano por el cabello y cuando me miró en sus ojos noté un amor que solo se le puede tener a alguien muy cercano. 

-Tranquila Diana, nuestro Patrick está bien, él solo está inconsciente por el impacto de las balas. Afortunadamente llevaba puesto el chaleco.  

    Bajé la vista para verlo con mis propios ojos, el chaleco negro cubría su tórax. 

-¿Era necesario decirle “nuestro”? Aún no los presente adecuadamente. 

   Patrick se sentó sonriéndome y yo no pude evitar abalanzarme sobre él y besarlo en los labios, él me correspondió el beso, pero fuimos interrumpidos. Me aparté de Patrick un tanto avergonzada, pero él no me dejó ir muy lejos por lo que lo ayude a ponerse en pie. 

-No vuelvas a asustarme así. 

-Te dije que estoy acostumbrado a este tipo de situaciones. 

-¿Entonces nos vas a presentar o no? 

-Oh, si lo siento papá. Diana te presento a mi padre el Capitán Sullivan y mi padre, lamento no haberte dicho antes, pero mi padre insistió para que no pensaran que su participación en la reapertura del caso era por motivos personales. 

   Estaba tan impactada que no sabía que decir, pero si agradecí su colaboración para sacar a la luz la verdad de lo que había sucedido aquella noche. 
 




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.